BUFO, NO ES ORO TODO LO QUE RELUCE

BUFO, NO ES ORO TODO LO QUE RELUCE

El sapito de Sonora

El Bufo alvarius es un sapo nativo del continente americano. El sapo vive principalmente en el sur de Arizona, al norte de Sonora, en la frontera de California y Arizona, y en el occidente de Nuevo México. Los efectos psicoactivos de las secreciones de sus glándulas cutáneas contienen una gran variedad de compuestos psicoactivos, entre ellos la bufotenina (5-OH-DMT) y la 5-MeO-DMT (5-metoxi-dimetiltriptamina). La bufotenina y la 5-MeO-DMT son dos alcaloides triptamínicos químicamente similar a la serotonina que inducen poderosas experiencias psicodélicas.

La 5-MeO-DMT también está presente en diversas variedades botánicas, como en la Diplopterys cabrerana (chaliponga) usada para elaborar ayahuasca o en especies de Virola, de Anadenantera y Phalaris, plantas que se han utilizado desde la antigüedad en la preparación de rapés psicoactivos como el yopo.

En la actualidad, el empleo del B. alvarius está cada vez más extendido, sin embargo, históricamente no hay apenas datos que muestren su utilización como sacramento sagrado. Tan solo es una suposición dada la gran variedad de representaciones iconográficas y mitológicas de sapos en las culturas olmeca, maya y azteca, que datan del año 2000 a.C. Igualmente podemos encontrar gran número de leyendas sobre el uso de los sapos en la brujería durante la Edad Media. También aparecen en el folclore tradicional como personajes de los cuentos infantiles generalmente asociados a hongos mágicos como en el toadtool (asiento del sapo). En cualquier caso, hay muchas personas que utilizan términos como «medicina ancestral» y «rituales tradicionales» en la promoción de sus actividades relacionadas al uso de la secreción del bufo para darle un sentido de autenticidad a su trabajo y de esta manera atraer a los participantes. Esto ya indica una falta de veracidad que induce a pensar en un mero marketing económico por parte de los facilitadores que ofrecen experiencias con bufo.

 

Hasta el infinito y más allá

La experiencia con la secreción cutánea del B. alvarius generalmente es muy intensa y sobrecogedora, y produce una modificación extrema en la cognición. Muchas personas describen sensaciones de unidad cósmica, de acceso a una consciencia no dual u otras variedades de profundas experiencias espirituales. Algunas personas han comparado la vivencia con la experiencia de morir y acceder al más allá del más allá. Es común la pérdida de la sensación de identidad y la disolución del ego, así como sensaciones de expansión cósmica y de fundirse con el Todo.

Pero también, es muy frecuente que la súbita inmediatez de los efectos cause grandes reacciones de miedo y pánico, y la experiencia sea tremendamente abrumadora y traumática para algunas personas. Pueden producirse fuertes taquicardias, espasmos y movimientos espontáneos de forma incontrolada durante la experiencia, e igualmente producirse algún tipo de expresión involuntaria de sonidos (gritos, llantos, risas, etc.) sin que la persona sea consciente de ello. Por tanto, la presencia de un cuidador experto que mantenga la seguridad física de la persona y el entorno es prácticamente imprescindible.

 

Cuando el sapo no se convierte en príncipe

Las glándulas del bufo Alvarius no producen solamente bufotenina y 5-MeO-DMT, también contienen un derivado metilado de serotonina, bufotoxina y bufogenina, siendo éstos potentes glucósidos altamente cardiotóxicos. En el caso de 5-MeO-DMT, “el rango general de dosis” es de 6-20 mg, pero la cantidad de esta sustancia en la secreción puede variar, por ello, calcular la dosis eficaz es complicado y puede causar efectos no esperados en usuarios no preparados.

Los riesgos psicológicos de la experiencia con B. alvarius también tienen que ser tenidos en cuenta. Ya que aunque la experiencia puede resultar muy beatífica y placentera, también puede ocurrir que se experimente como aterradora y traumática. Igualmente es muy común que se produzca una Inflación del ego o síndrome mesiánico y la persona crea ser especial o una elegida de Dios.

Otro tipo de peligro yace en combinar con el sapo diferentes sustancias psicoactivas como ayahuasca o iboga. Lo más prudente es dejar que pase un tiempo considerable (uno o dos meses) entre la experiencia del sapo y otros psicodélicos.

Algunas personas reportan tener flashbacks de los efectos tras la experiencia, a veces incluso durante meses. En otros casos las personas padecen ansiedad, insomnio, ataques de pánico, depresión, disociación o estados de confusión. Muchas personas me relatan que después de haber tomado el sapito que “su cuerpo energético no encaja correctamente como antes” o “todo les parece irreal y que les resulta muy difícil realizar sus tareas cotidianas.”

