LA RESPIRACIÓN, NEXO ENTRE LA VIDA Y LA MUERTE

LA RESPIRACIÓN, NEXO ENTRE LA VIDA Y LA MUERTE

Es una obviedad que el acto de respirar nos mantiene con vida. Pero esta aparente obviedad, que la respiración es la frontera entre la vida y la muerte, tiene implicaciones mucho más profundas de lo que podemos imaginar. Ya hace miles de años los sabios de India crearon centenares de técnicas respiratorias bajo el nombre de pranayamas con las que poder mejorar nuestra energía y ampliar nuestra conciencia hacia un desarrollo integral de todo nuestro ser.

Las nuevas corrientes psicológicas y de desarrollo espiritual utilizan diferentes tipos de respiración como herramienta principal, por ejemplo, el RebirthingVivation, Pneuma o la respiración Holotrópica creada por Stanislav Grof entre muchas otras. Aliento Vital es una técnica que se focaliza completamente en la respiración como instrumento no sólo para revitalizar y purificar el cuerpo, sino también para acceder a capas muy profundas del inconsciente, conjuntamente con determinadas músicas evocadoras que van ayudando a profundizar en el propio proceso liberatorio. Mantener una determinada pauta de respiración con conciencia plena es la llave de acceso a nuestro ser interior. La premisa básica consiste en considerar que cada pensamiento, emoción o sensación es también una forma de energía y, como tal, se puede expresar a través del aliento. En esto consiste la importancia de la técnica, ya que un elemento esencial para sanar el cuerpo y la mente se relaciona con cambiar la manera en que respiramos.

 

Aliento Vital: la conciencia de la respiración 

El método de respiración Aliento Vital está diseñado para estimular la circulación energética de tal modo que ningún obstáculo pueda obstruir la energía del cuerpo. Este impulso a la circulación de energía en el cuerpo provee condiciones óptimas para que el cuerpo y la psique desplieguen sus cualidades inherentes. Entre ellas se encuentra el potente impulso natural a la curación tanto física como psicológica, un proceso natural que poseen todos los seres vivos conocido como autopoiesis. Aliento Vital puede estimular una rápida renovación de las células, facilitando así la restauración y revitalización del cuerpo, dicho de otro, modo activa nuestro sanador o chamán interno.

Sin embargo, el proceso Aliento Vital también nos permite que los recuerdos bloqueados sean liberados. Los bloqueos de la memoria están asociados con experiencias que, por alguna razón, no han sido metabolizadas o integradas; simplemente fueron relegadas hacia el inconsciente. Estos bloqueos pueden obstruir o inclusive ofrecer resistencia a nuestras intenciones conscientes. Al resolverlos y liberarlos, es posible alcanzar un nivel superior de conciencia: la energía psíquica puede ser enfocada con mayor eficiencia en tareas actuales, conscientemente elegidas, que apuntan a perfeccionar el nivel de desempeño.

 

Experiencias transpersonales

Durante la sesión de Aliento Vital, lo que influye sobre la pauta respiratoria es, sencillamente, la conciencia a la reacción que despiertan los recuerdos almacenados, por lo que al ir integrándose es frecuente que se describan experiencias de carácter transpersonal o espiritual. Uno de los aspectos fundamentales de Aliento Vital es que nos lleva a lo que se conoce en el mundo chamánico como experiencias de muerte y renacimiento que nos impulsan a vivir profundos cambios en nosotros.  La preparación para una buena muerte y para el viaje del alma en el más allá es fundamental. La comprensión de que la conciencia y el ser nunca desaparecen, sólo desaparece el vehículo físico, es muy alentadora y curativa. El enfoque filosófico de Aliento Vital se basa principalmente en El Bardo Thodol o Libro tibetano de los Muertos. La cultura tibetana ha demostrado desde hace milenios su impresionante conocimiento de los estados de transición o bardos que dan forma al propio proceso de Aliento Vital. Eliminar el miedo a la muerte ayuda a un renacimiento continuo, a fluir con la vida en cualquiera de sus etapas o transiciones e incluso a eliminar todos los demás miedos que se derivan de éste.

