COSMOGONÍAS DIVINAS, COSMOGONÍAS VEGETALES. EL ÁRBOL CÓSMICO

COSMOGONÍAS DIVINAS, COSMOGONÍAS VEGETALES. EL ÁRBOL CÓSMICO

Desde los primeros estadios de la evolución humana, los seres humanos han mantenido una estrecha relación con la naturaleza y, muy especialmente, con el mundo vegetal que alberga. El Paraíso primigenio es descrito en el Génesis bíblico como un impresionante vergel, el jardín del Edén: el lugar idílico donde apareció el ser humano por primera vez. Este mito del jardín del Edén conecta nuestro origen humano directamente con el mundo vegetal. Y nos conecta con las plantas sagradas: El Árbol de la Vida y el Árbol del Bien y del Mal. Fueron los vegetales las primeras formas de vida en la Tierra, y de ellas han evolucionado todas las demás especies animales, incluido el ser humano. Básicamente podemos considerar el fenómeno de la religión como una respuesta de la cultura humana al interrogante de lo sagrado y lo divino. Y en relación con nuestros orígenes siempre vamos a encontrarnos el reino vegetal Fuente de Diana de Éfeso (Tivoli, Italia)muy cerca de nuestro propio origen. La palabra «cultura» deriva precisamente de «cultivo». La agricultura, el cultivo de las plantas, constituye la primera profesión, fruto de la sedentarización de los primeros humanos. De estos primeros asentamientos humanos cultivadores de plantas surgieron las primeras aldeas y pueblos que darían paso, con el tiempo, a las grandes civilizaciones y sus respectivos cultos religiosos. Infinidad de mitos sobre dioses civilizadores nos ofrecen una metafórica visión de aquel pasado remoto de la humanidad en donde el reino vegetal está estrechamente emparentado con los dioses. En las antiguas culturas matriarcales, que rendían culto a la Gran Diosa, era frecuente que su simbolismo fuera de carácter vegetal.

 

LAS PLANTAS SAGRADAS Y LA DIOSA

A menudo los roles simbólicos de la Diosa -sobre todo aquellos que tienen que ver con la fertilidad- eran identificados con el toro, el buey o la vaca ya que los cuernos de estos bóvidos son equiparables a los de la Luna y sus ciclos. Asociándolos al rayo, al trueno y las lluvias que fecundan las tierras, aparecen todos ellos como símbolos muy vinculados a la botánica sagrada. Algunas de las plantas constituyeron nuestro primer alimento, otras sirvieron de medicina y las denominadas plantas sagradas se consideraron divinidades o vías de acceso hacia el mundo espiritual. El reino vegetal está estrechamente emparentado con lo divino y los mundos supranaturales, probablemente porque las plantas son los seres que llevan más tiempo poblando el planeta y, por lo tanto, se encuentran más cerca de los orígenes de la vida en la Tierra. Ciertamente, el hombre arcaico incorporó el mundo vegetal en las descripciones simbólicas de su cosmogonía y su visión cíclica del cosmos.

Nada hay que exprese mejor el despliegue de la vida universal que el de una planta en su pleno desarrollo, y muy especialmente en el simbolismo del Árbol Cósmico que aparece en la mayoría de las culturas y tradiciones ancestrales. También encontramos la simbología vegetal en los relatos mitológicos acerca del origen del ser humano en muchas otras culturas: en la cosmogonía iraní, por ejemplo, el dios Ormuz (Ahura Mazda) creó al primer ser humano y éste fue asesinado por el demonio Ahrimán; pero su semilla ya había fecundado la tierra y nacieron los gemelos Mashya y Mashyana, que en un principio crecieron como arbustos y posteriormente se convirtieron en los progenitores de la humanidad. Otro ejemplo lo encontramos en los relatos de El libro de las Maravillas del célebre viajero Marco Polo donde cuenta cómo «el primer rey de los vighuros nació de un cierto hongo alimentado por la savia de los árboles». El chamanismo, a través de su forma simbólica de ver el mundo, representa el cosmos y sus ciclos con un amplio abanico de historias y seres mitológicos. Los propios ritos chamánicos se rigen por una estructura fuertemente cosmológica, a través de la cual emerge el propio Universo y se desvela el origen de los tiempos. Como advierte Mircea Eliade, el simbolismo mediante el cual se expresa la comunicación entre los diferentes niveles cósmicos es bastante complejo y no está exento de contradicciones. Pero el esquema esencial resulta bastante claro, incluso después de las muchas transformaciones sufridas a lo largo de la historia.

