LA EXPERIENCIA PSICODÉLICA

LA EXPERIENCIA PSICODÉLICA

¿Qué es una experiencia psicodélica?

Una experiencia psicodélica es un estado alterado de conciencia en el que se modifican de forma intensa la percepción, el sentido del yo y la manera de sentir el mundo. El propio término psicodelia viene del griego psyche (alma, mente) y deloun (manifestar), y suele traducirse como “lo que manifiesta la mente o el alma”, es decir, aquello que hace visibles contenidos profundos de la psique.​

Lejos de ser solo “viajes” extraños, estas experiencias se exploran hoy en contextos terapéuticos y de autoconocimiento, donde la preparación, el acompañamiento y la integración son tan importantes como la sustancia en sí. Comprender qué es una experiencia psicodélica, y recordar que etimológicamente alude a la manifestación de la mente, permite acercarse a ella con más respeto, claridad y sentido.

Cualidades o aspectos de una experiencia psicodélica 

Las experiencias psicodélicas pueden variar mucho de una persona a otra. Influyen la cantidad y la calidad de la sustancia, la preparación interna, la historia personal y el contexto en el que se realiza la sesión, lo que en psiconaútica se conoce como set and setting. En términos generales, pueden entenderse como trances profundos que muchas tradiciones describen como un viaje o vuelo hacia las capas más íntimas de uno mismo.​

Aunque cada experiencia psicodélica es única, suelen aparecer una serie de ámbitos o aspectos característicos, y cada uno puede manifestarse con distinta intensidad. Estos aspectos están modulados por dos parámetros clave: la profundidad (grado de interiorización) y la aceptación (grado de asimilación de lo que ocurre). A mayor profundidad, el viaje se abre hacia niveles más sutiles del ser; y a mayor aceptación, la experiencia –sea la que sea– se transforma en aprendizaje y no en simple impacto.​

Cuando la persona rechaza lo que percibe y desea que la experiencia se detenga, el viaje suele “torcerse”: la vivencia se interpreta como amenazante, aparecen bucles mentales difíciles de gestionar y puede darse lo que popularmente se llama un mal viaje o bad trip. Por eso es tan importante comprender que no solo importa la sustancia, sino también la actitud interna y la capacidad de rendirse al proceso.

La experiencia psicodélica se puede describir en cinco aspectos o factores que la caracterizan.

Los contenidos que emergen durante una experiencia psicodélica pueden organizarse, a grandes rasgos, en cinco tipos de aspectos: somático, emocional, visionario, simbólico y místico. A veces solo se despliega uno de ellos; en otras ocasiones, varios se van alternando o incluso se entrelazan de forma simultánea a lo largo del viaje.

 

1) Aspecto somático

El aspecto somático de la experiencia psicodélica se refiere al cuerpo y a los cinco sentidos, que funcionan como filtros o ventanas que se abren de par en par durante el viaje. La percepción del cuerpo y del entorno se amplifica: las sensaciones físicas se vuelven más intensas, desde ligeros cosquilleos hasta tensiones profundas que normalmente pasan desapercibidas, y pueden aparecer sensaciones nuevas o extrañas, como corrientes de energía o pequeños espasmos musculares.​

A nivel visual, muchas personas describen que “todo se ve más real”: colores más vivos, brillos exagerados, estelas, deformaciones y fenómenos como macropsia y micropsia, en los que los objetos parecen mucho más grandes o mucho más pequeños de lo habitual. Conforme aumenta la intensidad de la experiencia psicodélica, puede sentirse incluso que se perciben gamas de color fuera del espectro cotidiano, junto a patrones geométricos o fractales que se superponen a la realidad ordinaria.​

El resto de los sentidos también se altera. El oído puede volverse extremadamente sensible, percibiendo los sonidos con más volumen, textura y una especie de reverberación interna, junto con zumbidos, silbidos o campaneos continuos; no es raro que aparezcan sinestesias, como “ver” los sonidos o “sentir” los colores en el cuerpo. Esta modificación global de la percepción somática suele acompañarse de una sensación de ebriedad o cambio en la percepción de la verticalidad: el equilibrio se altera, puede sentirse un ascenso vibratorio, vértigos, mareos o náuseas, sobre todo durante la subida del efecto.

2) Aspecto emocional

El aspecto emocional de la experiencia psicodélica se refleja tanto en la psique como en el cuerpo, a través de la activación del sistema endocrino y nervioso. Puede desplegarse un abanico muy amplio de emociones, desde las que solemos etiquetar como “negativas” (miedo, rabia, tristeza) hasta estados de apertura, alegría y amor profundo, casi siempre con una intensidad mucho mayor que en la vida cotidiana.​

En este ámbito, la experiencia psicodélica se convierte con frecuencia en una auténtica catarsis: emociones reprimidas salen a la superficie, se expresan y encuentran un cauce para ser sentidas y comprendidas. El material emocional bloqueado emerge siguiendo un cierto orden interno, poniendo en primer plano lo más urgente de resolver para la persona, lo que a menudo implica entrar en contacto con su sombra psicológica, entendida como el conjunto de contenidos psíquicos que el ego ha reprimido o negado.​

Durante el trance psicodélico no solo se liberan aspectos dolorosos, sino también cualidades y virtudes que permanecían ocultas: sensibilidad, creatividad, ternura, capacidad de amar o de ponerse en el lugar del otro. En un contexto adecuado, este proceso contribuye a aliviar el sufrimiento psíquico, reducir la ansiedad cotidiana y reordenar capas profundas del inconsciente, dando lugar a una mayor sensación de paz, coherencia interna y claridad emocional.​

A medida que se disuelven bloqueos y defensas, suele aumentar la empatía y la conexión con lo que sienten otras personas, así como la capacidad de compasión hacia uno mismo. No es raro que afloren recuerdos tempranos de la infancia, incluso escenas que parecían olvidadas, ofreciendo la oportunidad de mirarlas desde otro lugar y empezar a integrarlas de forma más sana.

