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Amanita muscaria

La magia de los cuentos

 

¿Qué es la amanita muscaria?amanita muscaria

El hongo amanita muscaria es, probablemente, el enteógeno más antiguo que ha usado el hombre. Se trata de un hongo muy extendido por todo el mundo que suele crecer al pie de abedules, hayas, robles y abetos -ya que vive en simbiosis con las raíces de estos árboles-. Esta simbiosis es el motivo por el que actualmente aun no se ha conseguido hacer crecer la amanita muscaria en cultivos de interior preparados por el ser humano. La variedad de Europa, Asia y América del Norte tiene un vistoso sombrero rojo cubierto de puntos blancos, mientras que en América Central y del Sur tiene un sombrero naranja o amarillo adornado con puntos amarillentos. En Siberia se han encontrado petroglifos con unos 3.000 años de antigüedad, y se sabe con certeza que en esta región se sigue empleando en la actualidad por algunos chamanes. Este uso ceremonial con la amanita muscaria está documentado desde 1730 gracias a un coronel del ejército sueco llamado Filip J. von Strahlenberg, que estuvo doce años como prisionero de guerra en Siberia, e informó sobre el uso entre los koryak de la península de Kamchatka se consumía este hongo como embriagante sagrado. 

También se conoce el uso de amanita muscaria entre algunos pueblos de América del norte y Canadá, como los ojibwa o los dogrid athabascan. En la América Central precolombina, los mayas de México y Guatemala conocían las propiedades visionarias de la amanita muscaria y la llamaban kakuljá-ikox («hongo del rayo» en lengua maya-quiché) y yuy chauk («hongo de los relámpagos» en lengua tzeltal). Esta asociación de un hongo con propiedades visionarias y mágicas como hijo celeste del rayo o el relámpago también la encontramos presente en los hongos psilocibios, inclusive su identificación con un dios. El famoso micólogo e investigador Robert Gordon Wasson afirmaba que la amanita muscaria era la identidad del misterioso dios-planta Soma que aparece en el Rig Veda, los sagrados textos de la filosofía hindú. 

La amanita muscaria es conocida por una gran variedad de nombres: falsa oronja, religiosos. matamoscas u oropéndola loca (castellano), kukelto falsoa (euskera), oriol foll, reig de fageda o reig foll (catalán). Muchas lenguas célticas o del norte de Europa llaman a este hongo de diversas maneras lo relacionan con los sapos, como en ingles toadtool (asiento del sapo) o ha ma chun en china. En Siberia es conocido como muchumor o mukhomor, y en varios pueblos antiguos se emplean palabras muy similares tanto para decir “embriaguez” como para referirse a la amanita: pang. En Afganistán, se consume un extracto seco de amanita muscaria, que tiene el nombre de tshashm baskon (el abridor del ojo) haciendo referencia a sus cualidades visionarias al estimular la apertura del tercer ojo o glándula pineal.

Psicoactividad de la amanita muscaria

El principal componente psicoactivo de la amanita muscaria es el ácido iboténico que se transforma en muscimol cuando los hongos se han secado. El muscimol no provoca efectos desagradables en el cuerpo, mientras que el ácido iboténico sí los produce. Otro alcaloide de la amanita muscaria es la muscarina, que también produce algunos efectos secundarios desagradables, como vómitos y espasmos estomacales. Por eso todos los pueblos emplean la amanita seca, casi nunca fresca. El muscimol, 3-hidroxi-5-aminometilisoxazol actúa a nivel de las sinapsis neuronales, como agonista en los sitios de interacción de los receptores de ácido gamma-aminobutírico o GABA. Al llegar al cerebro, los alcaloides de estos hongos disminuyen la recaptación de serotonina en el cerebro y en la periferia. El ácido iboténico no cruza la barrera sanguínea del cerebro tal cual, sino que es parcialmente metabolizado y transformado en muscimol y el resto es excretado. La acción primaria del muscimol consiste en ocupar los receptores GABA y actuar como un potente agonista GABA-A. Se ha observado que es activo en diversas partes del cerebro incluyendo el córtex cerebral, el hipocampo y el cerebelo.

Existen gran variedad de informes sobre el consumo de amanita muscaria en los que se describe el añadido de algunas plantas que atenúan o eliminan dichos efectos desagradables, como la hierba de San Antonio o epilobo (epilobium angustifolium). La mala fama de hongo mortal es infundada, no siendo así como sucede en el caso de sus parientes más cercanos del mismo género: la amanita phalloides o «cáliz de la muerte» y la amanita virosa o «ángel exterminador».

Efectos y síntomas de la amanita muscaria

La amanita muscaria es una poderosa llave hacia el mundo del inconsciente, el terreno onírico, donde habitan infinidad de seres de fantasía, resonadores arquetípicos de nuestras proyecciones psíquicas. Aunque los enteógenos no producen siempre los mismos efectos en cada individuo –influye la dosis, el contexto o la sensibilidad de cada individuo– podemos enumerar varios efectos de los más comunes en la experiencia al ingerir amanita muscaria que se desarrollan en diferentes fases.