 

EL ÁRBOL CÓSMICO O SAGRADO

yggrasil, el árbol cósmicoEl chamán divide el Universo en tres zonas bien definidas: el mundo terrenal o medio, el mundo infernal o de abajo y el mundo celeste o de arriba. El símbolo que aúna esta forma de concebir el cosmos es el Árbol Cósmico o Eje Cósmico. El chamán, con su iniciación, aprende a usar este simbolismo que le permite moverse con total libertad por los diferentes mundos. El éxtasis o la ampliación de la conciencia, suponen el «desplazamiento» por los diferentes niveles del Eje Cósmico o Axis mundi. Como ningún otro símbolo, el árbol representa al Universo y su continuo proceso regenerativo. El árbol se nutre del cielo y de la tierra, sus frutos, hojas, madera y flores vuelven a reintegrarse a la naturaleza constantemente. El Árbol Cósmico es la imagen de la vida, del crecimiento universal y de la evolución de la conciencia expandiéndose hacia su totalidad.

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO
(Del libro BOTÁNICA SAGRADA, 2009)

LIBROS SOBRE PLANTAS SAGRADAS

Fly Agaric. A Compendium of History, Pharmacology, Mythology, & Exploration

Libro: Fly Agaric: A Compendium of History, Pharmacology, Mythology, & Exploration
Autor: Kevin M Feeney

Precio: 69,35 €

El Hongo y la genesis de las culturas

Libro: El hongo y la genesis de las culturas
Autor: Josep Maria Fericgla

Precio: 17,10 €

 

 

Muscaria. Etnografia di un fungo allucinogeno

Libro: Muscaria. Etnografia di un fungo allucinogeno
Autor: Giorgio Samorini

Precio: 12,11 €

 

 

SOMA, EL DIOS-PLANTA INDOARIO. BUSCANDO LA IDENTIDAD DEL NÉCTAR SAGRADO

SOMA, EL DIOS-PLANTA INDOARIO. BUSCANDO LA IDENTIDAD DEL NÉCTAR SAGRADO

Soma e hinduismo

Los indoarios eran un pueblo antiguo que tenía su morada en una extensa región de Asia central. Alrededor del 2000 a.C. se dividieron en dos grupos distintos: el primero, el grupo de los indoarios, se desplazó al valle del Indo, mientras el segundo grupo constituiría los antiguos pueblos iraníes. Ambos grupos conservaron una magnífica literatura religiosa. Dichas escrituras sagradas son los libros del Rig Veda de los hidúes y el Avesta de los iraníes. Ambas obras describen rituales en los que se consumía una misteriosa planta que era considerada un dios: los hidúes lo denominaban Soma y los iraníes Haoma. El Rig Veda hindú contiene 1028 himnos pre-arios dedicados a treinta y tres deidades diferentes, entre las deidades de este complejo panteón destacan Indra, Agni y el dios Soma, símbolo de la embriaguez sagrada y considerado «el Pilar del Mundo». Concretamente todo el libro noveno del Rig Veda está dedicado a los himnos de Soma, donde se dice que este Soma es un dios que cura las terribles enfermedades que el hombre soporta, reconforta al triste, eleva el alma de la tierra al cielo haciendo que el hombre sienta a Dios en sus venas y entre en la luz: «El hombre liberado a quien protegen Indra, Brahmanaspati y Soma no perece jamás…»

Soma era un dios de naturaleza vegetal traído por Sandaharva, el águila celestial, a los mortales; al cual sacrificaban a fin de extraer su esencia sagrada y crear una bebida embriagante. El dios Soma representa la inmortalidad, la comida de sacrificio de la que se alimentan los dioses y los hombres que quieren ganar el cielo, ya que aquel que se alimenta del Soma se torna él mismo un dios, tal y como se expresa en uno de los versos del Rig Veda: «Hemos bebido el soma nos hemos tornado inmortales. Alcanzando la luz,  hemos alcanzado a los dioses…»

Significativamente el dios Indra adquiría más poder al ingerir Soma. También el dios Agni era un gran consumidor de Soma, el «Agua de la Vida» que otorgaba la inmortalidad a todos los dioses, llamada también amrita (néctar): «Hemos bebido grandes tragos del brillante Soma, somos inmortales». Agni era el dios del fuego y al igual que Indra también regía sobre el rayo. Indra era un símil de Zeus que traía la lluvia a las tierras de pastos secas, era el dios de la fertilidad y se convirtió en el espíritu que fertiliza la semilla. Era un benefactor del hombre, artesano del universo, destructor de demonios y dragones. Su cielo se conoce como Swarga, y está situado en lo alto del monte Meru. A Indra se le conoce también como «el niño de oro», que se convierte en el rey de los tres mundos. Es hijo de Pritthivi, la Madre Tierra, el principio femenino, que a veces está simbolizada por una vaca, y es considerada la fuente de toda la vegetación.  

 

Tres hipótesis de la identidad del soma

Si bien hoy en día se desconoce la identidad de la planta enteógena llamada Soma, Robert Gordon Wasson afirma en su obra Soma, The divine mushroom of inmortality que se trataba de un hongo, concretamente la amanita muscaria. Este hongo crece en las regiones norteñas en asociación con ciertas coníferas, como hayas, abedules y abetos, por lo que no es de extrañar que estos árboles precisamente sean nombrados por muchos pueblos como el Árbol Cósmico por el cual se asciende al mundo de los dioses. Sin embargo, otros investigadores como Terence McKenna sostienen que se trata más bien del hongo psilocybe, habida cuenta de que los suministros de amanita muscaria de los indoarios desaparecieron muy tempranamente en su historia, por lo que necesariamente tuvieron que utilizar otro enteógeno en la elaboración del Soma. Además, el culto a los hongos está estrechamente vinculado con el culto al ganado, ya que en sus excrementos crecen muy bien los hongos psilocibios. También el culto al hongo está estrechamente relacionado con el culto a la Diosa Madre, que la vaca simboliza perfectamente y en cuyos excrementos es habitual ver crecer a los hongos psilocibios. Finalmente, David Flattery y Martin Schwartz proponen como tercer candidato para la identidad del Soma la peganum harmala o ruda siria, todavía utilizada entre los iraníes como embriagante extático. Aunque lo cierto es que esta hipótesis no es muy considerada entre la mayoría de los investigadores.  

 

Investigaciones recientes sobre el soma

El interrogante acerca de qué era realmente el soma quizás no se resuelva nunca, y el debate podría muy bien prolongarse indefinidamente. También se ha considerado la opción de que el soma no fuese en sí mismo una sustancia, sino una combinación de diversas plantas. Aún así, nuevas investigaciones arqueológicas podrían añadir una nueva dimensión a este debate. Se ha informado recientemente del descubrimiento en Turkmenistán de un santuario de gran tamaño datado en el II milenio a. C. En su interior se halló lo que parecía ser una sala privada con recipientes cerámicos en los que se encontraron restos de cannabis y efedra. Se ha planteado la posibilidad de que los sacerdotes de este santuario consumieran alguna bebida visionaria, como parte de sus rituales. 

En 2009, excavando en una profunda cámara sepulcral en los bosques de Mongolia, una expedición ruso-mongola del Instituto deEl hierofante (rey o sacerdote), que sostiene un hongo El hierofante (rey o sacerdote), que sostiene un hongo psilocybe (soma) Arqueología y Etnografía, la sede siberiana de la Academia Rusa de Ciencias, descubrió unos tejidos de lana bordados de más de dos milenios de antigüedad. A pesar de que el trabajo de los arqueólogos todavía no está completado, los primeros fragmentos restaurados han revelado algunos datos asombrosos. Los fragmentos del tejido hallado eran partes de una alfombra compuesta por varios paños de tejido de lana de color rojo oscuro. El tejido se fabricó en Siria o Palestina, fue bordado en el oeste de India y acabó en Mongolia. El hallazgo es poco menos que milagroso debido a su inverosimilitud.

Natalia V. Polosmak, investigadora jefe de SB RAS, escribe: “Encontrarlo 2000 años después ha sido pura casualidad; su impresionante buen estado es casi un milagro. El modo en que llegó hasta la tumba de una persona a la que no estaba destinado seguirá siendo un misterio durante mucho tiempo, si no para siempre” El bordado muestra una antigua ceremonia zoroástrica centrada alrededor de un hongo. En el centro de la composición, a la izquierda del altar, se encuentra el rey o sacerdote, vestido con un caftán largo bordado con una abertura en la parte inferior. Está concentrado en el hongo que tiene en las manos.
Polosmak asegura que la “seta divina” se parece a la conocida especie psicoactiva Psilocybe cubensis. “La importancia de esta prueba sugiere que el soma, la antigua bebida ritual, se preparaba con setas de la familia de las strophariaceae que contiene un estimulador del sistema nervioso llamado psilocibina”.
En cualquier caso, los hallazgos arqueológicos de Mongolia podrían aportar pistas o incluso pruebas evidentes que ayuden a explicar en el futuro qué era realmente el soma. Aunque este descubrimiento sin duda apoya la tesis de Terence McKenna.

 

Hacia un mundo feliz con Soma®

El escritor, filósofo y psiconauta Aldous Huxley, escribió diversas obras como novelas, cuentos o ensayos criticando los roles y los convencionalismos sociales. Huxley mostró un gran interés por temas espirituales, e igualmente se interesó por las sustancias psiquedélicas, siendo considerado uno de los más importantes representantes del pensamiento moderno. En una de sus novelas más conocidas, Un mundo feliz, Huxley gran conocedor de las antiguas tradiciones orientales, puso el nombre de “Soma” a la droga que tomaban los personajes de dicha novela futurista. Con el soma la utopía del bienestar se convertía en una realidad ya que quien lo tomaba sentía que sus problemas y dificultades desaparecían rápidamente sin ningún tipo de efecto secundario. Para los habitantes de Un mundo feliz, Soma era el equivalente de religión. Resulta que hace unos años la compañía Meda Pharmaceuticals patentó un relajante muscular llamado Soma. El principio activo de dicho fármaco es el carisoprodol, y aunque podría parecer la panacea contra el dolor y la ansiedad ya preconizada por Huxley, la realidad es que tiene gran cantidad de efectos secundarios y puede generar adicción. Así que por el momento la identidad del soma aún sigue velada.

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

 

LIBROS SOBRE AMANITA MUSCARIA

Fly Agaric. A Compendium of History, Pharmacology, Mythology, & Exploration

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Autor: Kevin M Feeney

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El Hongo y la genesis de las culturas

Libro: El hongo y la genesis de las culturas
Autor: Josep Maria Fericgla

Precio: 17,10 €

 

 

Muscaria. Etnografia di un fungo allucinogeno

Libro: Muscaria. Etnografia di un fungo allucinogeno
Autor: Giorgio Samorini

Precio: 12,11 €

 

 

PSICOSIS Y CHAMANISMO

PSICOSIS Y CHAMANISMO

Psicóticos y chamanes

La travesía interior se podría equiparar en cierta medida a una psicosis. La esquizofrenia, la enfermedad mental por antonomasia, es un tipo de psicosis. Se trata de un trastorno mental que se caracteriza por alteraciones en la percepción, el pensamiento, la emotividad y la conducta donde desaparecen los límites entre lo real y lo imaginario y donde suelen aparecer síntomas alucinatorios y delirantes.

En su estudio de las culturas primitivas, el etnopsiquiatra francés G. Devereux llega a la conclusión de que no en todas ellas existen enfermos de esquizofrenia, y que esta enfermedad sólo aparece en aquellas culturas que han sufrido la influencia de las sociedades industrializadas. En las culturas que son consideradas como primitivas su equilibrio psíquico está mucho más acentuado, ya que desde hace miles de años tienen gran cantidad de métodos para equilibrar y armonizar el mundo interior y el mundo exterior. Los chamanes son los grandes conocedores de dicha metodología, que a través del empleo de diversas plantas y determinados rituales realizan dicha transición a la realidad no ordinaria. 

La gran diferencia entre un chamán bajo los efectos de una planta psicodélica y un psicótico reside en que, mientras el chamán puede controlar y operar tanto en el mundo interior como en el mundo exterior, el esquizofrénico no distingue el mundo exterior del mundo interior, con las graves consecuencias que esto acarrea de cara a poder realizar cualquier actividad con normalidad. 

 

La estructura de la psicosis

El escepticismo vigente en nuestras sociedades materialistas suele producir un choque brutal al encontrarse con los aspectos autónomos del inconsciente, lo que nos lleva a preguntarnos colectivamente si nos hemos vuelto locos o somos víctimas de una alucinación. C. G. Jung es de la opinión de que el camino hacia las profundidades de la psique está plagado de dificultades y de que se necesita gran valor y fuerza para soportar tanto el encuentro con figuras o entes inmateriales, ya sean de aspectos negativos o positivos, como para asimilar lo indefinible e incomprensible que irrumpe en la psique. La sociedad industrializada de hoy en día huye de todo contacto que esté más allá de lo que considera racional y cotidiano, aquello que constituye su estructuración de la realidad.

Las manifestaciones psicóticas, que aparentemente resultan incomprensibles, surgen rigiéndose por leyes o estructuras muy determinadas, por lo general al margen de la capacidad volitiva del individuo, algo similar a lo que ocurre en los sueños. Cuando el ego no es capaz de asimilar o resolver cualquier vivencia traumática, puede aislar de su percepción dicha experiencia ocultándola en la sombra. Y lo que suele ocurrir es que cuando los mecanismos de control consciente del ego son debilitados, por ejemplo mediante técnicas de trance, experiencias traumáticas o momentos de crisis, dichas vivencias se vuelven entonces inaceptables para la personalidad, y es cuando emergen de la profundidad del inconsciente donde han adquirido un poder autónomo, actuando libremente y dejando al individuo incapacitado para realizar incluso las tareas más sencillas de la vida cotidiana. La persona se vuelve por completo víctima del lado oculto de su psique y se abre una brecha hacia lo desconocido del inconsciente generando gran confusión y sufrimiento.

Lo cierto es que el psicótico pierde todo interés por la realidad, observa todo desde su perspectiva alterada y vive sus fantasías y proyecciones oníricas como su realidad, alejado del mundo físico que le rodea. Vive atrapado y absorbido por el contenido descontrolado del inconsciente. Las fantasías oníricas de la psicosis constituyen antes que nada una manifestación de un estado regresivo, el intento de una búsqueda de solución o seguridad en un pasado que se aleje de la angustia del momento presente, ya sea la búsqueda del útero, del paraíso o del equilibrio del origen primordial e indiferenciado.

 

La psicosis experimental y el uso de los psicodélicos

Los estados alterados de la conciencia experimentados bajo los efectos de sustancias psicodélicas también nos conducen a una forma determinada de psicosis, la denominada “psicosis experimental”, a través de la cual se manifiesta en un contexto de sanación el contenido del inconsciente y donde, por medio de mapas y guías adecuados, podemos integrar terapéuticamente la experiencia, ya sea durante el transcurso de la misma o momentos después.

Sin embargo, conviene señalar precisamente que el empleo indiscriminado y sin control que se suele hacer en nuestras sociedades contemporáneas de estas substancias, supone en ese sentido un grave riesgo para el individuo, que puede ocasionar grandes problemas sin la integración adecuada de la experiencia psicodélica. Este es el gran dilema de utilizar recreativamente poderosas substancias modificadoras de la psique, dado que, llegado el caso, ni la ignorancia ni la imprudencia protegerán al individuo de una experiencia desagradable o incluso devastadora, modelada por los contenidos ocultos e incontrolados del inconsciente (la sombra que forma parte de nuestra psique). Lo cierto es que hay personas capaces de integrar su experiencia —aun siendo muy dura— en la cotidianeidad mientras que otras quedan profundamente afectadas.

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

LIBROS PARA PSICONAUTAS

La Mente Holotrópica - S. Grof

Libro: La Mente Holotrópica: Los niveles de la conciencia humana
Autor: Stanislav Grof

Precio: 18,05 €

Libro - Entender las psicosis

Libro: Entender las psicosis: Hacia un enfoque integrador
Autor: Jorge Luis Tizón García

Precio: 28,31 €

 

 

Las psicosis: Los tratamientos psicológicos y su eficacia

Libro: Las psicosis: Los tratamientos psicológicos y su eficacia
Autor: Brian V. Martindale y varios autores

Precio: 36,10 €

 

 

LA ALQUIMIA INTERIOR A TRAVÉS DE LAS PLANTAS SAGRADAS

LA ALQUIMIA INTERIOR A TRAVÉS DE LAS PLANTAS SAGRADAS

Homero narra cómo los dioses, los héroes y sus caballos se alimentaban de ambrosía, el néctar de la inmortalidad. Su consumo era un privilegio exclusivo de los dioses. El mortal que se apoderara de ella, como ocurrió con Tántalo, sufriría el castigo de ser perpetuamente privado de ella. Sólo cuando los dioses lo desean pueden compartir su privilegio con los mortales y elevarlos a una condición sobrehumana. El dios griego Dionisos, divinidad de la vid, la embriaguez y el éxtasis, fue maldecido por los dioses por ofrecerles a los seres mortales sus virtudes extáticas y acercarles a la condición divina. A menudo, en los relatos mitológicos los frutos del Árbol Sagrado dan la inmortalidad o bien es a sus pies donde crecen los frutos de los que se extrae la ambrosía. Un extendido ejemplo lo constituye el hongo enteógeno amanita muscaria o agárico matamoscas, considerado como dador de la inmortalidad en el chamanismo siberiano y otros pueblos que lo consumían ritualmente.

En la antigua alquimia china se usaba la amanita muscaria mezclada con ginseng como elixir de la inmortalidad. La alquimia interior a través de las Plantas Sagradas, hace referencia a una forma de desarrollo espiritual en la que el propósito último no es abandonar toda conexión con el mundo físico y experimentar otros niveles de la realidad, sino que trata de construir un vehículo en el que la plenitud y grandeza del espíritu pueda experimentarse permanentemente, incluso mientras se vive en el mundo físico. De ahí que a estas plantas de uso milenario se les otorgue el apelativo de alimento de los dioses o de elixires de la inmortalidadEste cuerpo de inmortalidad (cuando lo divino se ha fusionado con lo terreno) se corresponde con lo que la tradición cristiana ha denominado cuerpo de gloria y con el merkabah de la tradición kabalista. Es semejante en muchos aspectos, sino idéntico, al lapis philosophorum o piedra filosofal de los alquimistas o al Grial, eje central la tradición esotérica y mística occidental y que ya deja entrever la importancia de la comunión como eje que une lo profano con lo sagrado.

 

ALQUIMIA, INMORTALIDAD Y DESARROLLO ESPIRITUAL

El desarrollo espiritual se ha descrito en infinidad de ocasiones como una lucha, y ciertamente se requiere de un esfuerzo y un profundo compromiso consigo mismo, pero la principal arma en esta paradójica lucha es fluir, rendirse al propio universo, rendirse al Gran Misterio, al Tao a la Fuente de toda la Creación. El buscador del espíritu es un guerrero espiritual que fluye en armonía con el Universo. Es el héroe que se deja llevar por su destino -sintonizado por la corriente universal-, así, de este modo el guerrero espiritual descubre su Ser Inmortal o la Totalidad de su Ser. Con esta perspectiva de transformación, no es apropiado batallar, luchar o forzar nada. De hacerlo así, se estaría operando desde el ego, esto es, desde dicha fracción de uno mismo con la que se defiende y analiza, esa estructura psíquica que no cesa de hablar en el interior de la cabeza en todo momento interfiriendo constantemente en el fluir del cosmos. Todos hemos sido condicionados desde muy temprana edad a hacerlo todo desde la mente egoica. Por lo tanto, si tratamos de «hacer» desde la forma de percepción habitual, es probable que permanezcamos atrapados en la mente discursiva, un nivel inadecuado para cualquier tipo de percepción fuera del espectro de la realidad ordinaria consensuada. Si dejamos de hacer (técnicas del no hacer en la filosofía tolteca enseñada por Carlos CastanedaWu Wei en el taoísmo) podremos adentrarnos en el momento presente, vivirlo en su totalidad, con la totalidad de nuestro ser. Estaremos completamente conscientes experimentando el aquí y ahora en toda su totalidad.

Permitámonos que lo que está escondido en las profundidades emerja y sea revelado a nuestra conciencia. No hagamos nada, dejemos que las cosas sucedan. Fluyamos con lo que surja en el momento, el universo nos está hablando, nos está guiando. En el mundo físico -el tonal-, cuando se desea algo hay que luchar para conseguirlo. Pero en los mundos sutiles del nagual, esa otra realidad mágica e invisible, todo está invertido, como si fuera el otro lado del espejo. Si se quiere algo, hay que dejar que llegue. Limitándonos a estar conscientes y confiar, todo sucederá. Las herramientas que nos brinda la naturaleza para nuestro desarrollo evolutivo son múltiples y muy variadas. Pero las Plantas Enteógenas o Maestras, consideradas como sagradas en la mayoría de culturas y pueblos que las han usado, son sin duda alguna la más poderosa e intensa herramienta para la exploración de los mundos internos.

El sacramento de la Comunión, sólo adquiere sentido cuando se comulga con una sustancia que realmente nos capacita para conectar con lo divino, de ahí su nombre cada vez más generalizado de estas plantas: enteógeno, que significa revelador del dios interior. Entre estos catalizadores naturales de lo divino más conocidos encontramos la Ayahuasca, Teonánnacalt, Peyote, Amanita Muscaria, Salvia Divinorum, san Pedro, etc. Antiguamente solo los iniciados podían acceder a la comunión con plantas sagradas. Solo ellos conocían esta alquimia secreta. Tras la iniciación le seguían diversas técnicas de de meditación, respiración y ayunos que favorecían la integración y comprensión de las experiencias al comulgar con Plantas Sagradas.

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

 

LIBROS PARA PSICONAUTAS

El camino del psiconauta - Stanislav Grof

Libro: El camino del psiconauta [vol. 1]: La enciclopedia del viaje interior
Autor: Stanislav Grof

Precio: 23,75 €

Guía del explorador psicodélico

Libro: Guía del explorador psicodélico. Cómo realizar viajes sagrados de modo seguro y terapéutico
Autor: James Fadiman

Precio: 18,90 €

 

 

PLANTAS MAESTRAS. Guía de uso de enteógenos

Libro: PLANTAS MAESTRAS: Guía de uso de enteógenos
Autor: José Luis López Delgado

Precio: 12,99 €

 

 

PSICODÉLICOS: LA LIBERACIÓN DEL ESPACIO Y EL TIEMPO

PSICODÉLICOS: LA LIBERACIÓN DEL ESPACIO Y EL TIEMPO

Rompiendo fronteras invisibles: El poder liberador de los psicodélicos

Nuestra conciencia común nos hace sentir atrapados en el espacio y el tiempo, como si estuviéramos en una jaula invisible. Los psicodélicos son herramientas que nos ayudan a liberarnos de esas limitaciones, permitiendo que nuestra conciencia se expanda y experimente la realidad de una forma mucho más amplia y libre. Así como el tiempo y el espacio están conectados y pueden variar en la forma en que los percibimos, la experiencia psicodélica nos abre la puerta para sentir esa libertad y fluidez en nuestro propio ser.
Nos sentimos limitados en nuestro espacio físico y psicológico. Toda tensión física no es más que un reflejo de esa falta de espacio, esa contracción de nuestro espacio energético y sutil. Cuanto mejor nos sentimos, menos opresión y tensión experimentamos. La presión y la contracción son la fuente de las enfermedades. Esto tiene su reflejo en cómo nos afecta el espacio tanto interior como exterior. Creemos que nuestros problemas con el espacio son sólo externos, pero en verdad nacen en nuestro interior. Cuanto más nos aferramos a nuestra individualidad, a nuestro ego, menor se hace nuestro espacio, y mayor es la tensión que experimentamos.
El ego representa una limitación irreal de nuestro espacio; es como identificarnos con el aire que está dentro de la botella, sin darnos cuenta que ese aire es exactamente igual al mismo aire que la rodea. El «yo» y «lo mío» nos contrae y tensa en la medida de su magnitud mental, es decir, en la importancia que le damos a las cosas.

 

Atrapados en el tiempo

Como el espacio es a lo físico, el tiempo lo es a la mente. La mente nos atrapa en el tiempo, en ese discurrir lineal entre pasado y futuro que creemos que es la existencia. Cuanto más nos atrapa el tiempo, más enferma la mente, pues el tiempo es una creación de la mente y no una realidad objetiva.
Sufrimos en la medida en que quedamos atrapados en experiencias del pasado que todavía nos condicionan, y siguen presionándonos, impidiéndonos vivir el aquí y el ahora con plenitud. Esta presión nos empuja a ir en busca de un futuro de realización que nunca parece llegar. Nos mantiene en un estado de estrés permanente donde no hay alivio. El presente es la eternidad y la culminación de todos nuestros anhelos; la búsqueda mal entendida nos aleja de aquello que buscamos. La plenitud está aquí y ahora, en el presente.
Toda la dualidad es un reflejo de la dualidad esencial que se establece en lo más interno del ser humano, entre el alma y su fuente, entre la parte y el todo. A partir de este desequilibrio esencial —una percepción de separación— se generan los demás desequilibrios: la mente se polariza y sólo percibe un mundo de elementos separados.

 

Integración de los opuestos y psicodélicos

La integración de los opuestos es la clave para lograr un estado de expansión y crecimiento espiritual. Los psicodélicos pueden ser valiosas herramientas en este proceso, porque nos permiten experimentar la reconciliación de las polaridades internas y acceder a una sensación de unidad. Cuanto más nos alejamos de nuestro centro, menor es la armonía y más polaridades se crean, generando más dolor y sufrimiento. Somos una dualidad buscando la unidad original, pues toda dualidad surge de una unidad primordial. La experiencia psicodélica facilita el encuentro entre los opuestos en un nivel más profundo, en ese centro común donde ambos tienen su origen. Allí se produce la verdadera integración, el poder interior, la relajación, la conciencia y la salud. En la dualidad hay lucha, tensión, disociación, neurosis, psicosis y enfermedad; pero cuando encontramos la integración y la unidad, logramos equilibrio y bienestar.
Las energías (pensamientos, emociones…) que no se reconocen o rechazan, pasan a nuestra «sombra» inconsciente y allí se transforman en nuestros demonios, dando poder a todo lo que allí habita.
Cuando en la alquimia se habla de transformar el plomo en oro, se refiere a transformar los sentimientos negativos o energías densas que residen en el corazón (lujuria, ira, codicia, apego, orgullo) en amor. El amor es el oro filosofal que todo lo cura; las pasiones son el falso oro que tanto nos atrae, pero que en vez de enriquecernos nos empobrece.
Cuando el corazón enmudece, la mente comienza a hablar, toma el control, establece modelos de la realidad que condicionan toda nuestra experiencia, quedando atrapados en la complicada red que ella ha creado.

 

Conciencia y luz

La experiencia psicodélica ofrece una oportunidad única para iluminar el interior y expandir la conciencia, funcionando como un catalizador que nos ayuda a descubrir aspectos profundos y olvidados de nosotros mismos. Cuando hablamos de luz de la conciencia, nos referimos a ese estado de claridad y presencia en el que podemos observar y transformar nuestros sentimientos más antiguos y olvidados.
Durante un viaje psicodélico, la luz de la conciencia puede revelarse con mayor intensidad, permitiendo ver con mayor claridad aquellas partes de nuestro ser que normalmente permanecen ocultas, como viejas heridas emocionales o patrones inconscientes. Esta luz nos ayuda a desprendernos de bloqueos interiores y a liberar recursos psíquicos que estaban atrapados, abriendo nuevas formas de ver y sentir la vida.
Los psicodélicos ponen en evidencia que la conciencia no es solo racionalidad: conectan al Self o Yo Superior, un aspecto más profundo y completo de nuestro ser, y nos muestran que el análisis mental por sí solo no basta para conocernos plenamente. Los caminos místicos y la experiencia psicodélica coinciden en este punto: para que surja la luz de la conciencia, es necesario detener el flujo de pensamientos y rendirse a la experiencia del presente. Desde esa quietud, la mente se ilumina y encuentra respuestas genuinas a sus problemas, revelando las necesidades y deseos más profundos que yacen bajo los conflictos cotidianos.
El verdadero encuentro consigo mismo puede intensificarse notablemente en estados psicodélicos, facilitando el acceso a la “sombra” psicológica y promoviendo la autoaceptación y la integración de todas nuestras partes separadas en nuestro interior. Al conectar con nuestro chamán interno —esa parte sabia y reguladora de nuestro ser— gracias a la expansión de conciencia propiciada por los psicodélicos, podemos vivir el aquí y ahora con mayor plenitud, y desde esa armonía brotan la salud y la felicidad.

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

LIBROS PARA PSICONAUTAS

El camino del psiconauta - Stanislav Grof

Libro: El camino del psiconauta [vol. 1]: La enciclopedia del viaje interior
Autor: Stanislav Grof

Precio: 23,75 €

Guía del explorador psicodélico

Libro: Guía del explorador psicodélico. Cómo realizar viajes sagrados de modo seguro y terapéutico
Autor: James Fadiman

Precio: 18,90 €

 

 

PLANTAS MAESTRAS. Guía de uso de enteógenos

Libro: PLANTAS MAESTRAS: Guía de uso de enteógenos
Autor: José Luis López Delgado

Precio: 12,99 €