En ocasiones, muchos de los participantes han experimentado profundas vivencias relacionadas con las tradiciones sagradas sobre la muerte y renacimiento y el encuentro con profundos arquetipos espirituales. Todo esto conlleva la comprensión de que somos un viaje sin fin de la conciencia.

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

 

LIBROS PARA PSICONAUTAS

El camino del psiconauta - Stanislav Grof

Libro: El camino del psiconauta [vol. 1]: La enciclopedia del viaje interior
Autor: Stanislav Grof

Precio: 23,75 €

Guía del explorador psicodélico

Libro: Guía del explorador psicodélico. Cómo realizar viajes sagrados de modo seguro y terapéutico
Autor: James Fadiman

Precio: 18,90 €

 

 

PLANTAS MAESTRAS. Guía de uso de enteógenos

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EL ÉXTASIS Y LA NOSTALGIA DEL PARAÍSO

EL ÉXTASIS Y LA NOSTALGIA DEL PARAÍSO

El doctor en medicina Andrew Weil sostiene que el impulso más importante en el ser humano es la búsqueda de la experiencia trascendental, siendo más poderoso incluso que el deseo sexual o el instinto de supervivencia. La evolución del ser humano es un sendero hacia la totalidad de la conciencia, hacia una integración de todas las partes del Ser. Un impulso vital que nos empuja hacia la comunión y la armonía con la toda la existencia, hacia el éxtasis de la totalidad. Pero si ignoramos o nos resistimos a este impulso evolutivo y no lo aceptamos seremos víctimas de las patologías psicológicas más frecuentes. Estaremos nadando a contracorriente. Uno de los padres de la psicología transpersonal, el psiquiatra Roberto Assagioli, señala, a propósito de este impulso evolutivo, cómo a veces ocurre que una persona se ve sorprendida y perturbada por un cambio interior, y cómo dicho cambio comienza frecuentemente con un sentimiento creciente de insatisfacción y de carencia al que se le añade paulatinamente un sentimiento de irrealidad y de vacío de la vida cotidiana. Muchas personas que no entienden el significado de estos nuevos estadios de la mente los consideran como fantasías y divagaciones anormales o patológicas.

 

TRANCE Y ÉXTASIS

A lo largo de toda la historia de la humanidad podemos encontrar como en la mayoría de culturas tenían técnicas para acceder y explorar este impulso vital hacia la trascendencia. Estas técnicas nos inducen al trance extático, y suelen favorecer la trascendencia momentánea de la visión dual del ego, alterando nuestras percepciones y modificando la conciencia hacia otros niveles más profundos y sutiles. Con el trance dejamos el mundo ordinario, rompiendo la frontera entre la Tierra y el Cielo, entre lo profano y lo divino. La alteración del estado ordinario de conciencia constituye la esencia del trance o éxtasis, dependiendo del nivel de profundidad y disolución del ego que se alcance en la experiencia. La palabra “trance” proviene del francés transe, de transir, y ésta, a su vez, del latín transire, que significa «pasar de un lugar a otro». Y la palabra “éxtasis procede del término griego ektasis, que significa «desplazarse, alejarse de los sentidos». Por lo tanto, podemos considerar al trance y al éxtasis como el paso de un estado ordinario de la conciencia a otro diferente. Resultando una incursión en lo desconocido y oculto de la naturaleza —tanto en el mundo interno como externo—, pudiendo alcanzar los más profundos y sutiles niveles de lo sagrado o numinoso, conocidos como trance extático o éxtasis místico.

Por medio del trance se descubre un mundo diferente, que no es ni privado ni limitado, sino transpersonal y lleno de significado: un mundo extraordinario y sagrado. A través del trance uno se desliga del tiempo ordinario y discursivo y accede al Gran Tiempo, el tiempo de los orígenes, considerado por las tradiciones como una realidad más auténtica. Al trance debemos considerarlo como un despertar a otro nivel de la realidad, es una ampliación de la conciencia o, dicho de otro modo: un enfoque o desplazamiento focal de la conciencia que se vive como un «viaje de la conciencia». Será nuestra preparación lo que nos posibilitará el estar plenamente conscientes durante la incursión a esa otra realidad que hasta este momento permanecía invisible.

 

AL ENCUENTRO DEL PARAÍSO PERDIDO

Los aspectos mitológicos de las culturas ancestrales aportan una vía para equilibrar los factores discursivos y alienantes del presente encapsulado por el ego. Resulta extremadamente beneficioso para la psique el recurrir a los mitos del origen o mitos del tiempo primordial: la vuelta al estado de pureza del que surgió todo cuanto existe. Este contacto con el origen es un encuentro profundo, un acercamiento al arquetipo del Self, aquella parte de nosotros que siempre está en contacto con la Fuente. Entre el estado primordial o estado original del mundo existe una inmensa gama de niveles intermedios hasta el nivel del mundo consciente o realidad ordinaria. En estos diferentes niveles podemos encontrar a todos los dioses, héroes y seres fantásticos de cualquier mitología en que nos fijemos. La vuelta al paraíso del jardín del Edén es el regreso al lugar del origen, donde recuperar nuestra auténtica y más profunda naturaleza. Encontrando nuestro centro —el arquetipo del Self o de la Unidad—, podremos actuar desde él sin los miedos, ni los tabúes limitadores a que nos tiene acostumbrados el ego. Es desde el Self, el núcleo de nuestra alma, en donde surge la nostalgia del paraíso y nos embarca en una búsqueda de la felicidad primordial.

Pero el aproximarse al origen, al núcleo del ser, es una tarea ardua, es una heroica tarea o enfrentamiento con los obstáculos que desde la percepción del ego consideramos como terribles monstruos. Es el camino del ser, el viaje del héroe mitológico que se aleja del mundo real y cotidiano para adentrarse en el mundo de lo mágico o desconocido. Es el sendero hacia la trascendencia. Es el recorrido por los abismos y profundidades de lo inexplorado lo que hará que el héroe encuentre un maravilloso tesoro: esa joya o parte divina que tenemos todos en lo más profundo de nuestro interior. El héroe que trasciende su condición egoica, se transforma en un nuevo ser humano totalmente pleno e íntegro. Podríamos decir, que el éxtasis, tal como dice el diccionario, que es «una exultación del espíritu, la beatitud del paraíso». Que, a diferencia del estado efímero de la alegría, es un estado duradero que alimenta y sostiene tanto al espíritu como al cuerpo. El gozo del éxtasis no provoca un deseo ardiente de más, porque ya es totalmente suficien­te o colmado, no existen las carencias ni deseo alguno de que lo que se experimenta tenga que cambiar. Se alcanzar la plenitud.

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

 

LIBROS PARA PSICONAUTAS

El camino del psiconauta - Stanislav Grof

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PSICOSIS Y CHAMANISMO

PSICOSIS Y CHAMANISMO

Psicóticos y chamanes

La travesía interior se podría equiparar en cierta medida a una psicosis. La esquizofrenia, la enfermedad mental por antonomasia, es un tipo de psicosis. Se trata de un trastorno mental que se caracteriza por alteraciones en la percepción, el pensamiento, la emotividad y la conducta donde desaparecen los límites entre lo real y lo imaginario y donde suelen aparecer síntomas alucinatorios y delirantes.

En su estudio de las culturas primitivas, el etnopsiquiatra francés G. Devereux llega a la conclusión de que no en todas ellas existen enfermos de esquizofrenia, y que esta enfermedad sólo aparece en aquellas culturas que han sufrido la influencia de las sociedades industrializadas. En las culturas que son consideradas como primitivas su equilibrio psíquico está mucho más acentuado, ya que desde hace miles de años tienen gran cantidad de métodos para equilibrar y armonizar el mundo interior y el mundo exterior. Los chamanes son los grandes conocedores de dicha metodología, que a través del empleo de diversas plantas y determinados rituales realizan dicha transición a la realidad no ordinaria. 

La gran diferencia entre un chamán bajo los efectos de una planta psicodélica y un psicótico reside en que, mientras el chamán puede controlar y operar tanto en el mundo interior como en el mundo exterior, el esquizofrénico no distingue el mundo exterior del mundo interior, con las graves consecuencias que esto acarrea de cara a poder realizar cualquier actividad con normalidad. 

 

La estructura de la psicosis

El escepticismo vigente en nuestras sociedades materialistas suele producir un choque brutal al encontrarse con los aspectos autónomos del inconsciente, lo que nos lleva a preguntarnos colectivamente si nos hemos vuelto locos o somos víctimas de una alucinación. C. G. Jung es de la opinión de que el camino hacia las profundidades de la psique está plagado de dificultades y de que se necesita gran valor y fuerza para soportar tanto el encuentro con figuras o entes inmateriales, ya sean de aspectos negativos o positivos, como para asimilar lo indefinible e incomprensible que irrumpe en la psique. La sociedad industrializada de hoy en día huye de todo contacto que esté más allá de lo que considera racional y cotidiano, aquello que constituye su estructuración de la realidad.

Las manifestaciones psicóticas, que aparentemente resultan incomprensibles, surgen rigiéndose por leyes o estructuras muy determinadas, por lo general al margen de la capacidad volitiva del individuo, algo similar a lo que ocurre en los sueños. Cuando el ego no es capaz de asimilar o resolver cualquier vivencia traumática, puede aislar de su percepción dicha experiencia ocultándola en la sombra. Y lo que suele ocurrir es que cuando los mecanismos de control consciente del ego son debilitados, por ejemplo mediante técnicas de trance, experiencias traumáticas o momentos de crisis, dichas vivencias se vuelven entonces inaceptables para la personalidad, y es cuando emergen de la profundidad del inconsciente donde han adquirido un poder autónomo, actuando libremente y dejando al individuo incapacitado para realizar incluso las tareas más sencillas de la vida cotidiana. La persona se vuelve por completo víctima del lado oculto de su psique y se abre una brecha hacia lo desconocido del inconsciente generando gran confusión y sufrimiento.

Lo cierto es que el psicótico pierde todo interés por la realidad, observa todo desde su perspectiva alterada y vive sus fantasías y proyecciones oníricas como su realidad, alejado del mundo físico que le rodea. Vive atrapado y absorbido por el contenido descontrolado del inconsciente. Las fantasías oníricas de la psicosis constituyen antes que nada una manifestación de un estado regresivo, el intento de una búsqueda de solución o seguridad en un pasado que se aleje de la angustia del momento presente, ya sea la búsqueda del útero, del paraíso o del equilibrio del origen primordial e indiferenciado.

 

La psicosis experimental y el uso de los psicodélicos

Los estados alterados de la conciencia experimentados bajo los efectos de sustancias psicodélicas también nos conducen a una forma determinada de psicosis, la denominada “psicosis experimental”, a través de la cual se manifiesta en un contexto de sanación el contenido del inconsciente y donde, por medio de mapas y guías adecuados, podemos integrar terapéuticamente la experiencia, ya sea durante el transcurso de la misma o momentos después.

Sin embargo, conviene señalar precisamente que el empleo indiscriminado y sin control que se suele hacer en nuestras sociedades contemporáneas de estas substancias, supone en ese sentido un grave riesgo para el individuo, que puede ocasionar grandes problemas sin la integración adecuada de la experiencia psicodélica. Este es el gran dilema de utilizar recreativamente poderosas substancias modificadoras de la psique, dado que, llegado el caso, ni la ignorancia ni la imprudencia protegerán al individuo de una experiencia desagradable o incluso devastadora, modelada por los contenidos ocultos e incontrolados del inconsciente (la sombra que forma parte de nuestra psique). Lo cierto es que hay personas capaces de integrar su experiencia —aun siendo muy dura— en la cotidianeidad mientras que otras quedan profundamente afectadas.

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

LIBROS PARA PSICONAUTAS

La Mente Holotrópica - S. Grof

Libro: La Mente Holotrópica: Los niveles de la conciencia humana
Autor: Stanislav Grof

Precio: 18,05 €

Libro - Entender las psicosis

Libro: Entender las psicosis: Hacia un enfoque integrador
Autor: Jorge Luis Tizón García

Precio: 28,31 €

 

 

Las psicosis: Los tratamientos psicológicos y su eficacia

Libro: Las psicosis: Los tratamientos psicológicos y su eficacia
Autor: Brian V. Martindale y varios autores

Precio: 36,10 €

 

 

REBELIÓN EN LA GRANJA | CÓMO EL EGO ANULA LA TOLERANCIA Y LA LIBERTAD

REBELIÓN EN LA GRANJA | CÓMO EL EGO ANULA LA TOLERANCIA Y LA LIBERTAD

En la naturaleza todo evoluciona en conjunción con el medio en que se desenvuelve. Nosotros debemos recuperar esa capacidad de sincronizarnos con la naturaleza y al cooperar con ella estaremos de nuevo en el camino de la evolución natural. Sea nuestra nación una democracia, una monarquía, una oligarquía o una república, hemos sustituido la intención primaria de los fundadores de un país por sistemas de gobierno basados en el ego.

Desde mi punto de vista, un líder es sólo un reflejo de la conciencia del pueblo. Por lo tanto, ese líder sólo podrá ser tan válido y justo como lo sean las personas a las que sirve. Los malos líderes están ahí para hacernos reflexionar y pasar a la acción. Cuando vemos algo que no nos gusta en nuestros líderes, es para mostrarnos justamente eso que debemos reconocer y transformar en nosotros mismos.

Es difícil reconciliar las fracciones que nuestro sistema político actual crea. La política es algo que debe unir a las personas, sin embargo podemos apreciar que tiende a potenciar el efecto opuesto. Muchas personas sienten que tienen que escoger un bando y que una vez que lo han hecho su compromiso debe mantenerse firme, independientemente de las personas que su partido nombra o de la política que propone. Cada grupo político que existe hoy en día define su posición basándose en ideas opuestas a las de otros partidos, mientras que las soluciones reales se encuentran a menudo en lo que los budistas llaman el Camino Central, o lo que los taoístas llaman Tao.

 

El sendero medio

Este camino central, no se refiere a una política de centro, sino a un sistema equilibrado entre fuerzas opuestas, que sería el reflejo del propio equilibrio individual. Hoy en día el desequilibrio y la crispación son el reflejo del estado actual de la mayoría de los individuos que permanecen en una actitud extremadamente egoíca con respecto al mundo en que se encuentran.

La identidad y la posesión forman parte del dominio del ego. A través del ego nos apegamos a una ideología, a un partido político, a una persona y a nuestras opiniones fragmentadas y distorsionadas. Defendemos nuestra perspectiva y nuestra posición a toda costa. En pocas palabras, la política se ha vinculado inextricablemente al ego, a vivir de los demás. Sin embargo el enfoque taoísta es transformar al ego y que trabajemos con y para los demás.

El ego es esa voz dentro de nosotros que dispara el juicio, el control, la ira, el orgullo e incluso el odio. Es la voz que separa, crea fronteras y enemigos. Una de las herramientas que utiliza es la palabra, y es lamentable que la mayoría de los sistemas políticos saquen a relucir estas cualidades en la gente, en lugar de ensalzar las virtudes del alma humana.

Tal como demuestran los personajes de la novela de George Orwell, Rebelión en la granja, dale a una persona el poder absoluto e inevitablemente se volverá egoísta y controladora, forzando a los demás a que hagan lo que ella quiera. Bajo esta perspectiva, la revolución social de Rebelión en la granja, estaba condenada al fracaso desde un principio, aunque empezó con el establecimiento de un código optimista de tolerancia y libertad: «Ningún animal debe tiranizar a sus semejantes. Débiles o fuertes, listos o ingenuos, todos somos hermanos».

 

Hacia el cambio

Damos demasiado poder al individuo que promete el cambio. Queremos que esa persona arregle lo que está mal en nuestras vidas para no tener que hacerlo nosotros. Dejamos nuestro poder y nuestra responsabilidad en otras manos. Esta es la misma razón por la que convertimos a los famosos en ídolos y en objeto de todo tipo de obsesiones. Si nos enfocamos en la última ruptura de la prensa rosa o en el último traje que llevó la princesa, no tenemos que pensar en nuestros verdaderos problemas. Es mucho más fácil construir nuestra imagen ideal de otra persona o crear una historia alrededor de él o ella, que asumir la responsabilidad de lo que está sucediendo en nuestras propias vidas. Cuando nos queramos dar cuenta estaremos llenos de indignación.

Nuestro sentido de la posesión y el apego son aspectos del ego. Sólo nuestro ego se aferra a ideas, a expectativas y a lo que pensamos que es nuestra identidad. Tenemos que darnos cuenta de que todo lo que tenemos en esta vida es prestado: nuestro cuerpo, nuestras posesiones materiales, las personas que hay en nuestra vida, nuestros logros, nuestros talentos, todo. Lo que estás leyendo no es mi contenido o mis palabras. Nada de lo que pensamos que es nuestro nos pertenece en realidad. Somos simplemente seres a quienes se nos entregan dones y se nos muestran retos para llegar a conocer nuestra propia sabiduría y alcanzar nuestro máximo potencial que es lo que realmente somos: manifestaciones vivas del Tao. El ego nos dice que adoptemos una identidad determinada que puede tener mucho poder o incluso ninguno, pero ambas son ilusiones.

Solemos colocar a los demás y a nosotros mismos en categorías limitadoras con el propósito de diferenciarlo todo y compararlo todo con relación a unos patrones aprendidos, pero las vidas de las personas no encajan con precisión en compartimentos concretos. Necesitamos llegar a un lugar en el que, aunque nos quitaran todos y cada uno de los dones que se nos han prestado, nos sintiéramos igualmente completos. Tenemos que aceptar y apreciar quiénes somos cuando nos despojamos totalmente de nuestras identidades para así descubrir nuestra verdadera esencia. Cuando nos quitamos las máscaras y todos los condicionamientos conectamos con nuestro ser más profundo y auténtico en total armonía con el Tao.

La posesión también tiende a aparecer en las relaciones con otras personas. Pensamos que amar a las personas -a nuestros hijos, por ejemplo- significa que las poseemos, y que sus vidas nos pertenecen. Pero hay una marcada diferencia entre ocuparse, compartir y cuidar de una persona y poseerla. Ocuparnos de nuestros hijos es nuestra responsabilidad, pero poseerlos es una ilusión creada por el ego que siempre terminará causando dolor y sufrimiento para ellos y para nosotros mismos.

Lo cierto es que las cosas verdaderamente maravillosas sólo ocurren cuando no nos apegamos al resultado. Cuando vivimos el aquí y ahora con plenitud, sin erróneas expectativas que distorsionen el futuro. Desafortunadamente, el ego siente que tiene el derecho a la gratificación. E incluso se puede decir que el ego está obsesionado con la gratificación. Así es como el ego nos encierra en una percepción errónea de nuestra valía personal, si no se consigue la gratificación, aparece el sufrimiento y la frustración.

El objetivo principal de todo esto -porqué estamos nosotros aquí, porqué está el mundo aquí y porqué tenemos el sistema político y los líderes que tenemos- es lograr el cambio. Este es el propósito de la vida. Pero entonces, ¿por qué parece tan difícil cambiar? Sencillamente porque el ego se interpone en el camino.

El ego intentará detenerte antes de que ni siquiera empieces. Quiere controlarlo todo con rutinas, categorías, límites y patrones mentales que terminan convirtiéndonos en auténticos robots. Él no quiere que cambies, pero una vez que vences este primer obstáculo, el cambio empieza a crear su propio impulso. Puede que hoy no veas ningún resultado de tu decisión de cambiar, pero gracias a enseñanzas milenarias como el taoísmo, sí que es posible ver resultados en nuestra forma de pensar, sentir y actuar.

Lo mismo nos ocurre a todos nosotros. Una vez que nos abrimos al cambio, la primera acción crea un apetito por más cambio. Empezamos a querer más y más crecimiento en nuestras vidas, y este deseo está apoyado por una certeza creciente de que podemos cambiar. Y para enfocarse en el cambio sólo hay que dejar atrás el pasado. El crecimiento es evolución.

 

Autopoiesis

Tenemos que aceptar que la vida es un viaje, un flujo ininterrumpido siempre cambiante, y no dejar que el ego nos atrape en su deseo de resultados inmediatos, o nos encierre en una percepción inflexible de nuestra identidad, sin opción a evolucionar. Cuando aparece una oportunidad de que tu ego reciba un golpe, por muy duro que sea -y créeme, no es fácil de hacer-, simplemente encáralo y sintoniza con tu interior.

La propia sabiduría de la naturaleza es lo que nos saca de nuestra zona de confort para que podamos realizar algún cambio positivo en este mundo. La naturaleza siempre tiende al equilibrio, a reorientarnos al Tao y evolucionar. Hay un término en biología que define este concepto: Autopoiesis.

Poiesis es un término griego que significa creación. Autopoiesis significa auto-creación. Este término define al Tao como dinámica constitutiva de los sistemas vivientes. Para vivir esa dinámica de forma autónoma, los sistemas vivientes necesitan obtener recursos del entorno en el que viven. En otras palabras, son simultáneamente sistemas autónomos y dependientes del medio. Para ello necesitan estar en armonía con el Tao. Pero en el ser humano, el ego influye poderosamente limitando e impidiendo la armonía con el Tao.

Cuando dejamos a un lado nuestro ego, somos capaces de ver soluciones reales porque de repente estamos abiertos a entender lo que no veíamos. Esto nos da el poder de hacer preguntas y de no aceptar las cosas por su apariencia. Tenemos que buscar más profundo para encontrar respuestas «no convencionales» y más creativas que puedan llevarnos a un futuro más acogedor.

«Todas las cosas prosperan,
para luego volver al Origen…
de todo lo que es y de lo que va a ser.»
Tao Te King. XVI

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

 

LIBROS PARA PSICONAUTAS

El camino del psiconauta - Stanislav Grof

Libro: El camino del psiconauta [vol. 1]: La enciclopedia del viaje interior
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Guía del explorador psicodélico

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PLANTAS MAESTRAS. Guía de uso de enteógenos

Libro: PLANTAS MAESTRAS: Guía de uso de enteógenos
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PSICODÉLICOS: LA LIBERACIÓN DEL ESPACIO Y EL TIEMPO

PSICODÉLICOS: LA LIBERACIÓN DEL ESPACIO Y EL TIEMPO

Rompiendo fronteras invisibles: El poder liberador de los psicodélicos

Nuestra conciencia común nos hace sentir atrapados en el espacio y el tiempo, como si estuviéramos en una jaula invisible. Los psicodélicos son herramientas que nos ayudan a liberarnos de esas limitaciones, permitiendo que nuestra conciencia se expanda y experimente la realidad de una forma mucho más amplia y libre. Así como el tiempo y el espacio están conectados y pueden variar en la forma en que los percibimos, la experiencia psicodélica nos abre la puerta para sentir esa libertad y fluidez en nuestro propio ser.
Nos sentimos limitados en nuestro espacio físico y psicológico. Toda tensión física no es más que un reflejo de esa falta de espacio, esa contracción de nuestro espacio energético y sutil. Cuanto mejor nos sentimos, menos opresión y tensión experimentamos. La presión y la contracción son la fuente de las enfermedades. Esto tiene su reflejo en cómo nos afecta el espacio tanto interior como exterior. Creemos que nuestros problemas con el espacio son sólo externos, pero en verdad nacen en nuestro interior. Cuanto más nos aferramos a nuestra individualidad, a nuestro ego, menor se hace nuestro espacio, y mayor es la tensión que experimentamos.
El ego representa una limitación irreal de nuestro espacio; es como identificarnos con el aire que está dentro de la botella, sin darnos cuenta que ese aire es exactamente igual al mismo aire que la rodea. El «yo» y «lo mío» nos contrae y tensa en la medida de su magnitud mental, es decir, en la importancia que le damos a las cosas.

 

Atrapados en el tiempo

Como el espacio es a lo físico, el tiempo lo es a la mente. La mente nos atrapa en el tiempo, en ese discurrir lineal entre pasado y futuro que creemos que es la existencia. Cuanto más nos atrapa el tiempo, más enferma la mente, pues el tiempo es una creación de la mente y no una realidad objetiva.
Sufrimos en la medida en que quedamos atrapados en experiencias del pasado que todavía nos condicionan, y siguen presionándonos, impidiéndonos vivir el aquí y el ahora con plenitud. Esta presión nos empuja a ir en busca de un futuro de realización que nunca parece llegar. Nos mantiene en un estado de estrés permanente donde no hay alivio. El presente es la eternidad y la culminación de todos nuestros anhelos; la búsqueda mal entendida nos aleja de aquello que buscamos. La plenitud está aquí y ahora, en el presente.
Toda la dualidad es un reflejo de la dualidad esencial que se establece en lo más interno del ser humano, entre el alma y su fuente, entre la parte y el todo. A partir de este desequilibrio esencial —una percepción de separación— se generan los demás desequilibrios: la mente se polariza y sólo percibe un mundo de elementos separados.

 

Integración de los opuestos y psicodélicos

La integración de los opuestos es la clave para lograr un estado de expansión y crecimiento espiritual. Los psicodélicos pueden ser valiosas herramientas en este proceso, porque nos permiten experimentar la reconciliación de las polaridades internas y acceder a una sensación de unidad. Cuanto más nos alejamos de nuestro centro, menor es la armonía y más polaridades se crean, generando más dolor y sufrimiento. Somos una dualidad buscando la unidad original, pues toda dualidad surge de una unidad primordial. La experiencia psicodélica facilita el encuentro entre los opuestos en un nivel más profundo, en ese centro común donde ambos tienen su origen. Allí se produce la verdadera integración, el poder interior, la relajación, la conciencia y la salud. En la dualidad hay lucha, tensión, disociación, neurosis, psicosis y enfermedad; pero cuando encontramos la integración y la unidad, logramos equilibrio y bienestar.
Las energías (pensamientos, emociones…) que no se reconocen o rechazan, pasan a nuestra «sombra» inconsciente y allí se transforman en nuestros demonios, dando poder a todo lo que allí habita.
Cuando en la alquimia se habla de transformar el plomo en oro, se refiere a transformar los sentimientos negativos o energías densas que residen en el corazón (lujuria, ira, codicia, apego, orgullo) en amor. El amor es el oro filosofal que todo lo cura; las pasiones son el falso oro que tanto nos atrae, pero que en vez de enriquecernos nos empobrece.
Cuando el corazón enmudece, la mente comienza a hablar, toma el control, establece modelos de la realidad que condicionan toda nuestra experiencia, quedando atrapados en la complicada red que ella ha creado.

 

Conciencia y luz

La experiencia psicodélica ofrece una oportunidad única para iluminar el interior y expandir la conciencia, funcionando como un catalizador que nos ayuda a descubrir aspectos profundos y olvidados de nosotros mismos. Cuando hablamos de luz de la conciencia, nos referimos a ese estado de claridad y presencia en el que podemos observar y transformar nuestros sentimientos más antiguos y olvidados.
Durante un viaje psicodélico, la luz de la conciencia puede revelarse con mayor intensidad, permitiendo ver con mayor claridad aquellas partes de nuestro ser que normalmente permanecen ocultas, como viejas heridas emocionales o patrones inconscientes. Esta luz nos ayuda a desprendernos de bloqueos interiores y a liberar recursos psíquicos que estaban atrapados, abriendo nuevas formas de ver y sentir la vida.
Los psicodélicos ponen en evidencia que la conciencia no es solo racionalidad: conectan al Self o Yo Superior, un aspecto más profundo y completo de nuestro ser, y nos muestran que el análisis mental por sí solo no basta para conocernos plenamente. Los caminos místicos y la experiencia psicodélica coinciden en este punto: para que surja la luz de la conciencia, es necesario detener el flujo de pensamientos y rendirse a la experiencia del presente. Desde esa quietud, la mente se ilumina y encuentra respuestas genuinas a sus problemas, revelando las necesidades y deseos más profundos que yacen bajo los conflictos cotidianos.
El verdadero encuentro consigo mismo puede intensificarse notablemente en estados psicodélicos, facilitando el acceso a la “sombra” psicológica y promoviendo la autoaceptación y la integración de todas nuestras partes separadas en nuestro interior. Al conectar con nuestro chamán interno —esa parte sabia y reguladora de nuestro ser— gracias a la expansión de conciencia propiciada por los psicodélicos, podemos vivir el aquí y ahora con mayor plenitud, y desde esa armonía brotan la salud y la felicidad.

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

LIBROS PARA PSICONAUTAS

El camino del psiconauta - Stanislav Grof

Libro: El camino del psiconauta [vol. 1]: La enciclopedia del viaje interior
Autor: Stanislav Grof

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Guía del explorador psicodélico

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PLANTAS MAESTRAS. Guía de uso de enteógenos

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