El individuo bajo los efectos del hongo amanita muscaria se ve invadido por una sensación de embriaguez, que produce una gran euforia y sensación de fortaleza física, y pueden ir acompañadas de mareos y vértigos, ya que las dimensiones espaciales se distorsionan produciendo la percepción de que los objetos se agrandan (macrospia) o se encogen (microspia). También aparecen vistosas y brillantes figuras caleidoscópicas al cerrar los ojos. El mundo físico que le rodea a uno se torna brillante, rebosante de vida, como si hubiera adquirido un matiz mágico. En otras ocasiones el sujeto se ve invadido por una gran somnolencia que puede dar paso a un estado profundamente visionario.  En dosis muy elevadas pueden manifestarse náuseas, vómitos, diarrea, espasmos musculares, delirios e incluso coma.

Preparación y consumo de la amanita muscaria

sombreros de amanita muscaria secaLa amanita muscaria puede causar gran malestar estomacal si se consume fresca. Lo ideal es secar los sombreros que es en donde se encuentra la mayor concentración de alcaloides. De 3 gramos a 5 gramos puede considerarse una dosis con efectos suaves, de 6 gramos a 8 es una dosis media y de 9 a 13 podemos considerarla una dosis fuerte. Lo mejor es secar todas las setas recogidas, molerlas en un molinillo de café. Algunos ejemplares de amanita son muy potentes y otros en cambio muy suaves y es imposible distinguirlos a simple vista por lo que se requiere extremar las precauciones en evaluar la potencia de los posibles efectos. Los efectos pueden tardar mucho en ser evidentes por lo que toda precaución es poca. Cualquier incremento debe ser de gramo en gramo y cercionarse de que han pasado al menos tres horas y nunca superar la dosis de 13 gramos.

Los efectos duran entre 6 y 8 horas, según la dosis, la persona y la propia potencia de los ejemplares empleados, estos efectos empiezan después de una a tres horas de haberlas ingerido o bebido en infusión. En el caso de fumarla los efectos serán inmediatos pero más breves y suaves. 

Muchos investigadores han informado que el muscimol pasa por los riñones sin sufrir alteraciones importantes, lo que explica por qué la orina de alguien que haya consumido amanita muscaria tiene los mismos efectos que consumir el propio hongo. Los científicos señalaron también que al parecer, la muscarina (con sus desagradables efectos secundarios) no está presente en dicha orina, de modo que el cuerpo humano e inclusive el de varios animales (entre ellos los renos) tienen la capacidad de metabolizarla o descomponerla. 

Mitología, folclore y amanita muscaria

Resulta sorprendente lo a menudo que aparecen «hombrecillos» bajo la influencia de distintas substancias visionarias en distintas partes del mundo. En el folclore tradicional la amanita muscaria aparece siempre asociada a seres del mundo mágico como los gnomos, duendes y hadas, protagonistas indiscutibles de infinidad de cuentos populares. Es muy frecuente la asociación de «hombres-hongo» o «chicas-hongo» en las leyendas y cuentos de gran variedad de culturas que han consumido históricamente amanita muscaria. Entre los pueblos siberianos orientales, como los chukchi, los koryak y los kamchadal suelen hablar de la aparición de «hombrecillos» al ingerir el hongo.

gnomo sobre amanitaEl cuento kachadal Czelkytq y las chicas amanita, recogido por el , narra la historia de un hombre que se ha ido al mundo de las hadas, abandonando a su familia por amor a los hongos mágicos. Teniendo en cuenta el gran valor y utilidad psicológica de los cuentos como formadores de la psique del niño, ¿cómo una seta considerada venenosa es un elemento principal en dichas enseñanzas? Sin duda alguna la amanita muscaria es un catalizador del mundo mágico; una llave que, aunque olvidada por la mayoría, ha pervivido a través del folclore para abrirnos a lo desconocido, al mundo onírico e irracional del inconsciente. Es un arquetipo vivo del inconsciente colectivo.

Es el relato de Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carroll, el libro que más ha popularizado esta relación simbiótica entre el mundo de los hongos y el mundo mágico de los personajes que viven en el mundo invisible de los bosques encantados. En uno de los pasajes de esta clásica obra literaria,  su protagonista Alicia, ingiere pequeños trozos de un hongo que lleva en su bolsillo para disminuir de tamaño y poderse introducir en el mundo fantástico que describe el libro. Y ciertamente, uno de los efectos psíquicos de la experiencia de la A. muscaria es la micropsia y la macropsia, o sea, el verse a sí mismo y a los objetos que le rodean a uno disminuir o crecer de tamaño de forma inusual. 

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