3) Aspecto visionario

En el aspecto visionario de la experiencia psicodélica, aun con los ojos cerrados puede desplegarse ante la persona una inmensa variedad de formas geométricas y arquitectónicas: estructuras caleidoscópicas en movimiento, fractales luminosos, mandalas, templos brillantes o complejos diseños que evocan iconografías de culturas remotas. Este primer despliegue visual suele entenderse como un nivel más superficial del viaje, una antesala que muchas veces invita a soltar la fascinación estética para poder profundizar en otros estratos de la conciencia.​

A medida que se avanza en el trance, comienzan a emerger imágenes de carácter más onírico, cargadas de significado simbólico. Primero suelen aparecer contenidos vinculados al inconsciente personal –escenas biográficas, figuras significativas, miedos, deseos– y, en fases más profundas, material que recuerda al llamado inconsciente colectivo, con mitos, arquetipos y paisajes que trascienden la historia individual. Todo ello puede vivirse como un viaje intensamente vívido, similar a un sueño lúcido en el que la persona se siente dentro de la escena y no solo como espectadora.

4) Aspecto simbólico

En este aspecto se experimenta una mayor profundidad del inconsciente, adentrándonos en el ámbito del inconsciente colectivo, donde se percibe una gran cantidad de símbolos y arquetipos con un carácter cada vez más universal. No solo emergen formas simbólicas, sino también información que antes resultaba totalmente desconocida para la mente consciente; aquí se revela el aspecto mitológico del universo y cómo la mitología sigue viva en nuestro interior.​

Las figuras, escenas y narrativas que aparecen en este plano simbólico pueden tomar la forma de héroes, guías, animales de poder, madres cósmicas, destrucciones y renacimientos, poniendo en juego grandes temas como el viaje del héroe, la muerte y la transformación. Cuando se trabajan después en la integración, estos símbolos funcionan como mapas internos: ayudan a comprender conflictos profundos, a orientar decisiones vitales y a sentir que la propia biografía se inserta en un tejido de sentido más amplio que la historia personal.

 

5) Aspecto unitivo o místico

Este aspecto aparece cuando las estructuras mentales que sostienen el ego comienzan a disolverse y las creencias habituales dejan de organizar la experiencia, dando paso a una profunda reorganización de los paradigmas mentales. El sentido del yo, normalmente anclado en el diálogo interno, se ve forzado a soltar el control y a dejar fluir la vivencia. Para pasar de un nivel de conciencia a otro más amplio es frecuente atravesar un estado crítico en el que todo se percibe caótico e incomprensible, una especie de “noche oscura” interior que puede resultar desestabilizadora si la persona se resiste o no está bien preparada.​

Cuando, en lugar de resistirse, la persona se entrega a este proceso de disolución, pueden abrirse estados transpersonales en los que se siente una identidad compartida con animales, plantas o procesos orgánicos, como si la conciencia se expandiera más allá de los límites del yo humano. Profundizando todavía más, es posible vivenciar la conciencia de la Tierra, del conjunto de la creación o de la totalidad del universo, en experiencias de unidad que diferentes tradiciones describen como místicas o espirituales.​

Estas experiencias de unión con lo Absoluto, la Realidad Última o la Conciencia Cósmica se reconocen en muchas vías espirituales, por ejemplo en el misticismo hindú como unión con Brahman. En este aspecto unitivo de la experiencia psicodélica, el tiempo parece desaparecer y todo se concentra en un eterno presente cargado de sentido, belleza y plenitud, que a menudo deja una huella duradera en la forma de entender la vida.

¿Para qué nos puede servir tener una experiencia psicodélica?

Sin embargo, los psicodélicos no son una panacea ni funcionan igual para todo el mundo. En varias culturas se emplean como medicinas o como puertas de acceso al mundo espiritual, pero si no se usan con ese propósito, ni con el encuadre adecuado, es poco probable que se produzca una verdadera sanación o una conexión espiritual profunda. La preparación, la intención y la actitud con las que se entra en la experiencia influyen poderosamente en el tipo de viaje que se tendrá y en el valor que luego pueda integrarse en la vida cotidiana.​

Las sustancias psicodélicas pueden convertirse en un camino cuando existe un compromiso real con un proceso evolutivo o de desarrollo, tanto terapéutico como espiritual. Aunque a menudo se dice que son “un atajo”, lo cierto es que sin un trabajo serio de integración y sin responsabilidad personal, dejan de ser un atajo para convertirse en un laberinto donde es fácil perderse, repetir experiencias sin aprendizaje y convertirlas en un entretenimiento más de fin de semana.​

Los estudios clínicos apuntan a que, en contextos cuidados y con acompañamiento profesional, una sola experiencia psicodélica profunda puede asociarse a mejoras significativas y sostenidas en síntomas de depresión, ansiedad o malestar existencial, siempre que vaya seguida de un proceso de integración que traduzca la vivencia en cambios concretos en la vida. Desde esta perspectiva, cada “coordenada” de la experiencia –ya sea de gozo, de miedo, de duelo o de unidad– puede leerse como una oportunidad de comprensión y transformación dentro del gran mandala de la existencia.

