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¿ESTÁ LA NAVIDAD FUNDAMENTADA EN EL CHAMANISMO?

La mayoría de la gente cree que la Navidad es una sólida tradición cristiana, sin embargo, muchos de sus elementos provienen de prácticas paganas muy anteriores al cristianismo. Es la celebración del nacimiento de Cristo y es una celebración reconocida en todo el mundo. Pero, ¿Es esto cierto? Ciertas investigaciones apuntan a que no.
Antes de que el Cristianismo se estableciera, muchos países europeos practicaban el paganismo y otras formas de chamanismo. La inclusión de elementos en nuestra cultura como el árbol de Navidad o la figura de Papá Noel o Santa Claus son reminiscencias chamánicas que han sido fagocitadas por el cristianismo. Hoy en día existen muchas investigaciones que apuntan a que esta conocida tradición invernal se puede remontar a las prácticas chamánicas con hongos visionarios que se realizaban antiguamente alrededor del solsticio de invierno.

La mayoría de investigaciones concluyen que la figura de Papá Noel deriva de los chamanes siberianos y de las regiones árticas del planeta. Hasta hace unos pocos cientos de años, los chamanes de las tradiciones más antiguas recolectaban el hongo sagrado amanita muscaria, la secaban y se la daban a su pueblo como regalo en el solsticio de invierno. Incluso describen cómo el chamán utilizaba a menudo una abertura en el tejado para entregar su preciado y mágico regalo, ya que la nieve de la región habría bloqueado la puerta y de ahí que el chamán, ahora Papá Noel use las chimeneas.

 

HONGOS, ÁRBOLES Y RENOS VOLADORES

chamana siberiana con amanitaOtro dato relevante lo encontramos en la vestimenta roja y blanca de Papá Noel. Esto se debe a que los chamanes y chamanas de esas regiones se vestían encarnado la imagen del propio hongo. Precisamente la amanita muscaria es reconocida por su vistoso sombrerillo rojo moteado de puntos blancos. Este arquetipo chamánico fue transformándose en Papá Noel gracias a una figura que vivió en el siglo IV, se trata de San Nicolás, que fue un obispo de origen turco que se dedicaba a regalar enseres a los más necesitados y especialmente a los niños. De esta forma los colores de su vestimenta de obispo, rojo y blanco, se convirtieron en su emblema característico.

Incluso el colocar los regalos debajo del árbol navideño tiene relación con estos coloridos hongos mágicos ya que suelen crecer bajo árboles de hoja perennes como abetos y hayas. En la mitología nórdica, Odín y Thor tomaban amanita muscaria, y también lo hacían sus respectivas monturas, sus caballos, que comían los hongos al pie de las hayas para, a continuación “llevar a los dioses hacia el cielo”. Estos árboles eran considerados como sagrados y eran la representación viviente del cosmos. Representaban al axis mundi o eje cósmico a través del cual se puede viajar por los diferentes estratos del cósmos.

 

Reno comiendo amanita muscaria en la nieveCuando hablamos de hongos mágicos, como es el caso de la amanita, hemos de considerarlos herramientas que pueden alterar nuestra conciencia y ayudarnos a ver otras realidades. Nos ayudan a emprender un vuelo a otros mundos. Así los renos que llevan a Papá Noel son arquetipos actuales de la montura de los dioses que eran transportados bajo los efectos de la amanita muscaria. Si nos fijamos en los nombres de dichos renos veremos que hacen referencia a los diferentes aspectos embriagantes de la amanita: Rodolfo (Rudolf, que a su vez tiene su origen en el nombre compuesto “Rhod-Wulf” o “Hrod-Wulf”  que significa “Aquel que gana la batalla” o “El que busca la gloria”), Trueno (Donner), Relámpago (Blitzen), Juguetón (Vixen), Cupido (Cupid), Cometa (Comet), Brioso (Dasher) y Bailarín (Dancer).
La idea de renos voladores que llevan a Papá Noel puede sonar bastante inverosímil. No obstante puede que no sea tan absurda como parece. Los renos son nativos de regiones nórdicas como Laponia o Siberia y son muy comunes. Se ha documentado que buscan activamente amanitas por sus propiedades embriagantes. Donald Pfister, un biólogo de la Universidad de Harvard, dice que es razonable que si tanto el chamán como sus renos estaban embriagados, el chamán podía experimentar un éxtasis o viaje chamánico. Carl Ruck, un profesor de lenguas clásicas de la Universidad de Boston, también apoya esta teoría. Señala cómo el chamán utilizaría con frecuencia los hongos mágicos para alcanzar un trance visionario que le inducirían a relacionarse con el espíritu de los animales, caminando con ellos en busca de una visión.

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO