Una noche, una bebida espesa, un cántico lejano y un cuerpo que flota entre sombras y visiones. Lo que has vivido durante la ceremonia con ayahuasca (o con cualquier planta maestra) no cabe en una frase, ni siquiera en una conversación entera. Tal vez lloraste como nunca, sentiste morir, o hablaste con algo —alguien— que no puedes definir. ¿Y ahora qué?

Porque, cuando el efecto pasa, cuando vuelves al cuerpo, cuando te cruzas con un coche, un correo, un vecino… el mundo sigue. Pero tú ya no eres el mismo. O, al menos, no lo sientes igual.

Este artículo no es un manual cerrado, ni una respuesta definitiva. Es una linterna en medio de ese bosque que aparece después de la ayahuasca, cuando el viaje visionario deja paso al verdadero trabajo: vivir con lo que viste, sentiste, comprendiste… o no.

 

¿Y si el verdadero viaje empieza cuando termina la ceremonia?

El eco de lo vivido: emociones que no se van

Nadie lo dice en voz alta, pero después de una ceremonia con ayahuasca puedes sentirte desbordado. Literalmente.

Hay quienes se levantan flotando. Otros, con una mezcla de tristeza, cansancio, paz y vértigo. Algunos sienten que no han entendido nada. Otros, que han entendido demasiado.

Bienvenido al mundo de los efectos prolongados, donde la experiencia sigue trabajando aunque ya no estés en la maloka ni en Perú. Lo que pasó fue real. Pero lo que pasa ahora también lo es. Y merece tu atención.

Emergencia espiritual o “me estoy volviendo loco”

Hay un término que deberíamos usar más: emergencia espiritual. Es cuando algo profundo se activa dentro de ti y rompe con los marcos mentales que tenías.

No es lo mismo que un brote psicótico (aunque desde fuera a veces lo parezca). Es otra cosa: visiones, intuiciones, mensajes, sensibilidad aumentada. Y sí, también miedo, vértigo y soledad.

El problema es que el entorno muchas veces no lo entiende. Familia, pareja, amigos… pueden decirte que “estás raro”. Y tú, si no tienes herramientas, puedes acabar invalidando tu propia experiencia. O asustado.

En Plantas Maestras, esto lo vemos cada semana. Gente que no sabe si lo que ha visto es una alucinación o una revelación. Que no encuentra a quién contárselo sin que le miren como a un lunático.

 

¿Qué hacer con todo esto? Guía práctica para cuando la planta sigue dentro

1. El silencio: primer paso para digerir

Después de una ceremonia, intenta no contarle a todo el mundo lo que viviste. Ni siquiera lo tienes claro tú. Necesitas silencio, espacio y aire. El insight necesita asentarse, no likes en Instagram.

Apaga el móvil. Cocina algo sencillo. Camina. Mira al cielo. Escucha tu cuerpo. El mundo no se va a acabar por unos días sin producir.

2. Escribir sin filtro

Abre un cuaderno. Escribe sin preocuparte por la ortografía ni el orden. Escribe para ti. Lo que recuerdas, lo que sentiste, lo que no entiendes. Lo que soñaste. Lo que callaste.

La escritura es una forma poderosa de integración. Permite que lo simbólico se vuelva narrativo.

3. Habita tu cuerpo

Danza. Nada. Haz yoga. Corre si lo necesitas. Toca la tierra. Vuelve a la materia. Las plantas trabajan en planos sutiles, pero si te quedas allá arriba puedes perderte.

Tu cuerpo es el templo donde ahora debe habitar todo lo vivido.

4. Arte y expresión

No hace falta ser Picasso. Dibuja, pinta, haz collages, modela con arcilla. Muchas veces, lo que viste no cabe en palabras, pero sí en formas y colores.

No lo hagas para mostrarlo. Hazlo para integrar.

5. Habla… pero con quién entienda

No con cualquiera. Compartir lo vivido en un espacio de escucha empática es sanador. Si no tienes a quién, busca apoyo profesional con experiencia en integración psicodélica.

Evita contar tu experiencia a personas que sabes que no la entenderán. No porque sea secreto, sino porque merece respeto.

 

Lo que nadie te dice: cuándo pedir ayuda no es debilidad

Señales de que necesitas acompañamiento especializado

Hay momentos en que lo vivido supera lo que puedes sostener solo. Y no pasa nada. Pedir ayuda no significa que hayas “fallado” el proceso. Al contrario: puede ser el siguiente paso en tu sanación.

Busca apoyo si sientes:

  • Ansiedad o pánico persistente.
  • Imágenes o sueños perturbadores que se repiten.
  • Una sensación de estar “abierto” o “expuesto” todo el tiempo.
  • Dificultades para volver a tu vida cotidiana.
  • Miedo a estar “perdiendo la cabeza”.

En estos casos, un acompañamiento respetuoso, como el que ofrecemos desde Plantas Maestras, puede marcar la diferencia.

 

Preguntas que quizás ya te hiciste (y no te atreviste a formular)

¿Por qué me siento peor después de la ceremonia?

Porque lo que removiste no desaparece con un purgante. El proceso apenas comienza. Y no es lineal. A veces, el caos es la antesala del orden.

¿Es normal sentirme desconectado de todo?

Sí. Tu sensibilidad está cambiada. Estás “reafinando” tu frecuencia. No intentes forzarte a ser el de antes. Porque no lo eres.

¿Cuánto duran los efectos prolongados?

Desde días hasta semanas. A veces incluso meses si no hay integración. Cada caso es único.

¿Necesito otra ceremonia?

No siempre. A veces, lo que necesitas es integrar la anterior. Y eso puede llevar tiempo, coraje y guía.

 

La integración: ese arte que transforma visiones en vida

Vamos al grano: la ayahuasca no es mágica. Lo que es mágico es lo que haces con ella después.

Puedes tener la visión más profunda del universo… y volver a tus rutinas como si nada. O puedes transformar una sola imagen en una nueva forma de vivir.

Eso es integración: convertir la experiencia en camino.

Y no, no es un proceso bonito todo el tiempo. Es incómodo, exigente, transformador. Pero ahí está el verdadero oro. No en la planta. En ti.

 

¿Te acompañamos en tu camino?

En Plantas Maestras no creemos en las recetas. Creemos en personas. En procesos y respeto.

Si viviste una experiencia con psicodélicos y no sabes cómo encajarla, si necesitas cerrar una visión, entender un símbolo, acompañar tu microdosificación o simplemente ser escuchado sin juicio… estamos aquí.

Esto no es una terapia cualquiera. Es un espacio para quienes han cruzado un umbral y quieren volver a casa con sentido.

Porque después de la ayahuasca no termina el viaje. Empieza la vida.

LIBROS SOBRE AYAHUASCA

libro AYAHUASCA, MEDICINA DEL ALMA

Libro: AYAHUASCA, MEDICINA DEL ALMA
Autor: Diego Rodolfo Viegas

Precio: 20,85 €

 

libro EL LABERINTO DE LA AYAHUASCA

Libro: EL LABERINTO DE LA AYAHUASCA
Autor: Manuel Almendro

Precio: 28,02 €

 

 

Libro - Ayahuasca. La enredadera del rio celestial

Libro: EL BAUTISMO DE LAS HÉLICES: Poema lisérgico en tres actos
Autor: Ayahuasca: La enredadera del rio celestial

Precio: 20,90 €