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

LIBROS SOBRE LA EXPERIENCIA PSICODÉLICA

La Experiencia Psicodélica. Timothy Leary

Libro: La Experiencia Psicodélica; Un manual basado en el libro tibetano de los muertos
Autor: Timothy Leary

Precio: 11,40 €

Guía del explorador psicodélico

Libro: Guía del explorador psicodélico. Cómo realizar viajes sagrados de modo seguro y terapéutico
Autor: James Fadiman

Precio: 18,90 €

 

 

PLANTAS MAESTRAS. Guía de uso de enteógenos

Libro: PLANTAS MAESTRAS: Guía de uso de enteógenos
Autor: José Luis López Delgado

Precio: 12,99 €

 

 

EN BUSCA DE LOS HONGOS SAGRADOS

EN BUSCA DE LOS HONGOS SAGRADOS

En la década de los años treinta el antropólogo Robert Weitlaner obtuvo especímenes de los hongos que posteriormente fueron estudiados por los etnobotánicos Blas Pablo Reko y Richard Schultes. La misma hija de Weitlaner estuvo presente como observadora en una ceremonia nativa de hongos en el año 1939, pero sin llegar a tomar parte en ella. Después de la Segunda Guerra Mundial recuperaron el hilo el banquero y etnomicólogo R. Gordon Wasson y su mujer Valentina, que visitaron México en 1953 en busca de los hongos sagrados, después de que el escritor Robert Graves les reseñara en una de sus cartas una referencia a la existencia de un antiguo culto realizado con dichos hongos. Así comenzó el primero de los numerosos viajes a tierras mexicanas del matrimonio Wasson, que revelarían en los años siguientes los hongos al mundo occidental en general.

En 1955 Wasson conoce a la curandera mazateca María Sabina, que se convertirá en su guía espiritual en el fantástico mundo de los hongos sagrados. Un año después el micólogo francés Roger Heim y el etnólogo Guy Stresser-Péan acompañan a los Wasson en una nueva expedición, circunscrita principalmente a Huautla de Jiménez, en la Sierra Mazateca. Heim y su ayudante Cailleux, tras obtener cepas y esporas mexicanas, logran cultivar los hongos enteógenos en su laboratorio, los analizaron y experimentaron personalmente sus efectos; al mismo tiempo escriben monografías científicas y artículos de divulgación como resultado de sus investigaciones. Posteriormente, el profesor italiano Ugo Cerletti estudió con sus colegas las propiedades farmacológicas y fisiológicas del hongo y los miembros de la Academia de París, bajo la dirección del doctor Jean Delay, experimentan los efectos de la psilocibina tanto en personas normales como en enfermos mentales.

 

Veladas mazatecas

En nuestros días, la ceremonia de los hongos de los indios mazatecas del noreste de Oaxaca muestra un marcado carácter sagrado que ha persistido desde la conquista. Los mazatecas llaman a los hongos nti-si-tho, que significa «honorable objeto que sale de la tierra». Creen que el hongo sale de la tierra mágicamente y que ha sido enviado desde el cielo por mediación del rayo. Tal como lo cuenta un poeta indígena, «el pequeño hongo viene de sí mismo, nadie sabe de dónde ni cuándo viene, como el viento, sin que se sepa cómo ni porqué».
Las ceremonias mazatecas son conocidas como veladas, suelen durar toda una noche y están dirigidas por un chamán, que puede ser hombre o mujer. Las veladas se realizan preferentemente en ayunas, frente a un altar con símbolos religiosos tenuemente iluminados con velas –habitualmente imágenes del panteón cristiano–. Se quema copal y se entonan diversos cantos y plegarias orientadas a procurar el restablecimiento del enfermo. La ceremonia a menudo va acompañada de un ritual de curación, en el transcurso del cual el oficiante, gracias a los poderes que le confieren los hongos sagrados, se comunica con las fuerzas espirituales que le dicen cómo efectuar la sanación de los enfermos. La veneración de que es objeto la ceremonia de los hongos es tanto o más profunda que la que rodea las ceremonias de cualquier gran religión conocida; incluso cuando éstos se recolectan, conlleva una serie de normas rituales, como que una mujer virgen se encargue de recoger los hongos sagrados en las húmedas colinas durante la luna nueva y antes del alba.

Los ritos típicos de los hongos sagrados mexicanos no se caracterizan por el tipo de participación colectiva e interrelación que se da, por ejemplo, en los rituales de otras plantas sagradas como del peyote o la ayahuasca. En los rituales de curación con los hongos sagrados suelen participar solamente una o muy pocas personas, el chamán o la chamana actúa como intérprete de las visiones y guía al paciente en la comprensión de su estado alterado, quien generalmente ha consumido menor cantidad de hongos que el curandero. En las ceremonias de adivinación, sin embargo, es el curandero únicamente el que suele ingerir los hongos.

 

María Sabina, la sabia de los hongos

La vida de María Sabina (1894-1985) fue bastante dura y estuvo marcada por la pobreza y una saga de acontecimientos trágicos. Enviudó en dos ocasiones y su tercer esposo la abandonó. Algunos de sus hijos murieron en condiciones violentas y ellaLibro: La vida de Maria Sabina - Alvaro Estrada misma resultó afectada al interponerse para salvar la vida de uno de ellos. Dos veces puso una tienda de alimentación en su natal Huautla y en ambas ocasiones tuvo que cerrar debido a los retrasos en los pagos de sus clientes. Pero aprendió a sobrepasar cada una de sus pérdidas y logró vivir sin rencores derrochando gran amor y compasión: «cuando veo cruzar en mi camino a aquel borracho que me hirió, lo saludo. Pobre, está descompuesto… es un hombre inservible. Su borrachera lo ha acabado», decía.