Tener en cuenta los factores del contexto, el estado mental previo y la intención con la que se realiza la experiencia, así como la persona que administra la sustancia, es importante a la hora de decidir sobre la comunión con B. alvarius. Así mismo, el proceso de integración es de fundamental importancia para las personas que no tienen experiencias con psicodélicos ni otros tipos de trances espirituales. Aquellas personas que se planteen experimentar con esta sustancia deberían tener en cuenta todos estos factores antes de hacerlo y saber que la experiencia puede ser tan reveladora y gozosa, como aterradora y devastadora.

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

MICRODOSIS PSICODÉLICAS: CUANDO MENOS ES MÁS

MICRODOSIS PSICODÉLICAS: CUANDO MENOS ES MÁS

Microdosis en la actualidad

Una microdosis es una dosis de una sustancia psicoactiva que es demasiado baja para producir un efecto modificador de la conciencia perceptible. Los hongos psilocibios y el LSD son las dos sustancias que son microdosificadas con mayor frecuencia, aunque la ketamina, el DMT o la ayahuasca van alcanzando cada día más popularidad.

Las razones por las que las personas toman microdosis son muy diversas: eliminar la ansiedad o la depresión, aumentar la creatividad o profundizar en los estados meditativos. Sin embargo, aunque los consumidores informan sobre muchos beneficios de las microdosis, el tema ha eludido durante mucho tiempo a la comunidad científica responsable de poner estos informes a prueba.

Afortunadamente, la creciente popularidad de las microdosis está impulsando una investigación científica más profunda sobre el tema. Hace cinco años, prácticamente no había estudios sobre microdosis de psicodélicos. Sin embargo, en todo este tiempo, podemos encontrar en revistas académicas cerca de 400 artículos diferentes publicados sobre el tema.

Destellos de esperanza

Los profundos cambios provocados por la psicoterapia asistida por psicodélicos están vinculados a las intensas tomas de conciencia que inducen las sustancias con macrodosis. Una microdosis de hongos psilocibios, que se encuentra entre 0,05g y 0,3g aproximadamente, no es probable que cause la profunda desintegración y reestructuración del ego asociada con una dosis completa de los hongos (de 2g a 3,5g). Pero eso no significa que las microdosis de hongos no sea beneficiosas. Lo que ocurre es que sus efectos no son perceptibles como una intensa alteración de la conciencia o experiencia psicodélica como ocurre con macrodosis.

Estos efectos son más sutiles y se van acumulando con el tiempo actuando paulatinamente, produciendo pequeños cambios en la vida del consumidor que marcan la diferencia. Por poner solo unos ejemplos, en algunos casos mejorará el estado de ánimo, la concentración o la memoria y en otros aumentará la creatividad o potenciará algún tipo de trabajo de desarrollo personal o proceso psicoterapéutico. Todo depende de la intención y el enfoque en lo que la persona quiera trabajar, algo muy similar a lo que ocurre con las macrodosis en contextos ceremoniales o terapéuticos.

 

¿Con qué frecuencia se debe tomar microdosis de psicodélicos?

Como sugieren investigadores como James Fadiman o Paul Stamets, la microdosificación suele ser intermitente. Eso significa que los consumidores tomarán una pequeña dosis cada dos, tres o cuatro días, durante un periodo en el cual se manifestarán resultados claros de lo que se pretende conseguir con el proceso de microdosificación. Las microdosis de psicodélicos puede ayudar a desmantelar lentamente los patrones de pensamiento negativos habituales y ofrecer nuevas formas de percibir y afrontar la vida.

Podemos decir que la microdosificación activa un proceso sutil en el que los pequeños cambios se convierten en resultados visibles a modo de beneficios a medio o largo plazo. Estos beneficios van vinculados con el propio compromiso de la persona ya que una parte fundamental de la ecuación es la intención de la persona que toma microdosis. Esto puede sonar poco científico, pero después de ver cientos de personas que en estos últimos cuatro años han experimentado con microdosis, los resultados positivos hablan por sí mismos.

«Los alcaloides no son los responsables de los cambios, son las propias personas que los consumen. Los alcaloides sólo facilitan que el cambio sea posible».

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

 

PSICOSIS Y CHAMANISMO

PSICOSIS Y CHAMANISMO

Psicóticos y chamanes

La travesía interior se podría equiparar en cierta medida a una psicosis. La esquizofrenia, la enfermedad mental por antonomasia, es un tipo de psicosis. Se trata de un trastorno mental que se caracteriza por alteraciones en la percepción, el pensamiento, la emotividad y la conducta donde desaparecen los límites entre lo real y lo imaginario y donde suelen aparecer síntomas alucinatorios y delirantes.

En su estudio de las culturas primitivas, el etnopsiquiatra francés G. Devereux llega a la conclusión de que no en todas ellas existen enfermos de esquizofrenia, y que esta enfermedad sólo aparece en aquellas culturas que han sufrido la influencia de las sociedades industrializadas. En las culturas que son consideradas como primitivas su equilibrio psíquico está mucho más acentuado, ya que desde hace miles de años tienen gran cantidad de métodos para equilibrar y armonizar el mundo interior y el mundo exterior. Los chamanes son los grandes conocedores de dicha metodología, que a través del empleo de diversas plantas y determinados rituales realizan dicha transición a la realidad no ordinaria. 

La gran diferencia entre un chamán bajo los efectos de una planta psicodélica y un psicótico reside en que, mientras el chamán puede controlar y operar tanto en el mundo interior como en el mundo exterior, el esquizofrénico no distingue el mundo exterior del mundo interior, con las graves consecuencias que esto acarrea de cara a poder realizar cualquier actividad con normalidad. 

 

La estructura de la psicosis

El escepticismo vigente en nuestras sociedades materialistas suele producir un choque brutal al encontrarse con los aspectos autónomos del inconsciente, lo que nos lleva a preguntarnos colectivamente si nos hemos vuelto locos o somos víctimas de una alucinación. C. G. Jung es de la opinión de que el camino hacia las profundidades de la psique está plagado de dificultades y de que se necesita gran valor y fuerza para soportar tanto el encuentro con figuras o entes inmateriales, ya sean de aspectos negativos o positivos, como para asimilar lo indefinible e incomprensible que irrumpe en la psique. La sociedad industrializada de hoy en día huye de todo contacto que esté más allá de lo que considera racional y cotidiano, aquello que constituye su estructuración de la realidad.

Las manifestaciones psicóticas, que aparentemente resultan incomprensibles, surgen rigiéndose por leyes o estructuras muy determinadas, por lo general al margen de la capacidad volitiva del individuo, algo similar a lo que ocurre en los sueños. Cuando el ego no es capaz de asimilar o resolver cualquier vivencia traumática, puede aislar de su percepción dicha experiencia ocultándola en la sombra. Y lo que suele ocurrir es que cuando los mecanismos de control consciente del ego son debilitados, por ejemplo mediante técnicas de trance, experiencias traumáticas o momentos de crisis, dichas vivencias se vuelven entonces inaceptables para la personalidad, y es cuando emergen de la profundidad del inconsciente donde han adquirido un poder autónomo, actuando libremente y dejando al individuo incapacitado para realizar incluso las tareas más sencillas de la vida cotidiana. La persona se vuelve por completo víctima del lado oculto de su psique y se abre una brecha hacia lo desconocido del inconsciente generando gran confusión y sufrimiento.

Lo cierto es que el psicótico pierde todo interés por la realidad, observa todo desde su perspectiva alterada y vive sus fantasías y proyecciones oníricas como su realidad, alejado del mundo físico que le rodea. Vive atrapado y absorbido por el contenido descontrolado del inconsciente. Las fantasías oníricas de la psicosis constituyen antes que nada una manifestación de un estado regresivo, el intento de una búsqueda de solución o seguridad en un pasado que se aleje de la angustia del momento presente, ya sea la búsqueda del útero, del paraíso o del equilibrio del origen primordial e indiferenciado.

 

La psicosis experimental y el uso de los psicodélicos

Los estados alterados de la conciencia experimentados bajo los efectos de sustancias psicodélicas también nos conducen a una forma determinada de psicosis, la denominada “psicosis experimental”, a través de la cual se manifiesta en un contexto de sanación el contenido del inconsciente y donde, por medio de mapas y guías adecuados, podemos integrar terapéuticamente la experiencia, ya sea durante el transcurso de la misma o momentos después.

Sin embargo, conviene señalar precisamente que el empleo indiscriminado y sin control que se suele hacer en nuestras sociedades contemporáneas de estas substancias, supone en ese sentido un grave riesgo para el individuo, que puede ocasionar grandes problemas sin la integración adecuada de la experiencia psicodélica. Este es el gran dilema de utilizar recreativamente poderosas substancias modificadoras de la psique, dado que, llegado el caso, ni la ignorancia ni la imprudencia protegerán al individuo de una experiencia desagradable o incluso devastadora, modelada por los contenidos ocultos e incontrolados del inconsciente (la sombra que forma parte de nuestra psique). Lo cierto es que hay personas capaces de integrar su experiencia —aun siendo muy dura— en la cotidianeidad mientras que otras quedan profundamente afectadas.

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

NEOCHAMANISMO, EL AUGE DEL CHAMANISMO PSICODÉLICO

NEOCHAMANISMO, EL AUGE DEL CHAMANISMO PSICODÉLICO

Orígenes del neochamanismo

En las últimas décadas, el chamanismo ha saltado las barreras del marco puramente nativo para convertirse en un conjunto diverso de prácticas que está calando cada vez más en la sociedad occidental. Así, tanto determinadas prácticas y elementos rituales, como un concepto de vida alternativa y natural, se están extendiendo por todo el planeta dando lugar a un nuevo paradigma: el neochamanismo.

El neochamanismo es una corriente creciente que tuvo su inicio en la década de los años sesenta del siglo pasado, cuando el movimiento hippie impulsó la idea de buscar el contacto directo con lo trascendente y simultáneamente cuando algunos antropólogos estudiaron con determinados chamanes indígenas, convirtiéndose en sus aprendices, en un intento por asimilar de primera mano los sistemas chamánicos ancestrales, alejándose del punto de vista teórico y anecdótico de sus antecesores. Destacados ejemplos son la obra de Michael Harner sobre los nativos del Alto Amazonas o las aportaciones de Peter Furst y Barbara Myerhoff sobre los chamanes mexicanos.

