MICRODOSIS PSICODÉLICAS: CUANDO MENOS ES MÁS

MICRODOSIS PSICODÉLICAS: CUANDO MENOS ES MÁS

Microdosis en la actualidad

Una microdosis es una dosis de una sustancia psicoactiva que es demasiado baja para producir un efecto modificador de la conciencia perceptible. Los hongos psilocibios y el LSD son las dos sustancias que son microdosificadas con mayor frecuencia, aunque la ketamina, el DMT o la ayahuasca van alcanzando cada día más popularidad.

Las razones por las que las personas toman microdosis son muy diversas: eliminar la ansiedad o la depresión, aumentar la creatividad o profundizar en los estados meditativos. Sin embargo, aunque los consumidores informan sobre muchos beneficios de las microdosis, el tema ha eludido durante mucho tiempo a la comunidad científica responsable de poner estos informes a prueba.

Afortunadamente, la creciente popularidad de las microdosis está impulsando una investigación científica más profunda sobre el tema. Hace cinco años, prácticamente no había estudios sobre microdosis de psicodélicos. Sin embargo, en todo este tiempo, podemos encontrar en revistas académicas cerca de 400 artículos diferentes publicados sobre el tema.

Destellos de esperanza

Los profundos cambios provocados por la psicoterapia asistida por psicodélicos están vinculados a las intensas tomas de conciencia que inducen las sustancias con macrodosis. Una microdosis de hongos psilocibios, que se encuentra entre 0,05g y 0,3g aproximadamente, no es probable que cause la profunda desintegración y reestructuración del ego asociada con una dosis completa de los hongos (de 2g a 3,5g). Pero eso no significa que las microdosis de hongos no sea beneficiosas. Lo que ocurre es que sus efectos no son perceptibles como una intensa alteración de la conciencia o experiencia psicodélica como ocurre con macrodosis.

Estos efectos son más sutiles y se van acumulando con el tiempo actuando paulatinamente, produciendo pequeños cambios en la vida del consumidor que marcan la diferencia. Por poner solo unos ejemplos, en algunos casos mejorará el estado de ánimo, la concentración o la memoria y en otros aumentará la creatividad o potenciará algún tipo de trabajo de desarrollo personal o proceso psicoterapéutico. Todo depende de la intención y el enfoque en lo que la persona quiera trabajar, algo muy similar a lo que ocurre con las macrodosis en contextos ceremoniales o terapéuticos.

 

¿Con qué frecuencia se debe tomar microdosis de psicodélicos?

Como sugieren investigadores como James Fadiman o Paul Stamets, la microdosificación suele ser intermitente. Eso significa que los consumidores tomarán una pequeña dosis cada dos, tres o cuatro días, durante un periodo en el cual se manifestarán resultados claros de lo que se pretende conseguir con el proceso de microdosificación. Las microdosis de psicodélicos puede ayudar a desmantelar lentamente los patrones de pensamiento negativos habituales y ofrecer nuevas formas de percibir y afrontar la vida.

Podemos decir que la microdosificación activa un proceso sutil en el que los pequeños cambios se convierten en resultados visibles a modo de beneficios a medio o largo plazo. Estos beneficios van vinculados con el propio compromiso de la persona ya que una parte fundamental de la ecuación es la intención de la persona que toma microdosis. Esto puede sonar poco científico, pero después de ver cientos de personas que en estos últimos cuatro años han experimentado con microdosis, los resultados positivos hablan por sí mismos.

«Los alcaloides no son los responsables de los cambios, son las propias personas que los consumen. Los alcaloides sólo facilitan que el cambio sea posible».

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

 

LIBROS SOBRE MICRODOSIS

Qué día más bueno. Tomar LSD en microdosis me cambió la vida

Libro: Qué día más bueno: Tomar LSD en microdosis me cambió la vida
Autor: Ayelet Waldman

Precio: 19,85 €

Cómo cambiar tu mente - Michael Pollan

Libro: Cómo cambiar tu mente: Lo que la nueva ciencia de la psicodelia nos enseña
Autor: Michael Pollan

Precio: 22,70 €

 

 

Microdosis de hongos mágicos

Libro: Microdosis de hongos mágicos
Autor: Xosé F. Barge

Precio: 4,99 €
(versión Kindle)

 

 

PSICOSIS Y EXPERIENCIAS CHAMÁNICAS

PSICOSIS Y EXPERIENCIAS CHAMÁNICAS

Psicóticos y chamanes

La travesía interior se podría equiparar en cierta medida a una psicosis. La esquizofrenia, la enfermedad mental por antonomasia, es un tipo de psicosis. Se trata de un trastorno mental que se caracteriza por alteraciones en la percepción, el pensamiento, la emotividad y la conducta donde desaparecen los límites entre lo real y lo imaginario y donde suelen aparecer síntomas alucinatorios y delirantes.

En su estudio de las culturas primitivas, el etnopsiquiatra francés G. Devereux llega a la conclusión de que no en todas ellas existen enfermos de esquizofrenia, y que esta enfermedad sólo aparece en aquellas culturas que han sufrido la influencia de las sociedades industrializadas. En las culturas que son consideradas como primitivas su equilibrio psíquico está mucho más acentuado, ya que desde hace miles de años tienen gran cantidad de métodos para equilibrar y armonizar el mundo interior y el mundo exterior. Los chamanes son los grandes conocedores de dicha metodología, que a través del empleo de diversas plantas y determinados rituales realizan dicha transición a la realidad no ordinaria. 

La gran diferencia entre un chamán bajo los efectos de una planta psicodélica y un psicótico reside en que, mientras el chamán puede controlar y operar tanto en el mundo interior como en el mundo exterior, el esquizofrénico no distingue el mundo exterior del mundo interior, con las graves consecuencias que esto acarrea de cara a poder realizar cualquier actividad con normalidad. 

 

La estructura de la psicosis

El escepticismo vigente en nuestras sociedades materialistas suele producir un choque brutal al encontrarse con los aspectos autónomos del inconsciente, lo que nos lleva a preguntarnos colectivamente si nos hemos vuelto locos o somos víctimas de una alucinación. C. G. Jung es de la opinión de que el camino hacia las profundidades de la psique está plagado de dificultades y de que se necesita gran valor y fuerza para soportar tanto el encuentro con figuras o entes inmateriales, ya sean de aspectos negativos o positivos, como para asimilar lo indefinible e incomprensible que irrumpe en la psique. La sociedad industrializada de hoy en día huye de todo contacto que esté más allá de lo que considera racional y cotidiano, aquello que constituye su estructuración de la realidad.

Las manifestaciones psicóticas, que aparentemente resultan incomprensibles, surgen rigiéndose por leyes o estructuras muy determinadas, por lo general al margen de la capacidad volitiva del individuo, algo similar a lo que ocurre en los sueños. Cuando el ego no es capaz de asimilar o resolver cualquier vivencia traumática, puede aislar de su percepción dicha experiencia ocultándola en la sombra. Y lo que suele ocurrir es que cuando los mecanismos de control consciente del ego son debilitados, por ejemplo mediante técnicas de trance, experiencias traumáticas o momentos de crisis, dichas vivencias se vuelven entonces inaceptables para la personalidad, y es cuando emergen de la profundidad del inconsciente donde han adquirido un poder autónomo, actuando libremente y dejando al individuo incapacitado para realizar incluso las tareas más sencillas de la vida cotidiana. La persona se vuelve por completo víctima del lado oculto de su psique y se abre una brecha hacia lo desconocido del inconsciente generando gran confusión y sufrimiento.

Lo cierto es que el psicótico pierde todo interés por la realidad, observa todo desde su perspectiva alterada y vive sus fantasías y proyecciones oníricas como su realidad, alejado del mundo físico que le rodea. Vive atrapado y absorbido por el contenido descontrolado del inconsciente. Las fantasías oníricas de la psicosis constituyen antes que nada una manifestación de un estado regresivo, el intento de una búsqueda de solución o seguridad en un pasado que se aleje de la angustia del momento presente, ya sea la búsqueda del útero, del paraíso o del equilibrio del origen primordial e indiferenciado.

 

La psicosis experimental y el uso de los psicodélicos

Los estados alterados de la conciencia experimentados bajo los efectos de sustancias psicodélicas también nos conducen a una forma determinada de psicosis, la denominada “psicosis experimental”, a través de la cual se manifiesta en un contexto de sanación el contenido del inconsciente y donde, por medio de mapas y guías adecuados, podemos integrar terapéuticamente la experiencia, ya sea durante el transcurso de la misma o momentos después.

Sin embargo, conviene señalar precisamente que el empleo indiscriminado y sin control que se suele hacer en nuestras sociedades contemporáneas de estas substancias, supone en ese sentido un grave riesgo para el individuo, que puede ocasionar grandes problemas sin la integración adecuada de la experiencia psicodélica. Este es el gran dilema de utilizar recreativamente poderosas substancias modificadoras de la psique, dado que, llegado el caso, ni la ignorancia ni la imprudencia protegerán al individuo de una experiencia desagradable o incluso devastadora, modelada por los contenidos ocultos e incontrolados del inconsciente (la sombra que forma parte de nuestra psique). Lo cierto es que hay personas capaces de integrar su experiencia —aun siendo muy dura— en la cotidianeidad mientras que otras quedan profundamente afectadas.

El chamán como puente entre mundos

El chamán no es simplemente un «usuario» de plantas maestras, sino un intermediario culturalmente validado que opera como puente entre el mundo ordinario y la realidad no ordinaria. Su autoridad no proviene de un diagnóstico clínico, sino de un linaje iniciático y de la capacidad demostrada de navegar conscientemente los territorios del inconsciente sin perder el ancla en la realidad cotidiana.

Esta función de mediador tiene raíces arquetípicas profundas. En términos junguianos, el chamán encarna la integración del Self —la totalidad psíquica que trasciende al ego—, habiendo enfrentado y asimilado los contenidos de la sombra, el ánima/ánimus y otras figuras autónomas del inconsciente colectivo. A diferencia del psicótico, que es poseído por estos contenidos, el chamán los posee: los dirige, los negocia y los utiliza en beneficio de su comunidad.

La clave de esta distinción radica en el contexto cultural de contención. Las sociedades tradicionales proveen marcos simbólicos, rituales de preparación y ceremonias de integración que transforman lo que en Occidente se patologizaría como «crisis psicótica» en un proceso iniciático legítimo. El chamán no viaja solo: está acompañado por espíritus guardianes, una cosmología que da significado a cada visión y diversas herramientas chamánicas que le ayudan (objetos de poder, cantos, etc.). Esta red de sostén simbólico es lo que permite que la experiencia no se convierta en una desintegración.

En contraste, el individuo moderno que accede a estados psicodélicos sin este andamiaje cultural se encuentra en un vacío de significado. Lo que podría ser una experiencia transformadora se vuelve amenazante, y el inconsciente —desprovisto de mapa— se manifiesta como caos. De ahí la importancia crítica de la integración: sin ella, la psicosis experimental permanece como un episodio traumático sin resolución, en lugar de convertirse en un paso hacia la individuación.

Integración: de la crisis a laindividuación

La integración de una experiencia psicodélica intensa —o de cualquier estado alterado que movilice contenidos inconscientes profundos— requiere más que tiempo y reflexión. Exige un proceso activo de simbolización, donde lo informe se vuelve forma, lo inefable se vuelve narración, y lo traumático se vuelve significativo.

Jung describió este proceso como el camino de la individuación: la asimilación progresiva de los contenidos inconscientes en la conciencia del ego, sin que éste sea disuelto ni inflado por lo que emerge. En el contexto psicodélico, esto implica:

  • Preparación ritual: establecer un marco de intención clara, un espacio seguro y una disposición interna de apertura sin expectativas rígidas.

  • Acompañamiento: contar con guías, terapeutas o comunidades que puedan sostener la experiencia sin patologizarla ni romantizarla.

  • Trabajo posterior: integrar mediante el arte, el sueño, la escritura, el diálogo o prácticas corporales lo que emergió durante el estado alterado.

Sin este proceso, la experiencia psicodélica puede quedar atrapada en lo que Stanislav Grof llamó «emergencia espiritual»: un estado liminal donde el individuo ha accedido a dimensiones transpersonales pero no ha logrado anclarlas en su vida cotidiana. Esto puede manifestarse como confusión existencial, despersonalización, o incluso brotes psicóticos en personas con predisposición.

La diferencia última entre el chamán y el psicótico, entonces, no es ontológica sino funcional y contextual: ambos acceden a los mismos territorios del inconsciente, pero uno lo hace con mapa, brújula y comunidad; el otro, a la deriva. La integración es el acto de construir ese mapa después del viaje —o durante él— para que lo sagrado no se vuelva patológico, y lo transformador no se vuelva destructivo.

 

LIBROS PARA PSICONAUTAS

La Mente Holotrópica - S. Grof

Libro: La Mente Holotrópica: Los niveles de la conciencia humana
Autor: Stanislav Grof

Precio: 18,05 €

 

Libro - Entender las psicosis

Libro: Entender las psicosis: Hacia un enfoque integrador
Autor: Jorge Luis Tizón García

Precio: 28,31 €

 

 

Las psicosis: Los tratamientos psicológicos y su eficacia

Libro: Las psicosis: Los tratamientos psicológicos y su eficacia
Autor: Brian V. Martindale y varios autores

Precio: 36,10 €

 

 

EL SET AND SETTING EN LA EXPERIENCIA CON PSICODÉLICOS

EL SET AND SETTING EN LA EXPERIENCIA CON PSICODÉLICOS

Set and Setting

Cualquiera que haya tenido una experiencia desagradable con psicodélicos estará de acuerdo en que un lugar acogedor y bien preparado junto con alguien que cuide de uno durante ese trance es algo que puede salvarle de pasar una de las experiencias más terribles de su vida. Así, en el contexto adecuado y la presencia de un experto o guía se puede transformar la experiencia en una vivencia llena de valiosos aprendizajes y crecimiento personal. Incluso lo que comúnmente se llama mal viaje puede resultar ser una enriquecedora experiencia

Se trata de un viaje hacia el interior de uno mismo, hacia espacios sutiles y profundos del inconsciente y el alma humana. Para ello, debemos tener muy en cuenta lo que se denomina el «set» (predisposición y preparación) y el «setting» (entorno y contexto) del viajero. 

Esto se logra a través de la implementación de los Cinco principios de reducción de daños, que pueden ayudarte a mejorar y sacarle mayor provecho al viaje con psicodélicos.

1. Información

Cuando se va a consumir sustancias enteógenas o psicodélicas es conveniente tener una información previa de lo que se va a realizar. Conocer personas que hayan vivido experiencias con enteógenos es de gran ayuda y una posible referencia. Pero hay que tener muy en cuenta que tanto físicamente (nivel bioquímico, neurológico, etc) como psicológicamente (nivel emocional y mental) cada individuo es único, y los psicodélicos sólo activan lo que existe en ese interior único de cada individuo. Lo ideal es conocer a un experto que oriente al neófito y verifique que no existe ninguna contraindicación para poder pasar por tan intensa experiencia.

Documentarse en temas acerca de chamanismo, etnobotánica, desarrollo personal, psicología, antropología, mitología, simbolismo, religión y filosofía, resulta de gran ayuda para saber qué se pretende y qué es lo que se puede encontrar. Después, durante la experiencia, los datos en la mente no serán relevantes, ya que de lo que se trata es de trascender la mente, pero estar bien informado nunca está de más. De hecho adquirir determinada información puede favorecer la sensación de seguridad durante la experiencia psicodélica, mientras no produzca unas exageradas expectativas sobre cómo ha de transcurrir la experiencia.

2. Intención del viaje

Es muy importante tener una intención o propósito bien definido al acceder a la experiencia con enteógenos. De no ser así se puede ir a la deriva, sin rumbo y sin que se experimente algo realmente significativo. Sin propósito es muy común perderse en divagaciones y sinsentidos. Este propósito es una orientación previa, una vez empezada la experiencia sólo hay que fluir y no intentar dirigir o controlar lo que suceda. El propósito o intención del viaje se mostrará tarde o temprano como una intuitiva revelación o sensación de resolución de algún conflicto interno. Aunque resulte paradójico, se trata de definir un objetivo pero sin hacerse expectativas de ningún tipo.

Se necesita una firme determinación de responsabilizarse de uno mismo y tener una actitud de valor, voluntad, inquietud, deseo de búsqueda, trascendencia y evolución. Hay que tener muy claro que la decisión de experimentar con enteógenos es personal y no ha de ser el resultado de influencias de terceros.

Por otra parte, se debería evitar una definición previa demasiado estricta de la experiencia, ya que a la larga sólo puede influir sobre la trayectoria del viaje con erróneas expectativas. Esta incapacidad para alcanzar un objetivo rígidamente establecido terminará por resultar innecesariamente frustrante y desalentadora.

3. El contexto adecuado

Se trata del entorno en el que se dan las condiciones idóneas para el desarrollo de la experiencia; el lugar adecuado, la compañía idónea e incluso la elección del día más favorable. Son importantes todos los elementos y herramientas que favorezcan todo el proceso del viaje y esto se presenta, generalmente, en un contexto ritual, en una sesión de terapia psicolítica o una sesión de terapia psicodélica. Ambas se convierten en un rito iniciático o de tránsito, que cataliza el viaje interior. Éste debe afectar al individuo en todos los niveles del Ser y su relación con el mundo. Por tal motivo, el contexto ceremonial resulta ser el más idóneo para tener experiencias con plantas maestras. Dentro de un ámbito ceremonial se tienen en cuenta gran cantidad de elementos que influyen poderosamente en la experiencia. 

Así, ha de tenerse en consideración el lugar y el momento adecuados, la iluminación, la música, e incluso también la disposición astrológica como influencia para la sincronización con el cosmos y la naturaleza, como ocurre, por ejemplo, con los solsticios y equinoccios solares. Si el lugar donde va a transcurrir el ritual se tratase de un lugar de poder en el que ya se han realizado ceremonias, estará bien preparado y cargado con energías específicas para el propósito del mismo. Hoy en día se está prestando más atención a los rituales. Esta es una tendencia comprensible porque los rituales se han usado para la sanación o la trascendencia desde tiempos inmemoriales desempeñando un papel fundamental en el desarrollo de todas las culturas.

4. Estado de la persona

En la mayoría de las ceremonias que se realizan con plantas sagradas se requiere que el participante previamente haya depurado su cuerpo con una dieta específica o ayuno. Los chamanes recomiendan además purificarse y prepararse emocional y mentalmente.

Si se padece alguna psicopatología, cardiopatía, glaucoma u otra enfermedad severa es seguro que la ingesta de una sustancia psicotrópica no sea muy recomendable, incluso puede ser contraproducente y empeorar la salud. Igualmente si se ingieren determinados medicamentos (antidepresivos, antipsicóticos, ansiolíticos, sedantes, etc) pueden influir negativamente impidiendo que el proceso sea el más óptimo con los enteógenos.

La preparación emocional se basa en estar muy abierto y permitirse sentir y experimentar todo lo que pueda surgir en uno. Aunque es muy lógico sentir miedo ante una experiencia a lo desconocido, una actitud receptiva y llena de confianza en el proceso y todo lo que lo rodea hará que todo se desarrolle en perfecta armonía. Es necesario saber estar serenos y tranquilos ante las intensas emociones que emergen con los psicotrópicos. 

Para la preparación mental lo idóneo es dejar atrás los pensamientos rígidos y limitantes. Estar dispuestos a que nuestras estructuras mentales cambien para propiciar una auténtica transformación. Se ha de estar dispuesto a cambiar de paradigmas y no tener expectativas. Hay que tener en cuenta que una experiencia difícil no es lo mismo que una mala experiencia. La actitud mental que uno tiene con respecto a este tipo de experiencia es fundamental. El miedo (el temer que uno puede sumirse en un mar de desconcierto o desesperación) y la frivolidad (el restar importancia a la experiencia presuponiendo que uno es suficientemente fuerte o preparado como para que el dolor o desconcierto no le alcance) son ambos un posible indicador para un mal viaje con psicotrópicos.