La primera vez que María comió hongos psilocibios era una niña y lo hizo empujada por el hambre, como ella misma le relató a su biógrafo Álvaro Estrada: en días ordinarios toda su familia apenas si comía frijoles, si es que había, o se conformaba con puras tortillas. Un día se fue al monte, encontró unos hongos y se los comió: «No teníamos nada: sólo hambre, sólo frío… Ni siquiera sabía si eran alimento o veneno. Pero sentía que me hablaban. Después de comerlos oí voces. Voces que venían de otro mundo». María Sabina y su hermana María Ana hicieron de aquella ingestión casual una costumbre: «En unas veces el abuelo y en otras mi madre llegaban al monte y nos recogían del suelo, tiradas o arrodilladas. Nunca nos regañaron ni nos golpearon por comer hongos, porque ellos sabían que no es bueno regañar a una persona que los ha tomado, ya que se le pueden provocar sentimientos encontrados y es posible que sienta que enloquece».

Tiempo después supo que los hongos «eran como Dios», que daban sabiduría y curaban las enfermedades y que los indios los tomaban desde muchísimos años atrás. Años más tarde, cuando enviudó por segunda vez, se entregó para siempre a la sabiduría de los hongos, para curar las enfermedades de la gente y para estar siempre cerca de Dios. «En verdad –afirma María Sabina– yo nací con mi destino: ser sabia. Y nunca fui a la escuela donde pudiera aprender a leer, a escribir o a hablar castellano. Mis padres únicamente hablaron la lengua mazateca. Nunca aprendí otra lengua. Además no sabía qué era la escuela, ni sabía si existía; y si la hubiera habido yo no habría ido, porque no había tiempo. Anteriormente se trabajaba mucho».

« Hay un mundo más allá del nuestro, un mundo invisible, lejano pero también cercano. Allí vive Dios, viven los muertos, los espíritus y los santos; es un mundo donde todo ha sucedido y todo se sabe. Ese mundo habla, tiene un lenguaje propio. Yo repito lo que me dice. Los hongos sagrados me llevan y me traen al mundo donde todo se sabe. Son ellos, los hongos sagrados, los que hablan en una forma que yo puedo entender. Yo les pregunto y ellos me responden. Cuando regreso del viaje, digo lo que ellos me han dicho, me han mostrado.» De esta reverente forma describe la conocida chamana mazateca, los poderes divinos de los hongos sagrados, que ella utilizó en sus ceremonias de origen ancestral.

 

El libro del conocimiento

El canto de María Sabina ha sido grabado y traducido en varias ocasiones. En gran parte su canto expresa sus cualidades personales, que le permiten curar e interpretar el poder divino a través de los hongos. Una pequeña parte de su canto puede darnos una idea de éste:

    «Soy mujer que hace tronar
    Soy mujer que hace sonar
    Soy mujer araña, mujer chuparrosa
    Soy mujer águila, mujer águila dueña
    Soy mujer que gira porque soy mujer remolino
    Soy mujer de un lugar encantado, sagrado,
    Porque soy mujer aerolito».

Pero los poderes sagrados del hongo no se muestran a todo el mundo, como expresa María Sabina en su biografía: «El Libro estaba ante mí, podía verlo pero no tocarlo. Intenté acariciarlo pero mis manos no tocaron nada. Me limité a contemplarlo y, al momento,María Sabina usaba los hongos mágicos en sus rituales, fue una chamana de la población de Huautla de Jiménez en Oaxaca (México) empecé a hablar. Entonces me di cuenta que estaba leyendo el Libro Sagrado del Lenguaje […]. Yo había alcanzado la perfección. Ya no era una simple aprendiz. Por eso, como un premio, como un nombramiento, se me había otorgado el Libro».

Este libro al que hace referencia María Sabina es conocido como amoxtli o «libro de la Sabiduría» que viene a ser un simbolismo de lo que las escuelas esotéricas denominan «registros akáshicos». Estos registros akáshicos son un nivel de conciencia donde se puede ver tanto el pasado como el futuro, en dicho nivel está registrado todo cuanto a ocurrido y todo cuanto ocurrirá en el Universo. Este nivel puede considerarse como información de los campos morfogenéticos de los que habla el biólogo Rupert Sheldrake o como un aspecto del inconsciente colectivo expuesto por Carl Gustav Jung.

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

 

LIBROS SOBRE PLANTAS SAGRADAS

Arqueología de las plantas embriagantes

Libro: Arqueología de las plantas embriagantes
Autor: Giorgio Samorini

Precio: 26,40 €

Vida de María Sabina, la sabia de los hongos

Libro: Vida de María Sabina, la sabia de los hongos
Autor:  Álvaro Estrada

Precio: 15,00 €

 

 

Maria Sabina book

Libro: Maria Sabina: Selections: 2 (Poets for the Millennium)
Autor: Maria Sabina

Precio: 34,53 €

 

 

EL HONGO Y LA CRUZ: LA HEREJÍA DE JOHN ALLEGRO

EL HONGO Y LA CRUZ: LA HEREJÍA DE JOHN ALLEGRO

Resulta muy interesante el hecho de que las herramientas que alteran la conciencia hayan sido vinculadas con la religión, y cabe la posibilidad de que hayan sido la causa de muchos de los orígenes religiosos, que tras haberse arraigado en la historia, prosiguieron como religiones una vez olvidados sus orígenes enteogénicos. Grandes Investigadores como Robert Graves, Gordon Wasson y Alan Watts han sugerido que la mayoría de las religiones puede que hayan surgido de estas teofanías «químicamente inducidas».

Estas investigaciones deben enmarcarse dentro de la defensa de la libertad de expresión y del derecho de los investigadores a cuestionar las creencias religiosas vigentes. Aunque existen casos de investigadores que aun pensando que la gente merecía conocer el origen real de su religión, y que ello la liberaría de sus ataduras y les induciría a pensar libremente, fueron demonizados al ser interpretados literalmente, perdiéndose el objetivo de sus investigaciones, como fue el caso de John M. Allegro.