De esta forma el regreso a lo sencillo y natural, a una manera alternativa de vivir o encontrar una nueva forma de espiritualidad cobró un nuevo impulso en el neochamanismo. Esta mezcla de costumbres ancestrales espirituales y de sanación, con el transcurso del tiempo también se han ido mezclando con determinadas pseudoterapias de la «nueva era», el esoterismo o incluso elementos de la magia del caos, creando gran variedad de corrientes y escuelas con un gran número de seguidores, lo que a su vez también han generado una gran cantidad de detractores.

 

El chamanismo en la sociedad actual

Un factor que explica el retorno del chamanismo es el desarrollo creciente de los enfoques holísticos de la salud que utilizan métodos que en el pasado fueron ampliamente conocidos en la práctica tribal y tradicional. El neochamanismo, incorpora buena parte de este antiguo conocimiento, y está recibiendo una creciente atención por parte de quienes buscan nuevas soluciones para los problemas de salud, con independencia de su naturaleza, ya sea física, emocional, mental o espiritual.

También debemos considerar que la amplia difusión del neochamanismo se halla en el enfoque espiritual de la ecología. En esta época de crisis medioambiental a escala mundial, el chamanismo proporciona algo de lo que carece nuestra antropocéntrica forma de vida: conexión y respeto hacia el resto de los seres que habitan la Tierra, así como hacia el mismo planeta.

 

Chamanismo psicodélico

Pero si algo caracteriza fundamentalmente al chamán, es que adquiere su conocimiento a través de la expansión de la conciencia, o lo que viene a ser lo mismo, por medio del trance. Mircea Eliade, en su clásico estudio sobre el chamanismo, El chamanismo y las técnicas arcaicas del éxtasis, lo define como el “maestro de las técnicas del éxtasis”, ya que a través de la metodología del trance o éxtasis es como el chamán se convierte en un hombre de conocimiento. El chamán es un mediador entre lo desconocido y lo conocido, entre el Cielo y la Tierra, entre lo sagrado y lo profano.

El neochamanismo se nutre del chamanismo para elaborar una concepción de la realidad y del ser humano más amplia y actualizada fusionando elementos de diversas culturas. En este sentido, lo más extendido en la actualidad es la incorporación de las plantas sagradas o psicodélicas para alcanzar el éxtasis chamánico, convirtiéndose éstas en el núcleo central de sus prácticas.

Podemos encontrar que determinadas corrientes psicoterapéuticas emplean diferentes plantas sagradas como la ayahuasca, los hongos sagrados o la iboga para abordar sus fines terapéuticos. Y, Aunque hay quien trata de desvalorizar el neochamanismo, lo cierto es que estas prácticas están demostrando que funcionan muy bien en el trabajo psicoterapéutico transpersonal, ayudando a muchas personas a profundizar en sí mismas. Solo cabe advertir que estas prácticas neochamánicas han de ser usadas desde la integridad, el respeto y con una praxis ética. Hago este comentario porque este neochamanismo se encuentra en «tierra de nadie», incluso algunos lo han convertido en una moda, por lo que resulta ser un caldo de cultivo de estafadores siempre dispuestos a embaucar a las personas demasiado ingenuas y a buscadores y psiconautas despistados.

 

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

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EL SET AND SETTING EN LA EXPERIENCIA CON PSICODÉLICOS

EL SET AND SETTING EN LA EXPERIENCIA CON PSICODÉLICOS

Set and Setting

Cualquiera que haya tenido una experiencia desagradable con psicodélicos estará de acuerdo en que un lugar acogedor y bien preparado junto con alguien que cuide de uno durante ese trance es algo que puede salvarle de pasar una de las experiencias más terribles de su vida. Así, en el contexto adecuado y la presencia de un experto o guía se puede transformar la experiencia en una vivencia llena de valiosos aprendizajes y crecimiento personal. Incluso lo que comúnmente se llama mal viaje puede resultar ser una enriquecedora experiencia

Se trata de un viaje hacia el interior de uno mismo, hacia espacios sutiles y profundos del inconsciente y el alma humana. Para ello, debemos tener muy en cuenta lo que se denomina el «set» (predisposición y preparación) y el «setting» (entorno y contexto) del viajero. 

Esto se logra a través de la implementación de los Cinco principios de reducción de daños, que pueden ayudarte a mejorar y sacarle mayor provecho al viaje con psicodélicos.

1. Información

Cuando se va a consumir sustancias enteógenas o psicodélicas es conveniente tener una información previa de lo que se va a realizar. Conocer personas que hayan vivido experiencias con enteógenos es de gran ayuda y una posible referencia. Pero hay que tener muy en cuenta que tanto físicamente (nivel bioquímico, neurológico, etc) como psicológicamente (nivel emocional y mental) cada individuo es único, y los psicodélicos sólo activan lo que existe en ese interior único de cada individuo. Lo ideal es conocer a un experto que oriente al neófito y verifique que no existe ninguna contraindicación para poder pasar por tan intensa experiencia.

