Cada paso que damos hacia la ayahuasca es un paso hacia nosotros mismos. Y ese camino, aunque parezca externo —buscar un retiro, organizar el viaje, seguir la dieta—, en realidad es profundamente interno. Porque antes de beber la planta, ella ya empezó a trabajar contigo. Quizás lo sientes. Esa mezcla de emoción, miedo, preguntas que brotan como manantial. No estás solo.
La preparación emocional antes de tomar ayahuasca no es un requisito más en la lista. Es la forma en que empezamos a construir relación con la medicina sagrada, desde dentro. Es decirle honestamente: “Estoy aquí, dispuesto. Con todo lo que soy, con lo que me pesa, con lo que me inspira, con lo que aún no comprendo”.
En este artículo vamos a acompañarte en ese proceso, desde una mirada humana, cercana y con raíces en la experiencia real. Porque nadie cruza el umbral de una ceremonia igual que otro. Pero todos tenemos algo en común: el corazón como espacio sagrado donde empieza el viaje.
Qué vas a descubrir y por qué puede marcar la diferencia
Si has sentido el llamado de la ayahuasca, ya has dado el primer paso. Pero, ¿está tu mundo emocional listo para sostener lo que emerja? ¿Cómo afecta tu estado interno a lo que vivirás en la ceremonia? ¿Qué hacer con el miedo, la tristeza o las dudas?
Te ofrecemos algo más valioso: claridad, experiencia compartida y guía real sobre qué hacer antes de una ceremonia de ayahuasca, desde el corazón.
A lo largo de este viaje, descubrirás:
- Qué es la preparación emocional en términos sencillos pero profundos.
- Cómo formular una intención que no sea rígida, sino viva.
- Cuándo es mejor esperar, especialmente si estás en un momento emocional muy intenso.
- Qué recursos emocionales te ayudarán en la ceremonia.
- Cómo se relacionan tus emociones actuales con lo que puede emerger con la medicina.
Y sobre todo, encontrarás un espacio seguro para reflexionar sobre ti, sin juicios ni exigencias. Porque preparar el corazón también es eso: tratarse con afecto.
La preparación emocional no empieza con la planta, empieza contigo
Escuchar lo que ya se está moviendo dentro
Antes incluso de inscribirte en una ceremonia, puede que algo ya se haya activado en tu interior. Recuerdos, sueños, sincronicidades, emociones latentes. Esta es una señal de que tu proceso ya comenzó. Y es un buen momento para preguntarte: ¿desde dónde me estoy acercando a la medicina?
La ayahuasca no nos da lo que queremos, sino lo que necesitamos. Pero ese “necesitar” puede sentirse muy intenso si no tienes herramientas emocionales mínimas para sostenerlo. De ahí la importancia de llegar con tu mundo interior en calma relativa.
Claves para una preparación emocional consciente antes de tomar ayahuasca
La intención: semilla que orienta tu viaje
Uno de los gestos más potentes que puedes hacer antes de tomar ayahuasca es detenerte, cerrar los ojos y preguntarte honestamente: ¿Por qué quiero hacer esto?
A veces la respuesta viene rápida (“quiero sanar un trauma”), otras veces toma días. No pasa nada. No necesitas una intención perfecta. Solo una intención honesta.
Recomendación: no formules la intención como un deseo cerrado. Usa preguntas que inviten al misterio. Por ejemplo:
- ¿Qué parte de mí está lista para abrirse?
- ¿Qué estoy necesitando ver aunque aún no lo comprenda?
- ¿Qué quiere mostrarme esta experiencia sobre el amor, el miedo, el perdón?
Formular la intención así abre un espacio interno que luego se reflejará en el viaje.
Escanear tu estado emocional actual
Detente un momento. Respira. Hazte estas preguntas:
- ¿Qué emociones han sido frecuentes en los últimos días?
- ¿Estoy atravesando una crisis, pérdida o cambio vital importante?
- ¿Hay temas no resueltos que están activamente en mi conciencia?
No se trata de que tengas todo bajo control. Se trata de saber dónde estás. Porque si llegas a la ceremonia cargando algo muy intenso (como un duelo reciente, un ataque de ansiedad o una separación conflictiva), es importante que el equipo facilitador lo sepa y que tú lo tengas presente.
En algunos casos, lo más sabio es posponer.
Prácticas concretas para preparar tu cuerpo emocional
1. Diario emocional
Escribe durante los días previos. No importa si nunca lo hiciste antes. Escribe cómo te sientes, qué sueñas, qué miedos aparecen. Poner en palabras lo interno es una forma poderosa de comenzar el proceso.
2. Meditación o respiración consciente
La meditación te ayuda a desarrollar el «músculo» de la observación interna sin juicio. Incluso si solo practicas 10 minutos al día, puedes comenzar a relacionarte de otra manera con tus pensamientos y emociones.
3. Comunicar con honestidad al equipo ceremonial
Tu facilitador o chamán está ahí para ayudarte. Contarles si estás atravesando un proceso emocional fuerte no es una debilidad, es una fortaleza. Ellos sabrán cómo sostenerte mejor durante la ceremonia.
4. Visualizar posibles escenarios internos
Imagina: ¿Qué pasaría si durante la ceremonia emergiera un recuerdo doloroso? ¿Qué harías si sintieras miedo o confusión?
Tener anticipadas estas posibilidades (sin obsesionarse) te ayuda a no entrar en pánico si suceden. Puedes anclarte a tu respiración, a tu cuerpo, o a una palabra que represente seguridad para ti.
Preguntas frecuentes desde la experiencia
¿Puedo tomar ayahuasca si estoy en duelo?
Sí, pero depende de en qué punto estés. Si estás en una fase muy cruda del duelo (shock, negación, llanto desbordado), puede ser desbordante. Si ya has iniciado un proceso de integración y sientes que el duelo quiere moverse, puede ser un portal sanador.
¿Y si tengo ansiedad o ataques de pánico?
Es importante hacer un proceso terapéutico previo. La ayahuasca puede activar emociones intensas y si no tienes recursos internos para sostenerlas, puede ser contraproducente. Consulta con un terapeuta integrativo.
¿Puedo “prepararme demasiado”?
No. Pero puedes controlar en exceso. Prepararte no significa obsesionarte ni crear expectativas rígidas. Es más bien una actitud interna de presencia, como quien limpia y ordena su casa sabiendo que va a recibir una visita importante.
¿Qué hago si durante la toma aparece miedo?
Recuerda: el miedo es una emoción, no una verdad. Respira. Repite una frase de anclaje (“Estoy a salvo”, “Esto también pasará”). A veces el miedo es el umbral de algo que necesita ser visto. Si puedes cruzarlo, suele haber un regalo detrás.
Prepararte es honrar la medicina… y a ti mismo
No hay ceremonias iguales. No hay caminos idénticos. Pero hay algo que se repite en quienes llegan con el corazón dispuesto: la medicina danza de otra forma. Más profunda. Más clara. Más amorosa incluso en su intensidad.
Prepararte emocionalmente para tomar ayahuasca no es solo para que la experiencia sea “mejor”, sino para que sea verdadera. Para que no solo sobrevivas a la ceremonia, sino que puedas abrazar lo que traiga. Y sobre todo, para que después puedas integrar en tu vida diaria lo que hayas visto, sentido o comprendido.
Porque ahí está el verdadero viaje: no solo en la toma, sino en el regreso.
¿Estás listo para empezar ese camino contigo mismo? Puedes comenzar hoy con una práctica sencilla como meditación guiada o escribiendo tus emociones y pensamientos en un cuaderno.