Es recomendable abrigar una clara intención de trascender nuestra zona de confort para conectar con nuestra parte más pura y sagrada. El ego siempre se resiste y se aferra a la estabilidad o aparente seguridad de lo conocido y tangible. En esta sociedad industrializada lo sagrado es ignorado, está totalmente desprestigiado y forma parte de lo desconocido para la mayoría de las personas, y esto mismo contribuye a alimentar nuestra resistencia a trascender la realidad cotidiana.

Así, para la preparación espiritual, el hecho de creer en algo superior o sagrado, independientemente del credo o filosofía que sea, ayuda a traspasar muchas barreras y alcanzar una mayor comprensión y nivel de profundidad en la experiencia con los psicotrópicos. Ciertos valores, aptitudes y cualidades se convierten en la brújula o «hilo de Ariadna» hacia la trascendencia. Aunque también hay que tener en cuenta que algunos dogmas religiosos son ideas extremadamente limitantes e incluso contrarias a lo que se busca en una experiencia con enteógenos.

5. El guía

La persona que guía la ceremonia puede ser un orientador de la experiencia, un cuidador, un sanador, o las tres funciones al mismo tiempo, dependiendo del tipo de trabajo que se busque. A través de él se canalizan ciertas energías para que en la ceremonia se alcance un nivel vibratorio específico. Por lo general y según lo que se esté buscando, puede tratarse de un chamán, un terapeuta, un psicólogo, un facilitador, un maestro de ceremonias, o un sacerdote.
El guía ha de contar con una serie de herramientas para la orientación y desarrollo óptimo del proceso de los participantes. Su cometido es ayudar al viajero en los momentos críticos y ha de estar capacitado para cualquier tipo de eventualidad, como cuando en ocasiones un participante experimenta un mal viaje. También se asegurará de que los participantes entienden de antemano que él está allí sólo para ayudar y que se ha de confiar plenamente en él.

Entre sus capacidades ha de estar la de saber desenvolverse en todos los niveles que se están activando. Incluye desde el físico a los niveles más sutiles e invisibles. Esto vendrá dado por su desarrollo personal, tanto en el ámbito energético como de conciencia y se puede ver reflejado en ciertas cualidades como su ética, tolerancia, humildad, compasión, conocimientos que muestra e incluso en su sentido del humor.

El guía es la expresión de la ceremonia, es la voz de los que en ella participan. Es importante que su proceder sea impecable, ya que la gente tiende, por naturaleza, a imponer perspectivas personales y sociales a cada nueva situación, ya sea por exceso de conocimientos o por ignorancia. Por eso el guía ha de ser una persona capacitada en la cual es depositada toda la confianza de los participantes para el mejor desarrollo posible de la misma.

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

LIBROS PARA PSICONAUTAS

El camino del psiconauta - Stanislav Grof

Libro: El camino del psiconauta [vol. 1]: La enciclopedia del viaje interior
Autor: Stanislav Grof

Precio: 23,75 €

Guía del explorador psicodélico

Libro: Guía del explorador psicodélico. Cómo realizar viajes sagrados de modo seguro y terapéutico
Autor: James Fadiman

Precio: 18,90 €

 

 

PLANTAS MAESTRAS. Guía de uso de enteógenos

Libro: PLANTAS MAESTRAS: Guía de uso de enteógenos
Autor: José Luis López Delgado

Precio: 12,99 €

 

 

LA AMANITA MUSCARIA Y EL ORIGEN DE LA NAVIDAD

LA AMANITA MUSCARIA Y EL ORIGEN DE LA NAVIDAD

¿ESTÁ LA NAVIDAD FUNDAMENTADA EN EL CHAMANISMO?

La mayoría de la gente cree que la Navidad es una sólida tradición cristiana, sin embargo, muchos de sus elementos provienen de prácticas paganas muy anteriores al cristianismo. Entendemos por Navidad a la conmemoración del nacimiento de Cristo y es una celebración actualmente reconocida en todo el mundo. Pero, ¿Es esto cierto? Ciertas investigaciones apuntan a que no es así.
Antes de que el Cristianismo se estableciera, muchos países europeos practicaban el paganismo y otras formas de chamanismo. La inclusión de elementos en nuestra cultura como el árbol de Navidad o la figura de Papá Noel (Santa Claus) son reminiscencias chamánicas que han sido fagocitadas por el cristianismo. Hoy en día existen muchas investigaciones que apuntan a que esta conocida tradición invernal se puede remontar a las prácticas chamánicas con hongos visionarios que se realizaban antiguamente alrededor del solsticio de invierno.

La mayoría de investigaciones concluyen que la figura de Papá Noel deriva de los chamanes siberianos y de las regiones árticas del planeta. Hasta hace unos pocos cientos de años, los chamanes de las tradiciones más antiguas recolectaban el hongo sagrado amanita muscaria, lo secaban y se lo daban a su gente como regalo en el solsticio de invierno. Incluso describen cómo el chamán utilizaba a menudo una abertura en el techo de las yurtas para entregar su preciado y mágico regalo, ya que la nieve de la región habría bloqueado la puerta y de ahí que el chamán, ahora Papá Noel use las chimeneas. De hecho, el solsticio de invierno era un momento muy especial del ciclo anual y fue celebrado por muchas culturas como la llegada de la luz, incluso durante el periodo neolítico. De ahí su vinculación con el culto a los dioses solares como Mitra en Persia, Inti en Perú, Huitzilopochtli en México o Belenus en el mundo celta.

 

HONGOS, ÁRBOLES Y RENOS VOLADORES

chamana siberiana con amanitaOtro dato relevante lo encontramos en la vestimenta roja y blanca de Papá Noel. Esto se debe a que los chamanes y chamanas de esas regiones se vestían encarnado la imagen del propio hongo. Precisamente la amanita muscaria es reconocida por su vistoso sombrerillo rojo moteado de puntos blancos. Este arquetipo chamánico fue transformándose en Papá Noel gracias a una figura que vivió en el siglo IV, se trata de San Nicolás, que fue un obispo de origen turco que se dedicaba a regalar enseres a los más necesitados y especialmente a los niños. De esta forma los colores de su vestimenta de obispo, rojo y blanco, se convirtieron en su emblema característico.

Incluso el colocar los regalos debajo del árbol navideño tiene relación con estos coloridos hongos mágicos ya que suelen crecer bajo árboles de hoja perennes como abetos y hayas. En la mitología nórdica, Odín y Thor tomaban amanita muscaria, y también lo hacían sus respectivas monturas, sus caballos, que comían los hongos al pie de las hayas para, a continuación “llevar a los dioses hacia el cielo”. Estos árboles eran considerados como sagrados y eran la representación viviente del cosmos. Representaban al axis mundi o eje cósmico a través del cual se puede viajar por los diferentes estratos del cosmos.

 

Reno comiendo amanita muscaria en la nieveCuando hablamos de hongos mágicos, como es el caso de la amanita, hemos de considerarlos herramientas que pueden alterar nuestra conciencia y ayudarnos a ver otras realidades. Nos ayudan a emprender un vuelo a otros mundos. Así los renos que llevan a Papá Noel son representaciones arquetípicas más actuales de la montura de los dioses que eran transportados bajo los efectos de la amanita muscaria. Si nos fijamos en los nombres de dichos renos veremos que hacen referencia a los diferentes aspectos embriagantes de la amanita: Rodolfo (Rudolf, que a su vez tiene su origen en el nombre compuesto “Rhod-Wulf” o “Hrod-Wulf”  que significa “Aquel que gana la batalla” o “El que busca la gloria”), Trueno (Donner), Relámpago (Blitzen), Juguetón (Vixen), Cupido (Cupid), Cometa (Comet), Brioso (Dasher) y Bailarín (Dancer).

La idea de renos voladores que llevan a Papá Noel puede sonar bastante inverosímil. No obstante puede que no sea tan absurda como parece. Los renos son nativos de regiones nórdicas como Laponia o Siberia y son muy comunes. Se ha documentado que estos animales buscan activamente amanitas por sus propiedades embriagantes. Donald Pfister, un biólogo de la Universidad de Harvard, dice que es razonable que si tanto el chamán como sus renos estaban embriagados, el chamán podía experimentar un éxtasis o viaje chamánico. Carl Ruck, un profesor de lenguas clásicas de la Universidad de Boston, también apoya esta teoría. Señala cómo el chamán utilizaría con frecuencia los hongos mágicos para alcanzar un trance visionario que le inducirían a relacionarse con el espíritu de los animales, caminando con ellos en busca de una visión reveladora.

 

OTROS ASPECTOS SIMBÓLICOS DE LA DE NAVIDAD

¿Por qué piensan las personas que la Navidad es maravillosa? La gran mayoría jamás reflexiona acerca de por qué cree lo que cree o hace lo que hace. Vivimos en un mundo repleto de costumbres, pero pocas veces nos planteamos los orígenes de dichas costumbres. Luces de navidad que reproducen el estado embriagante de la amanitaGeneralmente las aceptamos sin cuestionarlas. La mayoría de las personas básicamente repiten lo que todos los demás hacen.
Si seguimos indagando cuidadosamente en las raíces de la Navidad podremos apreciar que inconscientemente se intenta reproducir el estado de embriaguez o estado psicodélico que produce la amanita muscaria. Si nos fijamos en la decoración navideña, más concretamente el las luces que adornan las casas, comercios, árboles y ciudades, nos haremos una idea de dicho estado. Estas luces nos ofrecen un aspecto más alegre, brillante e incluso mágico del periodo navideño. Estas llamativas luces intentan reflejar ese estado de embriaguez que proporcionaban los chamanes gracias al hongo visionario en su dosis adecuada para recibir el solsticio de invierno ofreciéndonos alegría, euforia y exaltación de los sentidos. Así es como el periodo de la Navidad está vinculada a tiempos felices, al amor y la unidad entre las personas. 

No nos ha de extrañar que con este ambiente mágico que Papá Noel vaya acompañado de una cuadrilla de seres vinculados con la mitología mágica del folklore y los cuentos infantiles como son los duendes o gnomos. Estos seres menudos suelen ir vestidos con indumentarias de color rojo y blanco que nos recuerdan de nuevo el aspecto natural de la amanita muscaria. 
Otra de las tradiciones navideñas es la de adornar el árbol navideño, la representación del árbol cósmico. Todos los indicios apuntan a esta tradición se inició en Alemania y los países nórdicos en los siglos XVI y XVII, extendiéndose posteriormente a otros países europeos. En la actualidad para su decoración se emplea una gran diversidad de objetos y elementos, siendo los más habituales figuras amanita Navidadde estrellas, bolas, lazos y luces. Pero la amanita muscaria es un poderoso arquetipo que sigue manifestándose a través del tiempo desde el inconsciente colectivo y aún en muchos países de Europa los adornos navideños siguen siendo figuras del mágico hongo visionario amanita muscaria.

 

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

LIBROS SOBRE LA AMANITA MUSCARIA

Fly Agaric. A Compendium of History, Pharmacology, Mythology, & Exploration

Libro: Fly Agaric: A Compendium of History, Pharmacology, Mythology, & Exploration
Autor: Kevin M Feeney

Precio: 69,35 €

El Hongo y la genesis de las culturas

Libro: El hongo y la genesis de las culturas
Autor: Josep Maria Fericgla

Precio: 17,10 €

 

 

Muscaria. Etnografia di un fungo allucinogeno

Libro: Muscaria. Etnografia di un fungo allucinogeno
Autor: Giorgio Samorini

Precio: 12,11 €

 

 

5 PLANTAS SAGRADAS PARA VIAJAR AL MÁS ALLÁ

5 PLANTAS SAGRADAS PARA VIAJAR AL MÁS ALLÁ

LA CONEXIÓN CON LOS ANCESTROS

La idea del “más allá”, se basa en la creencia de que una parte del ser humano sobrevive de alguna manera después de la muerte. Se trata de una creencia que ya se encontraba en los antiguos enterramientos del hombre de Neandertal. Esta idea de que algo de nosotros continúa después de la vida en otro plano de existencia, suele ser diferente en cada cultura, mostrando infinidad de variantes a través de la historia. Al rastrear este concepto del “más allá” hasta los propios orígenes del ser humano nos encontramos con la figura de la persona experta en el más allá: el chamán.

Así, el chamán o brujo, era la persona capacitada para viajar al más allá y traer de vuelta determinados conocimientos o soluciones para su gente. Precisamente este es el motivo que define la palabra shaman que significa “hombre de conocimiento”. A través de la modificación de conciencia (el trance o éxtasis místico) los chamanes conectaban en el mundo invisible con la sabiduría de sus ancestros. De entre la diversidad de métodos para la alteración de la conciencia, se encuentra uno muy concreto que está adquiriendo cada vez más auge en nuestros días: Las plantas sagradas o enteógenas.

 

5 PLANTAS CHAMÁNICAS PARA CONOCER EL MÁS ALLÁ

Existe una gran variedad de plantas, consideradas como sagradas, que son empleadas por los chamanes para traspasar la frontera de este mundo y adentrarse en el ámbito de lo invisible. Muchas de las descripciones que relatan los que experimentan con dichas plantas coinciden con los relatos de las personas que han vivido una experiencia cercana a la muerte (ECM). Entre los tipos de plantas sagradas chamánicas más conocidas se encuentran la ayahuasca, la iboga, el san Pedro, los hongos psilocibios y la datura.

 

1. Ayahuasca, la enredadera de los muertos

Ayahuasca, es el nombre que se da tanto al ingrediente principal de una mixtura vegetal o pócima visionaria muy extendida en la cuenca amazónica como a la poción misma. Ayahuasca es un término procedente de la lengua quechua, que está compuesto por dos fonemas: aya, que significa alma, ancestro o muerte, y huasca, que significa liana, cordón o soga. Así ayahuasca viene a significar «liana de los muertos» o «enredadera del alma». Según la zona donde se elabore adquiere otros diferentes nombres como nishi cobin, que en idioma shipibo significa «bebida de la sabiduría» o «bebida de los sabios». 

La ayahuasca puede ser entendida como el hilo de Ariadna que nos conduce a través del laberinto de nuestra psique, a través de la muerte de nuestros falsos yoes, hacia nuestra alma, ayudada por los espíritus de nuestros ancestros. Se la considera una planta maestra, no solo porque de su consumo se extraen enseñanzas, sino porque los chamanes la usan como vía para acceder al mundo de los espíritus y aprender todo tipo de cosas, desde cómo preparar medicinas, diagnosticar enfermedades o cómo descubrir el significado de la propia vida.

liana de ayahuasca

Es muy frecuente que durante la experiencia con ayahuasca se vean imágenes de animales feroces o entidades con un aspecto muy amenazador, tales como serpientes, demonios o dragones: son proyecciones del contenido reprimido en el inconsciente, que reflejan partes de nuestra psique que han de ser sanadas e integradas; son los primeros desafíos o escalones que han de ser superados. Estas sobrecogedoras visiones son muy similares a las descripciones del estado post mortem o bardo que aparecen en el Bardo thodol o Libro tibetano de los muertos. Ya en los años 60, Timothy Leary, Richard Alpert y Ralph Metzner hicieron una versión de dicho libro llamado La experiencia psicodélica, una interesante guía de cómo preparar los viajes psicodélicos con LSD o psilocibina.

El principal responsable de las visiones que la ayahuasca produce es la dimetiltriptamina o DMT. Se trata de un alcaloide contenido en la psychotria viridis, uno de los vegetales que sirve de ingrediente para la elaboración de la ayahuasca. Entre 1990 y 1995 el Dr. Rick Strassman, realizó una fascinante investigación sobre el DMT cuyos resultados vieron la luz en forma de libro: DMT: La molécula del espíritu. Además de sus observaciones científicas, Strassman, también sugirió en su libro que el DMT está relacionado con historias de contactos de seres de otras dimensiones y con las impactantes ECM o experiencias cercanas a la muerte.

 

2. Iboga, la conexión con los ancestros

La tabernanthe iboga es un arbusto de la familia de las Apocináceas de África ecuatorial de cuya raíz se prepara un poderoso enteógeno. Su utilización como enteógeno está restringida exclusivamente al uso ritual, como es el caso del culto bwiti en Gabón, en donde la iboga constituye el eje principal de su religión. Con el tiempo el empleo ritual de la iboga se ha ido extendiendo también a Guinea Ecuatorial y el sur de Camerún.

El culto une simbolismo tradicional africano y con ciertos símbolos cristianos. El culto está destinado a proporcionar a sus seguidores una experiencia del mundo espiritual con el fin de superar el miedo a la muerte. Con este ritual se busca también restablecer el contacto con los ancestros y alcanzar la visión de Nyngwan Mebege, el principio femenino del universo.

tabernathe  iboga

De esta forma la experiencia enteógena o psicodélica con iboga podemos decir que conlleva dos facetas estrechamente vinculadas entre sí: la primera trata sobre el retorno al seno materno, o sea, al inconsciente del propio individuo, y la otra faceta versa sobre el viaje hacia la tierra de los muertos y los ancestros. Así podemos ver como la iboga está íntimamente asociada a la muerte, de hecho si se consume excesiva dosis de iboga puede ser incluso mortal. A los iniciados se les advierte de dichos peligros antes de comenzar su ritual de iniciación para conocer la tierra de los ancestros.

El desarrollo del ritual de iniciación consta de seis fases que concluyen antes de la salida del sol. A medida que el sol aparece en el horizonte, el iniciado se va recuperando y es capaz de narrar los detalles de su experiencia por el más allá o mundo de los ancestros. De esta forma es como es admitido en la comunidad bwiti

El principal alcaloide de la tabernathe iboga es la ibogaína, un alcaloide de tipo indólico como la psilocibina del teonanácalt. Hoy en día la ibogaína ocupa un destacado lugar en las investigaciones vinculadas a la desintoxicación de toxicómanos.

 

3. Hongos sagrados, la carne de los dioses

Se considera hongos sagrados o mágicos a las especies psicoactivas de los hongos psilocibe. Este tipo de setas se encuentran prácticamente en todos los continentes. Su uso ancestral está ampliamente documentado en la zona de centroamérica. Es sabido que los aztecas solían consumir con asiduidad un hongo de carácter sagrado al que llamaban teonanácatl, que significa «carne de los dioses». 

el inframundo azteca y los hongos

El teonanácatl se consumía frecuentemente en banquetes y rituales acompañados de cacao y miel. Lo que es menos conocido es el uso exclusivo que le daban los reyes y sacerdotes cuando estaban en el lecho de muerte. Cuando un rey estaba a punto de morir consumía cierta bebida similar al pulque, a la que añadían teonanácatl y así poder entrar en el más allá con su conciencia expandida. De esta forma atravesaban el umbral de la muerte con plena consciencia, dejaban atrás el mundo físico y se adentraban conscientemente por el mundo de los espíritus. En su cosmovisión, debían atravesar el Mictlán o inframundo, que estaba dividido en nueve regiones. Una vez atravesado el inframundo su alma sería liberada completamente de todo padecimiento por Mictlantecuhtli y Mictecacihuatl, esencia de la muerte masculina y femenina respectivamente. Curiosamente el psicopompo que acompañaba a las almas por el inframundo azteca era el perro xoloitzcuintli, una simbología muy similar al dios egipcio con cabeza de chacal que guiaba a los muertos en el inframundo: Anubis.

 

4. San Pedro, las puertas del cielo

Wachuma, huachuma o san Pedro son algunos de los nombres por los que se conoce a las especies de cactos psicoactivos trichocerus pachanoi y tichocerus peruvianus. Varios pueblos indígenas de Sudamérica siguen utilizando el san Pedro para el uso ceremonial o terapéutico, sobre todo en las regiones andinas de Bolivia, Perú y Ecuador. Este cacto contiene principalmente mescalina, el mismo alcaloide psicoactivo que otra cactácea sagrada: el peyote

El nombre de San Pedro que recibe el cacto procede del sincretismo religioso en el que confluyen los conceptos indígenas con la imaginería cristiana procedente de los conquistadores españoles. En este caso la asociación del cacto como «llave al cielo» y el apóstol San Pedro como custodio de las «llaves del cielo» es muy obvia. El objetivo del chamán es que los participantes en una mesa  o ritual con wachuma «florezcan», que se «abran como una flor» al mundo de lo desconocido, al mundo mágico de los ancestros, tal y como el propio cacto trichocereus florece vistosamente en noches ocasionales. Los asistentes al ritual con wachuma inician así su vuelo sagrado hacia el más allá, abriendo su corazón como una bella flor.

wachuma o san Pedro

Los chamanes afirman que el wachuma les hace «ver», o sea que les confiere la capacidad de percibir lo invisible y así poder conectar  tanto con los espíritus que habitan el más allá como con los seres sutiles de la naturaleza. 

 

5. Datura, experiencias en el inframundo

Entre las diferentes especies de la familia de las solanáceas con alcaloides visionarios se encuentra la datura. En la Europa medieval se extendió el uso visionario de determinados ungüentos o pomadas cuyos ingredientes mayormente eran plantas de la familia de las solanáceas como la datura o el beleño por las depositarias del conocimiento chamánico precristiano: las brujas. Estos ungüentos eran conocidos por sus tremendos efectos psicoactivos que inducían a poderosas visiones, increíbles fantasías eróticas, la sensación de vuelo o la transformación en determinados animales. Estos preparados se administraban por vía tópica, untados sobre la piel de las axilas, cuello, estómago, ano y genitales, ya que de ser ingeridos podían causar la muerte. La inquisición persiguió con extrema crueldad estas prácticas tildándolas de demoníacas hasta extinguirlas totalmente. En la edad media se consideraba a las plantas visionarias –especialmente a casi toda la especie de las solanáceas– bajo el influjo astrológico del planeta Saturno. Esta asociación de las solanáceas con Saturno se debe a que este planeta era considerado como sombrío y de carácter maléfico. A Saturno también se le considera el guardián del inframundo donde moran los espíritus de los muertos. En el esoterismo se le denomina el guardián del umbral, un arquetipo de aspecto diabólico que representa nuestra sombra psicológica. 

datura estramonium

La psicoactividad de la datura se debe a los potentes alcaloides del tipo tropano (atropina, hiosciamina y escopolamina), que también están presentes en otras especies de solanáceas. A la datura se la conoce por diversos nombres: estramonio, planta de los brujos, hierba de Jimson, higuera del infierno, higuera loca, mata del infierno, manzana espinosa, berenjena del diablo, matatopos, manzana del diablo o trompeta del diablo. Algunos de estos nombres hacen referencia al poderoso efecto visionario y su gran toxicidad al asociarla con el diablo y otros seres maléficos. Muchas de las personas que han ingerido datura han narrado experiencias realmente aterradoras entre delirios y convulsiones. De nuevo encontramos en estas terribles experiencias su gran similitud con las que aparecen descritas en el libro Bardo thodol o Libro tibetano de los muertos

En definitiva, vemos que existen determinadas plantas sagradas que nos ayudan a adentrarnos en el mundo invisible. Y las experiencias con estas plantas chamánicas nos enseñan que si no hemos integrado nuestra sombra psicológica durante la vida, tendremos que enfrentarnos a ella tras la muerte en el más allá.

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

LIBROS PARA PSICONAUTAS

El camino del psiconauta - Stanislav Grof

Libro: El camino del psiconauta [vol. 1]: La enciclopedia del viaje interior
Autor: Stanislav Grof

Precio: 23,75 €

Guía del explorador psicodélico

Libro: Guía del explorador psicodélico. Cómo realizar viajes sagrados de modo seguro y terapéutico
Autor: James Fadiman

Precio: 18,90 €

 

 

PLANTAS MAESTRAS. Guía de uso de enteógenos

Libro: PLANTAS MAESTRAS: Guía de uso de enteógenos
Autor: José Luis López Delgado

Precio: 12,99 €

 

 

BHANG: EL ORIGEN SAGRADO DE LA MARIHUANA

BHANG: EL ORIGEN SAGRADO DE LA MARIHUANA

Una antigua leyenda india cuenta cómo cuando los dioses batieron el océano de leche para obtener amrita, el néctar divino, lo que obtuvieron fue cannabis, denominado bhang en sánscrito. Los demonios trataron también de conseguirlo pero fracasaron en su empeño, por lo que los dioses le dieron al cannabis el nombre de vijaya (victoria). Desde entonces, los hindúes creen que confiere poderes extraordinarios o shidis a quien consume la planta.

 

Antiguos usos del cannabis

En 1997 se encontró en Checoslovaquia una tira de cáñamo que se remonta al año 26.900 a. C., convirtiéndose así en el objeto más antiguo conocido asociado con el cannabis. Desde aquellos tiempos el cáñamo ha desempeñado un importante papel en el desarrollo de la humanidad. A lo largo de la historia su relevancia comercial, medicinal y espiritual ha sido enorme.

En el antiguo texto del Arthavaveda, el cáñamo es descrito como una poderosa planta que «nos libera de la ansiedad». Durante siglos, este regalo divino fue utilizado en India como medicamento para erradicar una gran variedad de dolencias y enfermedades: como analgésico, para combatir el insomnio, contra las enfermedades venéreas, la tosferina o la tuberculosis. Diversos preparados enteógenos, que incluían también cannabis y datura, eran consagrados a los dioses en la antigüedad, concretamente a las divinidades de Shiva e Indra. Shiva era nombrado por ello con frecuencia como «Señor del bhang». El cannabis se sigue utilizando actualmente en India como embriagante sagrado, especialmente por los sadhus u «hombres santos» que se dedican exclusivamente a la vida espiritual meditando, haciendo yoga y llevando una vida ascética.

El uso del cannabis en el antiguo Egipto está documentado desde el año 1.300 a. C. Existe un gran número de textos egipcios antiguos que mencionan el uso del cannabis en sus rituales y prácticas médicas, incluyendo el Papiro Ebers y el Papiro Berlí. Según Diodoro Sícolo, un historiador griego nacido en Sicilia, las mujeres egipcias usaban el cáñamo como una medicación para aminorar el dolor y los humores dañinos. También se halló polen de cáñamo, datado en el año 1213 a. C. sobre la momia de Ramsés II. Investigaciones posteriores han demostrado la presencia de polen de cáñamo junto a todas las momias reales.

Los asirios en el siglo IX a.C. emplearon el cannabis como incienso para alterar las percepciones y aliviar penas y dolores. En el Zend-Avesta del 600 a. C. se menciona una resina embriagante, se trata del hashish extraído del cannabis. El historiador griego Herodoto escribió acerca del uso que hacían los escitas de la región del Mar Muerto del cannabis: «En una estructura hecha con tres palos que se unían por la parte superior, extendían trozos de lana. Dentro de esta tienda ponían un recipiente con piedras calientes. Luego cogían algunas semillas de cáñamo, entraban en la tienda, y tiraban las semillas sobre las piedras calientes. De repente empezaban a soltar humo, que daba un vapor no superado por ningún baño de vapor de los que podemos encontrar en Grecia. Los escitas lo disfrutan a tal extremo que aúllan de placer.»

Los taoístas utilizaban el cannabis como herramienta visionaria quemándolo junto a otros ingredientes a modo de incienso. También se consumía mezclado con ginseng para adquirir poderes oraculares y predecir el futuro.

Los tibetanos también consideraban sagrado al cannabis. La tradición budista mahayana sostiene que durante los seis pasos de la vía ascética que conducen a la iluminación, Buda vivió a base de una semilla de cannabis al día. En la tradición del budismo tibetano se sigue usando el cannabis como parte integrante en los ceremoniales tántricos y para alcanzar determinados estados meditativos. Incluso hoy en día los maestros tibetanos siguen dando cierto tipo de bendiciones a través de semillas de cannabis.

En la Europa del este se han encontrado evidencias del uso del cáñamo como sustancia visionaria fumada en yacimientos arqueológicos que datan del tercer milenio a.C. En excavaciones realizadas en Pazyryk, en la zona sur de Siberia, se han encontrado artilugios semejantes a los descritos por Heródoto tal y como los empleaban los escitas del Mar Muerto.

El filósofo Demócrito describe una mezcla conocida como potamaugis que consistía en una combinación de vino, marihuana y mirra, que se dice producía visiones y alucinaciones. Ya en el siglo I de nuestra era el médico Dioscórides registró el cannabis en su farmacopea, la hoja se prescribía comúnmente como remedio para las hemorragias nasales y las semillas se utilizaban para tratar dolores de oído e inflamaciones. Al igual que con la arquitectura y la religión, los romanos adoptaron la marihuana con agrado.

Ya en la Europa del medioevo el uso del cannabis estaba prácticamente restringido a los herederos del chamanismo: las brujas y curanderos. Las brujas solían crear poderosos ungüentos visionarios a base de cáñamo, acorus calamus, y otras plantas de la familia de las solanáceas como la datura stramonium, la mandrágora o el beleño negro.

 

Expansión del cannabis en el mundo

El uso del cannabis se extendió por distintas áreas del Nuevo Mundo, pero salvo unas pocas excepciones, la planta no ha penetrado significativamente en las ceremonias y creencias religiosas nativas del continente Americano. Existen excepciones como en los casos de México, Panamá, Jamaica o Brasil.

Ya se ha demostrado que el cannabis llegó a tierras mexicanas en tiempos virreinales. Al parecer fue Pedro Cuadrado en 1530 el primero en introducir la planta del cáñamo en tierras mexicanas a petición del conquistador español Hernán Cortés, quien pretendía levantar la economía de la destruida Tenochtitlán. Ya que en aquella época, su uso estaba muy extendido para ser cultivado y aprovechado como fibra. Pronto, los pobladores indígenas —quienes ya tenían una ancestral experiencia en el uso de plantas psicoactivas— integraron el cannabis a sus prácticas religiosas y medicinales. Este tipo de ritos y curaciones fueron prohibidos por el Santo Oficio de la Inquisición, debido a que se consideraron como acciones supersticiosas o hechicerías que transgredían la santa fe católica. Existen numerosos ejemplos del uso del cannabis como el caso de los indios tepecanos del noroeste de México emplean el cáñamo, al que llaman Rosa María, cuando no pueden conseguir peyote. En algunos estados de Veracruz, Hidalgo y Puebla lo usan bajo el nombre de Santa Rosa y, aunque la ceremonia contiene muchos elementos cristianos, la planta es adorada como una deidad de la Tierra. También los indios cora de la Sierra Madre Occidental utilizan el cannabis en sus ceremonias religiosas. El nombre más extendido en México para la marihuana es el de mota.

En el caso de Brasil, se cree que las primeras semillas que hubo, fueron introducidas por los esclavos negros procedentes de África. Su uso fue creciendo y extendiéndose, hasta calar e integrarse en algunos de los múltiples contextos religiosos del Brasil contemporáneo, donde todavía conserva nombres de origen africano: liamba, maconha o fumo de Angola. El cannabis es utilizado tanto en algunas ramas del candomblé o la macumba, la religión afro-brasileña, así como en algunas escisiones del Santo Daime, en las cuales se consume el cannabis junto con la ayahuasca. Uno de los apelativos de la planta es fumo de caboclo, y refiere su origen a la tradición de los viejos hechiceros, –caboclos o mestizos– de la floresta, quienes todavía la usan en sus rituales para comunicarse con sus ancestros o elaborar medicinas.

Los rastafaris de Jamaica usan ceremonialmente el cannabis o ganja, denominándolo como «pan de cordero», «alimento para el espíritu» o «la hierba de la sabiduría», porque revela la verdad que está oculta y se llega a la unión mística con Jah, nuestro ser superior. Este culto rastafari procede de Etiopía, donde los primeros cristianos coptos adaptaron sus ceremonias religiosas con el uso ancestral del cannabis. Según cuenta una antigua leyenda, se consume como sacramento porque una planta de cannabis creció en la tumba del rey Salomón, y los rastafaris interpretan que determinados salmos bíblicos legitiman su empleo para el desarrollo espiritual de la persona.

En África el cannabis era conocido comúnmente como dagga: los pigmeos, hotentotes y zulúes la utilizaban en sus ceremonias religiosas y como poderosa medicina contra todo tipo de enfermedades. La evidencia más temprana de fumar cannabis en África fue encontrada en Egipto proveniente de Etiopía en el siglo XIV, en una excavación se encontraron dos tazones con una pipa de fumar de cerámica. En muchas partes de África oriental, sobre todo cerca del Lago Victoria, el culto al consumo de cannabis y rapé de hachís todavía existen. En el sur de África central, la marihuana es considerada sagrada y está conectada con muchas costumbres religiosas y sociales. La marihuana es considerada por algunas tribus como una planta mágica que ofrece una protección contra todos los infortunios de la vida, y es considerada también como un símbolo de paz y amistad. Ciertas tribus consideran la utilización del cáñamo como un deber.

 

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

 

LIBROS PARA PSICONAUTAS

El camino del psiconauta - Stanislav Grof

Libro: El camino del psiconauta [vol. 1]: La enciclopedia del viaje interior
Autor: Stanislav Grof

Precio: 23,75 €

Guía del explorador psicodélico

Libro: Guía del explorador psicodélico. Cómo realizar viajes sagrados de modo seguro y terapéutico
Autor: James Fadiman

Precio: 18,90 €

 

 

PLANTAS MAESTRAS. Guía de uso de enteógenos

Libro: PLANTAS MAESTRAS: Guía de uso de enteógenos
Autor: José Luis López Delgado

Precio: 12,99 €