 

JOHN ALLEGRO, EL HEREJE

John AllegroEl filólogo inglés John M. Allegro (fallecido en 1988) participó en el equipo encargado de estudiar, traducir y editar los Manuscritos del Mar Muerto. Allegro, la única persona laica de dicho equipo, entró pronto en conflicto con sus colegas todos religiosos. Tras la publicación en 1970 de su libro Sacred Mushroom and the Cross, cuya tesis principal sorprendió a todos e indignó a muchos, Allegro, consideraba el Nuevo Testamento como una hábil fusión de materiales folclóricos, míticos, mágicos e históricos. Utilizando su habilidad como filólogo comparatista, buscó los orígenes de la terminología bíblica en la lengua sumeria, lo que le llevó a una novedosa reinterpretación de muchos pasajes bíblicos y de los propios textos que tradujo de los famosos manuscritos del mar muerto.

Allegro intento demostrar que el cristianismo es en origen una religión basada en el culto de la fertilidad, cuyo rito más importante es la ingestión de un hongo enteógeno, concretamente la amanita muscaria, para entrar en comunión con Dios. Enteógeno que los esenios y otros grupos religiosos de la época se ha descubierto que utilizaban para entrar en comunión con la divinidad. Según Allegro, el personaje que los Evangelios llaman Jesús nunca tuvo existencia histórica, y es en realidad una forma de referirse en clave a la amanita muscaria. 

el hongo y la cruz - John AllegroLa publicación de este libro acabó con su carrera y Allegro, a pesar de convertirse en una figura de culto para unos pocos, cayó en el descrédito, acusado de haber abandonado el método científico para enriquecerse con una propuesta sensacionalista e inverosímil. Los ataques llegaron desde muchos frentes.
Su hija, Judith Anne Brown, ha defendido la autenticidad de las investigaciones de su padre y la solidez de sus tesis en su libro John Marco Allegro: The Maverick of the Dead Sea Scrolls
Toda esta polémica hizo que aportaciones posteriores de Allegro, como su libro de 1979 Los Manuscritos del Mar Muerto y el mito cristiano (1979) fueran recibidas con escepticismo y hostilidad. En este libro tardío, Allegro examina el tema de la luz divina y su continuidad desde la religión solar egipcia hasta los gnósticos, pasando por el Nuevo Testamento. Vuelve a defender que Jesucristo es un personaje de ficción, construido a partir del Maestro de Justicia de los esenios.

 

LOS ARQUETIPOS SE PERPETÚAN EN EL TIEMPO

Dos investigadores, Jan Irvin y Andrew Rutajit publicaron en 2006 el libro Astrotheology & Shamanism, trabajo que reivindica algunas de las tesis de Allegro y aduce en su favor nuevas evidencias de carácter iconográfico. Lo cierto es que el universo de los arquetipos, los mitos, las metáforas y las alegorías confluyen en el tiempo y el espacio. La historia, la mitología y la psique se funden en el inconsciente colectivo que nos brinda una amalgama de potencialidades simbólicas que se superponen creando un complejo sustrato o entramado simbólico. Este sustrato simbólico emerge con gran fuerza en diferentes periodos de la historia de la humanidad y, con el transcurrir del tiempo, lo mítico deja de ser tangible para volver a pertenecer al mundo interior. Por lo que este mundo invisible y arquetípico sin guía ni iniciación, es fácil que sea mal interpretado, ignorado o totalmente rechazado.

Aun así, rastreando e indagando a través de toda la historia y sus mitos, podemos encontrar infinidad de ejemplos del uso de la botánica sagrada como llaves a este mundo interno. Se puede encontrar todo un despliegue de ocultamientos y codificaciones por medio de metáforas y símbolos para que su uso no caiga en las manos equivocadas. En sus orígenes la gran mayoría de las religiones que han usado los enteógenos como comunión los empleaban únicamente en los Misterios Mayores, a los que sólo tenían acceso exclusivo un grupo de personas: los iniciados y los hierofantes.

Sabemos de algunos casos como el Soma, el Kykeón o la hierba Moly que permanecen sin identidad vegetal conocida. Afortunadamente algunos usos de otros vegetales sagrados han perdurado hasta nuestros días. Los ejemplos más cercanos para nosotros son las ceremonias de ayahuasca en la cuenca amazónica, el sacramento del peyote de los huicholes o de la Iglesia Nativa Americana, el pituri de los aborígenes australianos o la tradición mexicana que utiliza los hongos sagrados o «Carne de Dios» entre otros.
Quizás, si dejáramos de pensar de una forma tan lineal, tan literal y nos abriéramos a la metáfora y el simbolismo, podríamos descubrir grandes verdades ocultas en textos que obviamente fueron codificados para que sólo unos pocos entendieran lo que en ellos hay escrito.

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

 

LIBROS SOBRE LA AMANITA MUSCARIA

Fly Agaric. A Compendium of History, Pharmacology, Mythology, & Exploration

Libro: Fly Agaric: A Compendium of History, Pharmacology, Mythology, & Exploration
Autor: Kevin M Feeney

Precio: 69,35 €

El Hongo y la genesis de las culturas

Libro: El hongo y la genesis de las culturas
Autor: Josep Maria Fericgla

Precio: 17,10 €

 

 

Muscaria. Etnografia di un fungo allucinogeno

Libro: Muscaria. Etnografia di un fungo allucinogeno
Autor: Giorgio Samorini

Precio: 12,11 €

 

 

EL MAL VIAJE CON PSICODÉLICOS (BAD TRIP)

EL MAL VIAJE CON PSICODÉLICOS (BAD TRIP)

MALAS EXPERIENCIAS CON PSICODÉLICOS

Las sustancias enteógenas (psicotrópicas o psicodélicas) forman parte de uno de los métodos más antiguos y potentes para explorar el mundo de la psique. Utilizar ayahuasca, hongos psilocibes, peyote o LSD como tantas otras sustancias psicotrópicas, es sin duda, una de las experiencias de conciencia más interesantes, intensas y sanadoras a las que puede tener acceso un ser humano. Sin embargo, estas experiencias implican no sólo momentos de éxtasis y profundas revelaciones sino de encuentros con aspectos caóticos o dolorosos en nuestro interior de los que en muchas ocasiones parecen imposibles de superar. Estas experiencias se las denomina bad trip (literalmente «mal viaje» en inglés). 

Tanto en el lenguaje popular como en entornos más especializados suele utilizarse el término «mal viaje» para definir un conjunto de síntomas psíquicos negativos o desagradables que pueden manifestarse durante una experiencia con psicotrópicos. Las manifestaciones de un mal viaje pueden variar muchísimo, desde sentir un estado de gran inquietud o ansiedad hasta experimentar profundos sentimientos de inmensa desolación, paranoia, tremenda angustia o un pánico absoluto. Tanto los chamanes como los especialistas en la terapia psicolítica y la terapia psicodélica no consideran que las experiencias desagradables sean necesariamente amenazantes o negativas, sino que hacen hincapié en su potencial de ser altamente beneficiosas para el usuario cuando son debidamente resueltas o integradas. Clínicamente, un mal viaje se considera una psicosis temporal o crisis psicodélica inducida por las drogas. 

 

QUÉ INFLUYE EN UN MAL VIAJE (BAD TRIP)

bad-tripPor lo general, el mal viaje no sólo es influencia del momento emocional y psicológica del usuario, sino también es debido a la ingesta de psicodélicos en lugares que aunque no lo parezcan y sean muy utilizados, como fiestas, raves o festivales de música, realmente pueden resultar muy problemáticos para poder vivir una experiencia realmente intensa y provechosa (al menos hablando en términos terapéuticos o espirituales). En realidad, el consumo de psicotrópicos requiere de un buen conocimiento de la dosis adecuada y la forma correcta de tomarlo y es responsabilidad de quien los consume informarse sobre los posibles efectos secundarios u otras eventualidades que se puedan producir durante la experiencia. Como en todo viaje, es bueno estar preparado y tener muy presente lo que se va ha hacer. La experiencia psicodélica es algo que no debe tomarse a la ligera y cuanto mayor se prepare más útil e instructiva resultará la experiencia.
Para que esto sea así, hay que considerar lo que se conoce como el «set & setting» o sea, la preparación del viajero y el entorno en el que se realiza la experiencia psicodélica. Esto lo podemos conseguir aplicando los Cinco principios de reducción de daños. Estos cinco principios ayudan a minimizar daños o efectos adversos proporcionando seguridad y confianza: 1) Información, 2) Intención del viaje, 3) Estado de la persona,  4) El contexto adecuado y  5) La figura del guía o cuidador.

 

EL MIEDO COMO PRINCIPAL DESENCADENANTE DE MALOS VIAJES

Todos los miedos proceden del miedo ancestral que desencadena el instinto de supervivencia. Y aunque en el pasado este miedo nos fue muy útil para la supervivencia en el planeta, actualmente solo nos resulta útil en momentos muy puntuales. Este miedo se manifiesta según en qué momento de muy diferentes maneras y todas ellas pueden detonar un mal viaje con psicodélicos:
•  Miedo a la muerte
•  Miedo a la locura
•  Miedo a sentirse vulnerable
•  Miedo a lo desconocido
•  Miedo al dolor
• Miedo a perder el control

Estos miedos pueden desembocar en desorientación, ansiedad, paranoia, pánico, etc, pero al enfrentarnos a ellos comprenderemos que el miedo es el pasaje hacia la valentía y la trascendencia. El miedo hay que tomarlo como una bendición, ya que a través de él podemos avanzar y evolucionar en nuestro camino. Cuando se está dispuesto a experimentar el miedo, uno se convierte en un «guerrero del espíritu». Para atravesar el miedo se necesita fe. Esta fe es la confianza en el propio proceso que se ha iniciado, en el ser interior de cada uno, en el guía que acompaña, y también confianza en la inteligencia de la vida y la naturaleza. Cuando surgen dudas es porque hay algún tipo de análisis o juicio mental y esto mismo retroalimenta la desconfianza, el miedo y la incertidumbre.

La única alternativa para deshacerse del miedo es entrar en él, por muy intenso que sea. Cuidando el set y el setting es más fácil enfrentarse y atravesar el miedo. De esta forma se descubre que adentrarse en el miedo es un alivio, una inyección de coraje que ayudará cada vez más a adquirir fe y confianza en el proceso en el que uno se halla inmerso. Lanzarse al miedo con curiosidad, o con humor también hará que un mal viaje deje de serlo y se podrá experimentar con más fluidez durante una experiencia psicodélica.

Es importante elegir un entorno seguro y cómodo, estar en buen estado de salud, ayunar y evitar el alcohol o determinados fámacos antes del viaje. También es esencial elegir la sustancia adecuada y contar con un guía o experto confiable que pueda asistirte durante todo el proceso.

Finalmente, es importante realizar un proceso de integración de la experiencia, descubriendo los aspectos beneficiosos del viaje y redifiniendolo como una experiencia “desafiante” o “difícil” y cómo pueden ser integrados a la vida cotidiana. 

 

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

LIBROS SOBRE ENTEÓGENOS Y PSICODÉLICOS

El camino del psiconauta - Stanislav Grof

Libro: El camino del psiconauta [vol. 1]: La enciclopedia del viaje interior
Autor: Stanislav Grof

Precio: 23,75 €

Guía del explorador psicodélico

Libro: Guía del explorador psicodélico. Cómo realizar viajes sagrados de modo seguro y terapéutico
Autor: James Fadiman

Precio: 18,90 €

 

 

PLANTAS MAESTRAS. Guía de uso de enteógenos

Libro: PLANTAS MAESTRAS: Guía de uso de enteógenos
Autor: José Luis López Delgado

Precio: 12,99 €

 

 

GURÚS Y MAESTROS ESPIRITUALES: ODISEA DEL ESPACIO INTERIOR

GURÚS Y MAESTROS ESPIRITUALES: ODISEA DEL ESPACIO INTERIOR

Gurús y chamanes como portadores de la sabiduría ancestral

Hoy en día se habla mucho de que ya no necesitamos gurús o maestros espirituales, y que cada uno es su propio maestro. Si bien es cierto que cada quien es responsable de su viaje espiritual, en ocasiones uno sabe perfectamente que necesita toda la guía o ayuda posible. En mi opinión, lo más recomendable es admitir con humildad los límites de nuestro conocimiento, y confiar en fuentes más sabias que nosotros. Así, con confianza, podremos permanecer abiertos a la sabiduría de tradiciones ancestrales que han pasado la prueba del tiempo como nos han demostrado muchos chamanes y gurús.

Ocurre en ocasiones que la rebeldía contra las convenciones puede motivar a algunas personas que toman psicodélicos o enteógenos a no hacerlo bajo el cuidado de una persona experta, lo cual puede enturbiar y distorsionar la experiencia, especialmente las primeras veces. Por eso tomar sustancias psicodélicas en un contexto lúdico o como huida de la realidad suele ser equivalente a quedarse en estadios superficiales. Si la experiencia se queda en la superficie el psicodélico no actuará realmente con todo el potencial que puede ofrecer a una persona. Esto se traduce muy a menudo en que cualquier atisbo de sanación, conexión espiritual o transformación resulte muy pobre o no llegue a producirse nunca. 

La brújula: el discernimiento

Si el contexto y la preparación personal no se han cuidado es muy posible experimentar la odisea del típico «mal viaje». Desde tiempos ancestrales las diferentes tradiciones han realizado un exclusivo uso ritual de las plantas enteógenas, por lo que no se han encontrado casos de sobredosis, adicciones u otras patologías o problemas derivados de un uso inadecuado de los enteógenos. Tú eres el piloto y el navegante de tu camino espiritual, y sólo tú puedes decidir si debes pedir consejo, dónde debes buscarlo y si te conviene seguirlo o no. Sólo tú puedes interpretar las señales sagradas y salvar sus aparentes contradicciones. Sólo tú puedes decidir cómo encaja la sabiduría ancestral en tus circunstancias. Tú eres el que acaba decidiendo, y como dice muy acertadamente Hugo Ibars «la principal brújula es tu propio sentido de la verdad». 

Es cierto que para algunos buscadores la estricta obediencia a un maestro o a una institución espiritual constituye el mejor camino y el más adecuado. Pero incluso ellos deben determinar por sí mismos los términos exactos de su condición de discípulos. Ellos y sólo ellos pueden decidir cómo aplicar a sus vidas las enseñanzas de la fe que profesan y dónde establecer el límite de su entrega.

Debemos recobrar nuestro sentido de la coherencia, el sentido para lo congruente o lo adecuado, ya que actualmente está distorsionado por las creencias adquiridas de cómo es la realidad. El sentido de equilibrio entre nuestro Ser y nuestra existencia está perturbado sensiblemente y solo la capacidad de discernir es nuestra mejor brújula. Ya Krishnamurti nos decía como el discernimiento es la primera cualidad que ha de tener una persona para transitar un camino espiritual y que para discernir lo esencial hay que estar libres de los impedimentos que la mente proyecta en busca de su propia seguridad y comodidad.

La realidad es que en el sendero espiritual no existe la «vía única» y más concretamente en el sendero con psicodélicos. Pero también es cierto, que el uso tradicional nos puede ayudar a entender o desarrollar ciertas etapas de nuestro camino. Y ahí está el punto de equilibrio: ¿puedes cogerte de la mano de los guías sin perder de vista quién eres en realidad? ¿Puedes aceptar que hay muchas cosas que no sabes y, al mismo tiempo, admitir la verdad igualmente desalentadora de que cada decisión recaerá en ti, te sientas o no preparado para ello? ¿Puedes conservar tu poder sin volverte arrogante, engañarte o desconectarte de fuentes de mayor sabiduría? Las respuestas obviamente están en tu interior.

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

 

LIBROS PARA PSICONAUTAS Y BUSCADORES ESPIRITUALES

LIBRO: EL CIRCO ESPIRITUAL DE LA NEW AGE - HUGO IBARS

Libro: EL CIRCO ESPIRITUAL DE LA NEW AGE: Sectarismos, falacias, supersticiones e incongruencias de la Nueva Era
Autor: Hugo Ibars

Precio: 9,90 €

LIBRO CON LOS OJOS BIEN ABIERTOS

Libro: CON LOS OJOS BIEN ABIERTOS:La práctica del discernimiento en la senda espiritual
Autor: Mariana Caplan

Precio: 17,10 €

 

 

Libro - Psicología del despertar

Libro: Psicología del despertar: Budismo, psicoterapia y transformación personal
Autor: John Welwood

Precio: 16,74 €

 

 

AMANITA MUSCARIA, EL ABRIDOR DEL TERCER OJO

AMANITA MUSCARIA, EL ABRIDOR DEL TERCER OJO

El hongo amanita muscaria (matamoscas o falsa oronja) es, probablemente, el enteógeno que más ha usado el ser humano en la antigüedad. Se trata de un hongo muy extendido por todo el mundo que suele crecer al pie de abedules, hayas, robles y abetos -ya que vive en simbiosis con las raíces de estos árboles-. La variedad de Europa, Asia y América del Norte tiene un vistoso sombrero rojo cubierto de puntos blancos, mientras que en América Central y del Sur tiene un sombrero naranja o amarillo adornado con puntos amarillentos. En Siberia se han encontrado petroglifos con unos 3.000 años de antigüedad, y se sabe con certeza que en esta región se sigue empleando en la actualidad por algunos chamanes.  La amanita muscaria sigue siendo popular en ciertas partes de Rusia como remedio tópico contra los dolores de cabeza y de las articulaciones y hoy en día se puede comprar una gran variedad de cremas y ungüentos para uso doméstico.
Cada vez se encuentran más evidencias en la mitología, en relatos populares o en el folclore de muchos pueblos en donde se puede apreciar la presencia de la amanita muscaria y su profunda huella en el inconsciente colectivo y su vinculación con el mundo mágico. En Afganistán, se consume un extracto seco de amanita muscaria, que tiene el nombre de tshashm baskon (el abridor del ojo) haciendo referencia a sus cualidades visionarias al estimular la apertura del tercer ojo o glándula pineal.

 

Caleidoscopia, microspia y macrospia de la amanita muscaria

Este marcado efecto psicoactivo que la amanita muscaria ejerce sobre la glándula pineal, (tercer ojo o ajna chakra) nos muestra como este hongo es una poderosa llave hacia el mundo del inconsciente, el terreno onírico, donde habitan infinidad de seres de fantasía, resonadores arquetípicos de nuestras proyecciones psíquicas. Aunque los enteógenos no producen siempre los mismos efectos en cada individuo –influye la dosis, el contexto o la sensibilidad de cada individuo– podemos enumerar varios efectos de los más comunes en la experiencia al ingerir amanita muscaria que generalmente se desarrollan en diferentes fases.

El individuo bajo los efectos del hongo amanita muscaria se ve invadido por una sensación de embriaguez, que produce una gran euforia y sensación de fortaleza física, y pueden ir acompañadas de mareos y vértigos, ya que las dimensiones espaciales se distorsionan considerablemente produciendo la percepción de que los objetos se agrandan (macroscopia) o se encogen (microscopia). También aparecen vistosas y brillantes figuras caleidoscópicas al cerrar los ojos. El mundo físico que le rodea a uno se torna brillante, rebosante de vida, como si hubiera adquirido un matiz mágico. En otras ocasiones el sujeto se ve invadido por una gran somnolencia que puede dar paso a un estado profundamente visionario similar al producido por la ayahuasca o los hongos psilocíbicos.

Ritos e identidades sagradas

En Asia encontramos referencias a la amanita muscaria como posible identidad de la divinidad Soma: el dios-planta védico de los pueblos indo-arios. Las investigaciones realizadas por R. G. Wasson, relacionando el consumo de orina por los participantes de los ritos, su mezcla con leche, su color rojizo y las descripciones como planta sin raíces ni hojas, permiten a establecer la hipótesis de que Soma es sinónimo de la amanita muscaria. Además, en los textos del Rig Veda el Soma aparece también estrechamente asociado con Indra, el dios védico del trueno y el rayo, que nos indica una mitología siempre vinculada a los hongos enteógenos. Significativamente, los siberianos consumen amanita muscaria secando los hongos al sol y se los comen, solos o mezclados con agua, leche de reno o el jugo de varias plantas dulces. 

El uso ancestral de la amanita muscaria en Europa está ligado a la tradición de los druidas celtas, que la ingerían como extracto visionario para adquirir sabiduría y conocimiento acerca de la naturaleza y sus misterios. Este uso fue extinguiéndose paulatinamente a medida que el cristianismo iba diezmando todo conocimiento precristiano, tachándolo de diabólico o pagano. El legado de los druidas supuso un profundo uso de las plantas, tanto visionarias como medicinales: un conocimiento chamánico que hasta la Edad Media mantuvieron vigente algunos depositarios de tal sabiduría, conocidos popularmente como brujas o hechiceras, hasta su sistemático exterminio por la Inquisición. 

Capilla en Plaincourault (Francia)Algunas muestras de esa sabiduría ancestral de carácter mágico y visionario de la amanita muscaria las encontramos reflejadas en el arte románico europeo a modo de sincretismo cultural. Dos grandes investigadores italianos, Giorgio Samorini  y Gianluca Toro, han reseñado numerosas imágenes del arte religioso cristiano donde aparece una gran cantidad de hongos o árboles-hongos. Uno de los múltiples ejemplos que ha llegado hasta nuestros días, es la representación de un fresco del siglo XIII en la capilla francesa de Plaincourault, donde aparecen Adán y Eva rodeando el Árbol del Conocimiento con el característico aspecto y forma de una amanita muscaria por la que asciende una serpiente.

 

                                          JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO
(Extracto del libro BOTÁNICA SAGRADA)

 

LIBROS SOBRE LA AMANITA MUSCARIA

Fly Agaric. A Compendium of History, Pharmacology, Mythology, & Exploration

Libro: Fly Agaric: A Compendium of History, Pharmacology, Mythology, & Exploration
Autor: Kevin M Feeney

Precio: 69,35 €

El Hongo y la genesis de las culturas

Libro: El hongo y la genesis de las culturas
Autor: Josep Maria Fericgla

Precio: 17,10 €

 

 

Muscaria. Etnografia di un fungo allucinogeno

Libro: Muscaria. Etnografia di un fungo allucinogeno
Autor: Giorgio Samorini

Precio: 12,11 €