Documentarse en temas acerca de chamanismo, etnobotánica, desarrollo personal, psicología, antropología, mitología, simbolismo, religión y filosofía, resulta de gran ayuda para saber qué se pretende y qué es lo que se puede encontrar. Después, durante la experiencia, los datos en la mente no serán relevantes, ya que de lo que se trata es de trascender la mente, pero estar bien informado nunca está de más. De hecho adquirir determinada información puede favorecer la sensación de seguridad durante la experiencia psicodélica, mientras no produzca unas exageradas expectativas sobre cómo ha de transcurrir la experiencia.

2. Intención del viaje

Es muy importante tener una intención o propósito bien definido al acceder a la experiencia con enteógenos. De no ser así se puede ir a la deriva, sin rumbo y sin que se experimente algo realmente significativo. Sin propósito es muy común perderse en divagaciones y sinsentidos. Este propósito es una orientación previa, una vez empezada la experiencia sólo hay que fluir y no intentar dirigir o controlar lo que suceda. El propósito o intención del viaje se mostrará tarde o temprano como una intuitiva revelación o sensación de resolución de algún conflicto interno. Aunque resulte paradójico, se trata de definir un objetivo pero sin hacerse expectativas de ningún tipo.

Se necesita una firme determinación de responsabilizarse de uno mismo y tener una actitud de valor, voluntad, inquietud, deseo de búsqueda, trascendencia y evolución. Hay que tener muy claro que la decisión de experimentar con enteógenos es personal y no ha de ser el resultado de influencias de terceros.

Por otra parte, se debería evitar una definición previa demasiado estricta de la experiencia, ya que a la larga sólo puede influir sobre la trayectoria del viaje con erróneas expectativas. Esta incapacidad para alcanzar un objetivo rígidamente establecido terminará por resultar innecesariamente frustrante y desalentadora.

3. El contexto adecuado

Se trata del entorno en el que se dan las condiciones idóneas para el desarrollo de la experiencia; el lugar adecuado, la compañía idónea e incluso la elección del día más favorable. Son importantes todos los elementos y herramientas que favorezcan todo el proceso del viaje y esto se presenta, generalmente, en un contexto ritual, en una sesión de terapia psicolítica o una sesión de terapia psicodélica. Ambas se convierten en un rito iniciático o de tránsito, que cataliza el viaje interior. Éste debe afectar al individuo en todos los niveles del Ser y su relación con el mundo. Por tal motivo, el contexto ceremonial resulta ser el más idóneo para tener experiencias con plantas maestras. Dentro de un ámbito ceremonial se tienen en cuenta gran cantidad de elementos que influyen poderosamente en la experiencia. 

Así, ha de tenerse en consideración el lugar y el momento adecuados, la iluminación, la música, e incluso también la disposición astrológica como influencia para la sincronización con el cosmos y la naturaleza, como ocurre, por ejemplo, con los solsticios y equinoccios solares. Si el lugar donde va a transcurrir el ritual se tratase de un lugar de poder en el que ya se han realizado ceremonias, estará bien preparado y cargado con energías específicas para el propósito del mismo. Hoy en día se está prestando más atención a los rituales. Esta es una tendencia comprensible porque los rituales se han usado para la sanación o la trascendencia desde tiempos inmemoriales desempeñando un papel fundamental en el desarrollo de todas las culturas.

4. Estado de la persona

En la mayoría de las ceremonias que se realizan con plantas sagradas se requiere que el participante previamente haya depurado su cuerpo con una dieta específica o ayuno. Los chamanes recomiendan además purificarse y prepararse emocional y mentalmente.

Si se padece alguna psicopatología, cardiopatía, glaucoma u otra enfermedad severa es seguro que la ingesta de una sustancia psicotrópica no sea muy recomendable, incluso puede ser contraproducente y empeorar la salud. Igualmente si se ingieren determinados medicamentos (antidepresivos, antipsicóticos, ansiolíticos, sedantes, etc) pueden influir negativamente impidiendo que el proceso sea el más óptimo con los enteógenos.

La preparación emocional se basa en estar muy abierto y permitirse sentir y experimentar todo lo que pueda surgir en uno. Aunque es muy lógico sentir miedo ante una experiencia a lo desconocido, una actitud receptiva y llena de confianza en el proceso y todo lo que lo rodea hará que todo se desarrolle en perfecta armonía. Es necesario saber estar serenos y tranquilos ante las intensas emociones que emergen con los psicotrópicos. 

Para la preparación mental lo idóneo es dejar atrás los pensamientos rígidos y limitantes. Estar dispuestos a que nuestras estructuras mentales cambien para propiciar una auténtica transformación. Se ha de estar dispuesto a cambiar de paradigmas y no tener expectativas. Hay que tener en cuenta que una experiencia difícil no es lo mismo que una mala experiencia. La actitud mental que uno tiene con respecto a este tipo de experiencia es fundamental. El miedo (el temer que uno puede sumirse en un mar de desconcierto o desesperación) y la frivolidad (el restar importancia a la experiencia presuponiendo que uno es suficientemente fuerte o preparado como para que el dolor o desconcierto no le alcance) son ambos un posible indicador para un mal viaje con psicotrópicos.

Es recomendable abrigar una clara intención de trascender nuestra zona de confort para conectar con nuestra parte más pura y sagrada. El ego siempre se resiste y se aferra a la estabilidad o aparente seguridad de lo conocido y tangible. En esta sociedad industrializada lo sagrado es ignorado, está totalmente desprestigiado y forma parte de lo desconocido para la mayoría de las personas, y esto mismo contribuye a alimentar nuestra resistencia a trascender la realidad cotidiana.

Así, para la preparación espiritual, el hecho de creer en algo superior o sagrado, independientemente del credo o filosofía que sea, ayuda a traspasar muchas barreras y alcanzar una mayor comprensión y nivel de profundidad en la experiencia con los psicotrópicos. Ciertos valores, aptitudes y cualidades se convierten en la brújula o «hilo de Ariadna» hacia la trascendencia. Aunque también hay que tener en cuenta que algunos dogmas religiosos son ideas extremadamente limitantes e incluso contrarias a lo que se busca en una experiencia con enteógenos.

5. El guía

La persona que guía la ceremonia puede ser un orientador de la experiencia, un cuidador, un sanador, o las tres funciones al mismo tiempo, dependiendo del tipo de trabajo que se busque. A través de él se canalizan ciertas energías para que en la ceremonia se alcance un nivel vibratorio específico. Por lo general y según lo que se esté buscando, puede tratarse de un chamán, un terapeuta, un psicólogo, un facilitador, un maestro de ceremonias, o un sacerdote.
El guía ha de contar con una serie de herramientas para la orientación y desarrollo óptimo del proceso de los participantes. Su cometido es ayudar al viajero en los momentos críticos y ha de estar capacitado para cualquier tipo de eventualidad, como cuando en ocasiones un participante experimenta un mal viaje. También se asegurará de que los participantes entienden de antemano que él está allí sólo para ayudar y que se ha de confiar plenamente en él.

Entre sus capacidades ha de estar la de saber desenvolverse en todos los niveles que se están activando. Incluye desde el físico a los niveles más sutiles e invisibles. Esto vendrá dado por su desarrollo personal, tanto en el ámbito energético como de conciencia y se puede ver reflejado en ciertas cualidades como su ética, tolerancia, humildad, compasión, conocimientos que muestra e incluso en su sentido del humor.

El guía es la expresión de la ceremonia, es la voz de los que en ella participan. Es importante que su proceder sea impecable, ya que la gente tiende, por naturaleza, a imponer perspectivas personales y sociales a cada nueva situación, ya sea por exceso de conocimientos o por ignorancia. Por eso el guía ha de ser una persona capacitada en la cual es depositada toda la confianza de los participantes para el mejor desarrollo posible de la misma.

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

5 PLANTAS SAGRADAS PARA VIAJAR AL MÁS ALLÁ

5 PLANTAS SAGRADAS PARA VIAJAR AL MÁS ALLÁ

LA CONEXIÓN CON LOS ANCESTROS

La idea del “más allá”, se basa en la creencia de que una parte del ser humano sobrevive de alguna manera después de la muerte. Se trata de una creencia que ya se encontraba en los antiguos enterramientos del hombre de Neandertal. Esta idea de que algo de nosotros continúa después de la vida en otro plano de existencia, suele ser diferente en cada cultura, mostrando infinidad de variantes a través de la historia. Al rastrear este concepto del “más allá” hasta los propios orígenes del ser humano nos encontramos con la figura de la persona experta en el más allá: el chamán.

Así, el chamán o brujo, era la persona capacitada para viajar al más allá y traer de vuelta determinados conocimientos o soluciones para su gente. Precisamente este es el motivo que define la palabra shaman que significa “hombre de conocimiento”. A través de la modificación de conciencia (el trance o éxtasis místico) los chamanes conectaban en el mundo invisible con la sabiduría de sus ancestros. De entre la diversidad de métodos para la alteración de la conciencia, se encuentra uno muy concreto que está adquiriendo cada vez más auge en nuestros días: Las plantas sagradas o enteógenas.

 

5 PLANTAS CHAMÁNICAS PARA CONOCER EL MÁS ALLÁ

Existe una gran variedad de plantas, consideradas como sagradas, que son empleadas por los chamanes para traspasar la frontera de este mundo y adentrarse en el ámbito de lo invisible. Muchas de las descripciones que relatan los que experimentan con dichas plantas coinciden con los relatos de las personas que han vivido una experiencia cercana a la muerte (ECM). Entre los tipos de plantas sagradas chamánicas más conocidas se encuentran la ayahuasca, la iboga, el san Pedro, los hongos psilocibios y la datura.

 

1. Ayahuasca, la enredadera de los muertos

Ayahuasca, es el nombre que se da tanto al ingrediente principal de una mixtura vegetal o pócima visionaria muy extendida en la cuenca amazónica como a la poción misma. Ayahuasca es un término procedente de la lengua quechua, que está compuesto por dos fonemas: aya, que significa alma, ancestro o muerte, y huasca, que significa liana, cordón o soga. Así ayahuasca viene a significar «liana de los muertos» o «enredadera del alma». Según la zona donde se elabore adquiere otros diferentes nombres como nishi cobin, que en idioma shipibo significa «bebida de la sabiduría» o «bebida de los sabios». 

La ayahuasca puede ser entendida como el hilo de Ariadna que nos conduce a través del laberinto de nuestra psique, a través de la muerte de nuestros falsos yoes, hacia nuestra alma, ayudada por los espíritus de nuestros ancestros. Se la considera una planta maestra, no solo porque de su consumo se extraen enseñanzas, sino porque los chamanes la usan como vía para acceder al mundo de los espíritus y aprender todo tipo de cosas, desde cómo preparar medicinas, diagnosticar enfermedades o cómo descubrir el significado de la propia vida.

liana de ayahuasca

Es muy frecuente que durante la experiencia con ayahuasca se vean imágenes de animales feroces o entidades con un aspecto muy amenazador, tales como serpientes, demonios o dragones: son proyecciones del contenido reprimido en el inconsciente, que reflejan partes de nuestra psique que han de ser sanadas e integradas; son los primeros desafíos o escalones que han de ser superados. Estas sobrecogedoras visiones son muy similares a las descripciones del estado post mortem o bardo que aparecen en el Bardo thodol o Libro tibetano de los muertos. Ya en los años 60, Timothy Leary, Richard Alpert y Ralph Metzner hicieron una versión de dicho libro llamado La experiencia psicodélica, una interesante guía de cómo preparar los viajes psicodélicos con LSD o psilocibina.

El principal responsable de las visiones que la ayahuasca produce es la dimetiltriptamina o DMT. Se trata de un alcaloide contenido en la psychotria viridis, uno de los vegetales que sirve de ingrediente para la elaboración de la ayahuasca. Entre 1990 y 1995 el Dr. Rick Strassman, realizó una fascinante investigación sobre el DMT cuyos resultados vieron la luz en forma de libro: DMT: La molécula del espíritu. Además de sus observaciones científicas, Strassman, también sugirió en su libro que el DMT está relacionado con historias de contactos de seres de otras dimensiones y con las impactantes ECM o experiencias cercanas a la muerte.

 

2. Iboga, la conexión con los ancestros

La tabernanthe iboga es un arbusto de la familia de las Apocináceas de África ecuatorial de cuya raíz se prepara un poderoso enteógeno. Su utilización como enteógeno está restringida exclusivamente al uso ritual, como es el caso del culto bwiti en Gabón, en donde la iboga constituye el eje principal de su religión. Con el tiempo el empleo ritual de la iboga se ha ido extendiendo también a Guinea Ecuatorial y el sur de Camerún.

El culto une simbolismo tradicional africano y con ciertos símbolos cristianos. El culto está destinado a proporcionar a sus seguidores una experiencia del mundo espiritual con el fin de superar el miedo a la muerte. Con este ritual se busca también restablecer el contacto con los ancestros y alcanzar la visión de Nyngwan Mebege, el principio femenino del universo.

tabernathe  iboga

De esta forma la experiencia enteógena o psicodélica con iboga podemos decir que conlleva dos facetas estrechamente vinculadas entre sí: la primera trata sobre el retorno al seno materno, o sea, al inconsciente del propio individuo, y la otra faceta versa sobre el viaje hacia la tierra de los muertos y los ancestros. Así podemos ver como la iboga está íntimamente asociada a la muerte, de hecho si se consume excesiva dosis de iboga puede ser incluso mortal. A los iniciados se les advierte de dichos peligros antes de comenzar su ritual de iniciación para conocer la tierra de los ancestros.

El desarrollo del ritual de iniciación consta de seis fases que concluyen antes de la salida del sol. A medida que el sol aparece en el horizonte, el iniciado se va recuperando y es capaz de narrar los detalles de su experiencia por el más allá o mundo de los ancestros. De esta forma es como es admitido en la comunidad bwiti

El principal alcaloide de la tabernathe iboga es la ibogaína, un alcaloide de tipo indólico como la psilocibina del teonanácalt. Hoy en día la ibogaína ocupa un destacado lugar en las investigaciones vinculadas a la desintoxicación de toxicómanos.

 

3. Hongos sagrados, la carne de los dioses

Se considera hongos sagrados o mágicos a las especies psicoactivas de los hongos psilocibe. Este tipo de setas se encuentran prácticamente en todos los continentes. Su uso ancestral está ampliamente documentado en la zona de centroamérica. Es sabido que los aztecas solían consumir con asiduidad un hongo de carácter sagrado al que llamaban teonanácatl, que significa «carne de los dioses». 

el inframundo azteca y los hongos

El teonanácatl se consumía frecuentemente en banquetes y rituales acompañados de cacao y miel. Lo que es menos conocido es el uso exclusivo que le daban los reyes y sacerdotes cuando estaban en el lecho de muerte. Cuando un rey estaba a punto de morir consumía cierta bebida similar al pulque, a la que añadían teonanácatl y así poder entrar en el más allá con su conciencia expandida. De esta forma atravesaban el umbral de la muerte con plena consciencia, dejaban atrás el mundo físico y se adentraban conscientemente por el mundo de los espíritus. En su cosmovisión, debían atravesar el Mictlán o inframundo, que estaba dividido en nueve regiones. Una vez atravesado el inframundo su alma sería liberada completamente de todo padecimiento por Mictlantecuhtli y Mictecacihuatl, esencia de la muerte masculina y femenina respectivamente. Curiosamente el psicopompo que acompañaba a las almas por el inframundo azteca era el perro xoloitzcuintli, una simbología muy similar al dios egipcio con cabeza de chacal que guiaba a los muertos en el inframundo: Anubis.

 

4. San Pedro, las puertas del cielo

Wachuma, huachuma o san Pedro son algunos de los nombres por los que se conoce a las especies de cactos psicoactivos trichocerus pachanoi y tichocerus peruvianus. Varios pueblos indígenas de Sudamérica siguen utilizando el san Pedro para el uso ceremonial o terapéutico, sobre todo en las regiones andinas de Bolivia, Perú y Ecuador. Este cacto contiene principalmente mescalina, el mismo alcaloide psicoactivo que otra cactácea sagrada: el peyote

El nombre de San Pedro que recibe el cacto procede del sincretismo religioso en el que confluyen los conceptos indígenas con la imaginería cristiana procedente de los conquistadores españoles. En este caso la asociación del cacto como «llave al cielo» y el apóstol San Pedro como custodio de las «llaves del cielo» es muy obvia. El objetivo del chamán es que los participantes en una mesa  o ritual con wachuma «florezcan», que se «abran como una flor» al mundo de lo desconocido, al mundo mágico de los ancestros, tal y como el propio cacto trichocereus florece vistosamente en noches ocasionales. Los asistentes al ritual con wachuma inician así su vuelo sagrado hacia el más allá, abriendo su corazón como una bella flor.

wachuma o san Pedro

Los chamanes afirman que el wachuma les hace «ver», o sea que les confiere la capacidad de percibir lo invisible y así poder conectar  tanto con los espíritus que habitan el más allá como con los seres sutiles de la naturaleza. 

 

5. Datura, experiencias en el inframundo

Entre las diferentes especies de la familia de las solanáceas con alcaloides visionarios se encuentra la datura. En la Europa medieval se extendió el uso visionario de determinados ungüentos o pomadas cuyos ingredientes mayormente eran plantas de la familia de las solanáceas como la datura o el beleño por las depositarias del conocimiento chamánico precristiano: las brujas. Estos ungüentos eran conocidos por sus tremendos efectos psicoactivos que inducían a poderosas visiones, increíbles fantasías eróticas, la sensación de vuelo o la transformación en determinados animales. Estos preparados se administraban por vía tópica, untados sobre la piel de las axilas, cuello, estómago, ano y genitales, ya que de ser ingeridos podían causar la muerte. La inquisición persiguió con extrema crueldad estas prácticas tildándolas de demoníacas hasta extinguirlas totalmente. En la edad media se consideraba a las plantas visionarias –especialmente a casi toda la especie de las solanáceas– bajo el influjo astrológico del planeta Saturno. Esta asociación de las solanáceas con Saturno se debe a que este planeta era considerado como sombrío y de carácter maléfico. A Saturno también se le considera el guardián del inframundo donde moran los espíritus de los muertos. En el esoterismo se le denomina el guardián del umbral, un arquetipo de aspecto diabólico que representa nuestra sombra psicológica. 

datura estramonium

La psicoactividad de la datura se debe a los potentes alcaloides del tipo tropano (atropina, hiosciamina y escopolamina), que también están presentes en otras especies de solanáceas. A la datura se la conoce por diversos nombres: estramonio, planta de los brujos, hierba de Jimson, higuera del infierno, higuera loca, mata del infierno, manzana espinosa, berenjena del diablo, matatopos, manzana del diablo o trompeta del diablo. Algunos de estos nombres hacen referencia al poderoso efecto visionario y su gran toxicidad al asociarla con el diablo y otros seres maléficos. Muchas de las personas que han ingerido datura han narrado experiencias realmente aterradoras entre delirios y convulsiones. De nuevo encontramos en estas terribles experiencias su gran similitud con las que aparecen descritas en el libro Bardo thodol o Libro tibetano de los muertos

En definitiva, vemos que existen determinadas plantas sagradas que nos ayudan a adentrarnos en el mundo invisible. Y las experiencias con estas plantas chamánicas nos enseñan que si no hemos integrado nuestra sombra psicológica durante la vida, tendremos que enfrentarnos a ella tras la muerte en el más allá.

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO