5 VERDADES INCÓMODAS SOBRE EL ROL DEL FACILITADOR PSICODÉLICO

5 VERDADES INCÓMODAS SOBRE EL ROL DEL FACILITADOR PSICODÉLICO

La Fiebre del oro psicodélico y lo que nadie cuenta

 

Vivimos en medio de una fiebre del oro psicodélico. El entusiasmo en torno a estas herramientas para la sanación y el autodescubrimiento crece cada día, prometiendo atajos hacia la conciencia expandida y la curación de traumas profundos. Pero, ¿Qué sucede cuando la música se detiene y las visiones se desvanecen? ¿Cómo se traduce una experiencia trascendental en un cambio real y duradero?

La cultura popular se ha obsesionado con el clímax del viaje, pero la verdad es que la parte más crucial no es la experiencia en sí, sino el meticuloso y a menudo confuso proceso de integración que viene después. En este terreno, el rol del facilitador o guía es fundamental, aunque radicalmente distinto de lo que la mayoría imagina. No es un director de orquesta cósmica, sino un arquitecto de la asimilación. A continuación, revelamos cinco verdades contraintuitivas sobre este rol y el verdadero trabajo que implica acompañar un proceso psicodélico.

 

1. La verdadera «medicina» no es la sustancia, sino la digestión posterior

La fascinación cultural con la experiencia psicodélica —las luces, las visiones, las emociones intensas, la sensación de unidad o revelación— representa una mirada incompleta, y a veces peligrosa, del proceso. Creer que la sustancia por sí sola tiene el poder de curar es como pensar que un banquete nos nutrirá sin necesidad de digerirlo. La verdadera transformación no proviene de lo que se ve o se siente durante el viaje, sino de lo que ocurre después: cómo se procesa, se asimila y se traduce en cambios reales en la vida cotidiana.

El trabajo profundo comienza una vez que la intensidad se disipa y la experiencia deja de ser “un evento extraordinario” para convertirse en una invitación a revisar creencias, relaciones, hábitos y formas de estar en el mundo. Aquí es donde aparece la auténtica medicina: en la integración consciente de lo vivido, en el discernimiento de qué mensajes o símbolos son relevantes y en la humildad de no aferrarse a las visiones como verdades absolutas, sino como espejos del propio proceso interno.

Un facilitador competente entiende que su tarea no termina al apagar las velas de la ceremonia. Por el contrario, el verdadero acompañamiento empieza en el silencio posterior, cuando la mente intenta comprender lo inefable y el corazón busca sentido en lo revelado. Guiar la digestión de la experiencia implica ofrecer contención, herramientas y perspectiva para que la persona pueda convertir una vivencia intensa en sabiduría encarnada. Solo entonces la experiencia psicodélica cumple su propósito: no como un escape de la realidad, sino como una vía para habitarla con mayor presencia, coherencia y profundidad.

 

2. La revelación puede traer euforia, pero la integración a menudo empieza con el dolor

Tras una experiencia psicodélica de gran intensidad, como la de unidad cósmica o amor incondicional, el individuo experimenta a menudo un choque desestabilizador al volver a la realidad cotidiana, un fenómeno que se describe a veces como el «latigazo del ego» (o ego whiplash). Esta disonancia entre la visión trascendental y las exigencias del día a día resulta abrumadora. La euforia inicial cede paso a una desorientación, ya que la mente debe clasificar la información recibida a raudales y se enfrenta a los patrones de sufrimiento, traumas no resueltos o las ilusiones desmoronadas ante la verdad vivida.

Es crucial entender que las plantas maestras son aceleradores de procesos, no evitadores de procesos. Por tanto, la integración a menudo se inicia con el dolor, que se experimenta como una parte natural del crecimiento. Intentar rechazar o censurar esta experiencia difícil obstaculiza el proceso de sanación.

Muchas veces, el dolor que surge en la integración no sólo está relacionado con traumas previos, sino también con el desmontaje de antiguos sistemas de creencias y autopercepción. Al confrontar esas verdades reveladas por la experiencia psicodélica, la persona se ve obligada a reconsiderar roles, relaciones y estructuras personales que hasta entonces le otorgaban seguridad o significado. Este proceso puede generar sensación de vacío, duelo por la “antigua identidad” y resistencia al cambio. Sin embargo, atravesar este terreno incómodo con presencia y apoyo adecuado permite que el dolor se convierta en un catalizador de transformación profunda, despojando capas superficiales y abriendo espacio para una autenticidad renovada. Así, el facilitador psiconáutico guía y contiene, recordando que el crecimiento real implica atravesar la incomodidad y aprender a sostenerse en la vulnerabilidad.

 

3. El choque de paradigmas: herramientas ancestrales fuera de su contexto

El uso de sustancias psicodélicas o enteógenas en la sociedad occidental contemporánea genera una profunda disonancia cultural. Este conflicto surge del choque entre dos cosmovisiones radicalmente distintas. En sus contextos de origen —tradicionales o chamánicos— estas sustancias están integradas en sistemas de conocimiento holísticos, rituales y comunitarios. En cambio, en Occidente se abordan desde un paradigma individualista, racional y fuertemente influido por la ciencia y la psiquiatría.

Cuando una persona occidental se adentra en un viaje con estas medicinas sin una preparación cultural o espiritual adecuada, se enfrenta a una realidad que trasciende los límites de su comprensión habitual. El contenido que emerge de estos estados no ordinarios de conciencia es, con frecuencia, inefable, sorprendente e impredecible.

La principal dificultad radica en que la experiencia psicodélica se desarrolla en un plano no ordinario, regido por lógicas muy distintas a las de la conciencia de vigilia. En la mentalidad occidental, tendemos a concebir los procesos de forma lineal, causal e individual. Sin embargo, en los estados ampliados de conciencia, se revelan dinámicas circulares, interdependientes y simbólicas, que invitan a una comprensión más holística de la existencia.

Este desencuentro entre las dos lógicas —la ordinaria y la no ordinaria— convierte el proceso de integración en una etapa esencial. Si la experiencia trasciende el marco de referencia previo y la persona carece de herramientas o lenguaje para interpretarla, puede quedar atrapada en la confusión o el desconcierto. Sin una adecuada integración, lo vivido puede resultar abrumador o incluso perjudicial.

El movimiento psicodélico global ha comenzado a reconocer la importancia central de la integración. En ausencia de un contexto cultural sólido que dé sentido a la experiencia —como ocurre en las sociedades chamánicas, donde estas prácticas forman parte orgánica de su cosmovisión—, el rol del facilitador se vuelve fundamental. Este actúa como un puente entre lo extraordinario del viaje y la realidad cotidiana.

El facilitador o guía debe poseer un conocimiento profundo de los paisajes internos y de las cartografías psicológicas y filosóficas que ayudan a navegar estos territorios —como la psicología transpersonal o el sistema de los ocho neurocircuitos de Timothy Leary—. Estas herramientas ofrecen marcos interpretativos para comprender los contenidos de la psique y la relación entre la conciencia y el inconsciente.

4. Un «mal viaje» puede ser tu mejor maestro (si tienes un buen mapa)

 

Se ha difundido la idea simplista y, a todas luces, errónea de que la labor central de un facilitador en contextos psicodélicos es garantizar una experiencia siempre placentera. Nada más lejos del rigor profesional. Las sustancias psicodélicas actúan como amplificadores no específicos, manifestando con intensidad el contenido psíquico, lo que inevitablemente incluye material reprimido o doloroso, a menudo referido como la sombra psicológica.
Estas experiencias, frecuentemente etiquetadas como «malos viajes» o experiencias desafiantes, se viven como caóticas e incomprensibles. Sin embargo, son un encuentro necesario con traumas no procesados, emociones bloqueadas o «sentimientos no sentidos». La resistencia del ego, que se aferra al control y juzga lo que ocurre durante el proceso, es a menudo la causa directa del sufrimiento y del estancamiento en el viaje interior.
El verdadero valor transformador reside en la capacidad para asimilar y dar sentido a este material emergente, y para ello es indispensable poseer un buen mapa.
El papel del facilitador es doble y esencial. En primer lugar, es responsable de co-crear un contenedor seguro (setting) que ofrezca la estabilidad necesaria para que el individuo pueda rendirse al proceso y atravesar las dificultades sin naufragar. La certeza de estar en un entorno seguro y apoyado es fundamental para que la persona se sienta capaz de ceder el control por completo.

En segundo lugar, y aquí reside la clave para convertir el caos en conocimiento, el facilitador es el poseedor de las cartografías de la conciencia necesarias para la integración. La experiencia psicodélica se produce en un estado no ordinario de conciencia, operando bajo lógicas distintas a las de la cotidianidad (por ejemplo, lógicas interdependientes y holísticas, frente a la linealidad causal de la vigilia). El contenido que emerge es a menudo inefable, manifestándose a través de imágenes, símbolos o metáforas. El rol del facilitador no es evitar estas dificultades, sino ayudar a descifrar el mensaje oculto en el caos mediante la integración.

 

5. El mayor riesgo no es la locura, sino la inflación del ego y las decisiones precipitadas

 

Contrario a la creencia popular, los peligros más comunes en el proceso psicodélico no suelen ser los brotes psicóticos, sino trampas más sutiles que emergen durante la integración. La euforia y la sensación de haber descubierto “la verdad” pueden conducir a una “inflación del ego” o a una “derivación espiritual”, donde la persona utiliza sus nuevas comprensiones para evadir conflictos emocionales o justificar conductas poco saludables. Un facilitador ético cumple aquí un rol fundamental: ayuda al participante a mantenerse enraizado en la realidad, recordándole que la verdadera sabiduría se demuestra en la vida cotidiana, no solo en la visión interior. También advierte sobre las decisiones impulsivas que deben evitarse hasta que la experiencia se haya asentado e integrado correctamente.

La inflación del ego es especialmente peligrosa porque puede disfrazarse de iluminación. La persona cree haber trascendido su humanidad o “entendido el juego” de la existencia, cayendo en una forma más sofisticada de autoengaño. En lugar de cultivar humildad y servicio, puede surgir una necesidad inconsciente de enseñar, sanar o guiar a otros sin haber completado su propio proceso de integración. Este fenómeno no solo pone en riesgo al individuo, sino también a quienes lo rodean, pues la autoridad percibida derivada de una experiencia mística puede utilizarse de manera irresponsable.
Por otro lado, las decisiones precipitadas —como abandonar una relación, dejar el trabajo o cambiar radicalmente de vida tras una sesión profunda— suelen surgir del impulso emocional de “seguir la verdad recién descubierta”. Si bien las experiencias psicodélicas pueden ofrecer una claridad profunda, las comprensiones necesitan tiempo, reflexión y contraste con la vida diaria para madurar. La integración es ese proceso de decantación donde lo simbólico se convierte en acción consciente, y donde las visiones se traducen en cambios sostenibles. Un acompañamiento adecuado permite distinguir entre el impulso del ego y la guía auténtica de la sabiduría interior, transformando lo extraordinario en algo verdaderamente humano.

 

¿Buscamos Experiencias o Buscamos Cambiar?

El verdadero renacimiento psicodélico no se trata de acumular experiencias extraordinarias ni de coleccionar visiones como si fueran trofeos. Se trata de comprometerse con el trabajo profundo, sostenido y, a menudo, incómodo que viene después. La verdadera transformación no está en el viaje, sino en los pasos que damos cuando volvemos a poner los pies en la tierra.
La promesa de los psicodélicos no es solo abrir las puertas de la percepción, sino ofrecernos el coraje de caminar a través de ellas hacia una vida más auténtica. La pregunta es, ¿estamos realmente dispuestos a dar esos pasos?

 
 

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

 
 
 
 

LIBROS PARA PSICONAUTAS

Integración Psiquedélica: Lógicas no ordinarias y retos de la psicoterapia en estados expandidos de consciencia de Marc B. Aixalà

Libro: ntegración Psiquedélica: Lógicas no ordinarias y retos de la psicoterapia en estados expandidos de consciencia
Autor: Marc B. Aixalà

Precio: 25,65 €

cuaderno MI EXPERIENCIA PSICODÉLICA

Libro: MI EXPERIENCIA PSICODÉLICA: Diario de viajes psicodélicos ideal para psiconautas
Autor: PlantasMaestras.net

Precio: 8,72 €

 

 

PLANTAS MAESTRAS. Guía de uso de enteógenos

Libro: PLANTAS MAESTRAS: Guía de uso de enteógenos
Autor: José Luis López Delgado

Precio: 12,99 €

 

 

RAVES VS RITUALES CHAMÁNICOS: ¿QUÉ ES LO QUE LOS DIFERENCIA?

RAVES VS RITUALES CHAMÁNICOS: ¿QUÉ ES LO QUE LOS DIFERENCIA?

Drogarse no es ser un psiconauta

En la actualidad, existe una creencia errónea de que el simple consumo de sustancias psicodélicas ya convierte a una persona en un psiconauta. Es importante observar que, al igual que un buzo debe saber nadar y tener ciertas aptitudes físicas antes de recibir su certificación para adentrarse en las profundidades del mar, el uso consciente y seguro de psicodélicos requiere una preparación previa y un conocimiento adecuado.

Es cierto que cada vez son más las personas que se toman sustancias psicodélicas con la idea de divertirse o experimentar algo nuevo, pero esto no significa que sean psiconautas o chamanes expertos en el uso de estas sustancias, y menos en base a la gran cantidad de sustancias psicodélicas que consumen y sobre todo con «dosis heroicas». Es esencial tener en cuenta tanto el tipo y la cantidad de sustancia que se consume, como el lugar y las condiciones en las que se consume ya que en algunos casos pueden llevar a una experiencia traumática o lo que se conoce como «mal viaje» si no se utilizan en un entorno seguro y con una preparación adecuada.

Además, es importante tener en cuenta que si se utilizan poderosos psicoactivos que te pueden catapultar a las profundidades de la psique, se corren determinados riesgos que son posibles de evitar. El psiquiatra Carl Jung afirmaba que el camino hacia las profundidades de la psique es difícil y requiere valentía y fuerza para enfrentar tanto las figuras o fuerzas arquetípicas como los aspectos reprimidos de nuestra propia psique. Por esta razón, es crucial tener una comprensión adecuada de lo que se está haciendo y por qué se está haciendo antes de embarcarse en el uso indiscriminado de sustancias psicodélicas.

Una rave no es un sustituto de un ritual chamánico

Otra creencia similar a la anterior es la de que una rave es un sustituto o un equivalente de un ritual chamánico. Puede que sea un sustituto de una celebración social o un baile folclórico tradicional, pero no es un ritual chamánico. Hay algunas personas, y no son pocas —cada vez hay más literatura al respecto— que equiparan una iniciación chamánica al hecho de asistir a una rave.

Primeramente, es importante destacar que los rituales chamánicos son una práctica milenaria que se remonta a las culturas indígenas de todo el mundo. Estos rituales son una forma de conectar con los espíritus y las fuerzas de la naturaleza, y buscan curar enfermedades, resolver problemas, y obtener información valiosa. Los chamanes son los líderes de estos rituales y actúan como intermediarios entre los mundos visible e invisible y no son meros Discjokeys de moda.

Por otro lado, las raves son un fenómeno moderno que surgió en la década de 1980 en Europa y se extendió por todo el mundo. Aunque algunas personas pueden experimentar estados alterados de conciencia en una rave debido al uso de drogas o la propia danza, el objetivo principal es disfrutar de la música y bailar con amigos, pero nadie sale transformado o sanado de alguna neurosis de una rave. Si a caso, ha conseguido evadirse de su realidad durante unas horas pasando un buen rato.

Aunque ambas actividades pueden involucrar estados alterados de conciencia, un ritual chamánico y una rave son dos prácticas muy diferentes con objetivos y contextos distintos. Mientras los rituales chamánicos son una práctica espiritual y ceremonial capaz de contener y orientar profundos estados modificados de conciencia. En cambio, en las raves se dan una amplia gama de problemas derivados del consumo indiscriminado de sustancias psicodélicas ya sea por imprudencia o ignorancia de los participantes.

 

Problemas con el uso indiscriminado de psicodélicos

Los estados alterados de la conciencia experimentados bajo los efectos de sustancias psicodélicas también nos conducen a una forma determinada de psicosis, la denominada “psicosis experimental”, y es a través de  un contexto adecuado en donde el contenido del inconsciente y ayudado por la guía  adecuada, podemos integrar terapéuticamente la experiencia, ya sea durante el transcurso de la misma o un tiempo  después.
 
Sin embargo, conviene señalar precisamente que el empleo indiscriminado y sin control que se suele hacer en nuestras sociedades contemporáneas de estas substancias, supone en ese sentido un grave riesgo para el individuo, que puede ocasionar diversos problemas sin la integración adecuada de la experiencia psicodélica. Este es el gran dilema de utilizar recreativamente poderosas substancias modificadoras de la psique, dado que, llegado el caso, ni la ignorancia ni la imprudencia protegerán al individuo de una experiencia desagradable o incluso devastadora, modelada por los contenidos ocultos e incontrolados del inconsciente (la sombra que forma parte de nuestra psique). Lo cierto es que hay personas capaces de integrar su experiencia —aun siendo muy dura— en la cotidianeidad mientras que otras quedan profundamente afectadas. ¿Quién quiere abrir la caja de Pandora?
 

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

LIBROS PARA PSICONAUTAS

El camino del psiconauta - Stanislav Grof

Libro: El camino del psiconauta [vol. 1]: La enciclopedia del viaje interior
Autor: Stanislav Grof

Precio: 23,75 €

Guía del explorador psicodélico

Libro: Guía del explorador psicodélico. Cómo realizar viajes sagrados de modo seguro y terapéutico
Autor: James Fadiman

Precio: 18,90 €

 

 

PLANTAS MAESTRAS. Guía de uso de enteógenos

Libro: PLANTAS MAESTRAS: Guía de uso de enteógenos
Autor: José Luis López Delgado

Precio: 12,99 €

 

 

LOS 8 NEUROCIRCUITOS Y SU ACTIVACIÓN CON PSICODÉLICOS

LOS 8 NEUROCIRCUITOS Y SU ACTIVACIÓN CON PSICODÉLICOS

Timothy Leary pionero de la psiconáutica

Timothy Leary fue un psicólogo y escritor estadounidense conocido por su investigación y promoción del uso de alucinógenos o psicodélicos como una herramienta para el cambio personal y la conciencia. En la década de 1960, Leary desarrolló la teoría de los «8 circuitos cerebrales», que sostenía que el cerebro humano tiene ocho sistemas de circuitos neuronales que controlan distintos aspectos del comportamiento y la conciencia. Cada uno de estos sistemas impone su propia impronta y experiencia subjetiva de la realidad. El término «circuito» se equipara a una metáfora del cerebro como hardware de computadora y al cableado del cerebro como circuito.

Según Leary, cada circuito se activa a medida que el individuo avanza en su desarrollo y evolución personal. Leary sostenía que el uso de psicodélicos podía ayudar a activar y desarrollar estos circuitos de manera más rápida y efectiva, y que esto podía conducir a una mayor comprensión y expansión de la conciencia.

Así Leary nos proporcionó un magnífico mapa para que todo psiconauta que se adentre en los espacios interiores pueda comprender la conciencia y explorar la realidad en sus diferentes niveles.

 

Los 8 circuitos cerebrales

Según la teoría de los 8 circuitos cerebrales de Timothy Leary, cada uno de estos circuitos se encarga de controlar distintos aspectos del comportamiento y la conciencia. Los primeros cuatro circuitos tratan sobre la vida terrestre y la supervivencia de la especie y están relacionados con el hemisferio izquierdo del cerebro. Los siguientes cuatro circuitos son post-terrestres y están vinculados al hemisferio cerebral derecho, y tratan sobre la evolución de la especie, estados alterados de conciencia, habilidades psíquicas, experiencias místicas o el estado de iluminación.
A continuación, proporciono una descripción más detallada de cada uno de estos circuitos:

1. CIRCUITO «BIOSUPERVIVENCIA»: Este circuito es el más primitivo y se encarga de las funciones básicas de supervivencia, como respirar, comer y dormir. También se encarga del instinto de reproducción y la protección del cuerpo. Este circuito habría aparecido evolutivamente en los primeros organismos biológicos hace aproximadamente 2 o 3 miles de millones de años. En los seres humanos, el circuito se activa con el nacimiento y guía la conciencia del recién nacido durante los primeros meses de vida.

2. CIRCUITO «EMOCIONAL-TERRITORIAL»: Este circuito se encarga de las emociones y el control de los impulsos. También se encarga de la formación de la personalidad y la construcción de la autoestima. El circuito emocional-territorial comienza a activarse cuando el recién nacido empieza a gatear y a caminar, separándose del cobijo materno y empezando a establecer relaciones jerárquicas y territoriales con el resto de los miembros de la familia. El infante empieza a desarrollar un centro emocional y comienza a luchar por un estatus en la vida familiar. Las personas asentadas en este circuito cerebral estarán obsesionadas con el territorio y el estatus. Percibirán la realidad como una situación de competitividad política y territorial, en constante enfrentamiento con los demás para reafirmar la propia posición e imponer su túnel-realidad.

3. CIRCUITO «SIMBÓLICO-SEMANTICO»: Este circuito supuestamente apareció primero cuando los homínidos comenzaron a diferenciarse del resto de los primates hace aproximadamente 7 u 8 millones de años, y se caracteriza por la capacidad de discurrir y razonar. El circuito simbólico-racional se activa cuando el niño empieza a formular conceptos ya complejos y a verbalizarlos por medio del lenguaje. El niño empieza a conceptualizar, a estructurar información y a expresarla por medio de símbolos, primero verbales y posteriormente gráficos. Además, el niño empieza a manipular herramientas más complejas para resolver problemas concretos y aportar soluciones prácticas. También se encarga de la creatividad, de la exploración  y la confrotación con los límites. En este circuito el niño aprende a conceptualizar y compartimentar la realidad, aprendiendo y asimilando conceptos guía que dirigen su realidad, tales como “Ley”, “norma”, “pecado”, y tantos otros.

4. CIRCUITO «DOMESTICACIÓN SOCIO-SEXUAL»: Este cuarto circuito, al igual que el tercero, es plenamente humano, y empezó a establecerse con fuerza con el nacimiento de los asentamientos grupales más numerosos y de la sociedad moderna, hace aproximadamente 30.000 años. Este circuito se activa durante la edad adulta temprana y se centra en la identidad y la pertenencia a un grupo. Enfocandose en las normas y valores del grupo y de la conformidad a ellos y el cumplimiento de roles sociales. También se encarga de la comunicación y de la resolución de conflictos. Las personas asentadas en este circuito, menos numerosas que las del segundo y tercer circuito, tendrán una visión de vida en el que se dará prioridad a los conceptos de ética y de moral. Utópicos, idealistas o moralistas forman parte típicamente de este circuito, siendo un rasgo habitual el que el individuo se considere la persona de mayor autoridad moral de su grupo y psicológicamente más madura.

5. CIRCUITO «NEUROSOMÁTICO HOLÍSTICO»: El quinto circuito se activa cuando el ser humano logra superar los cuatro circuitos inferiores, y a través de un salto cualitativo, alcanza un nuevo nivel caracterizado por el enriquecimiento sensorial y la la conciencia del cuerpo o propiocepción. La experiencia de este circuito a menudo acompaña a una búsqueda hedonista marcada por un desapego de los mecanismos previamente compulsivos de los primeros cuatro circuitos.

6. CIRCUITO «NEUROGENÉTICO COLECTIVO»: Este circuito se activa durante la edad adulta tardía y se encarga de la conexión con los arquetipos universales y el simbolismo. Se activa la verdadera experiencia mística y al acceso al inconsciente colectivo. Este sexto circuito es el de los chamanes, los místicos y los yoguis. El sexto circuito activa la conciencia mística del individuo, entablando contacto con las realidades superiores y dejando en un plano más subordinado la realidad material de los circuitos inferiores.

7. CIRCUITO «META-PROGRAMADOR»:  El séptimo circuito es aquel en el que la persona no sólo ha conseguido superar los circuitos inferiores e integrar su personalidad (quinto circuito), y ha entablado contacto con las esferas superiores no materiales (sexto circuito), sino que empieza a disponer de los mecanismos necesarios para cambiar su propia realidad, eliminando las viejas estructuras de su propia mente y reescribiendo en plena libertad nuevas estructuras. Este circuito se encarga de la comprensión de la interconexión de todo en el universo y de la compasión hacia los demás. También se encarga de la resolución de problemas a nivel global. Las personas que acceden a este circuito son poco comunes, es el circuito de los grandes revolucionarios espirituales, de los Bodhisattvas y de los profetas. 

8. CIRCUITO «CUÁNTICO NO-LOCAL» O «META-ESPACIAL»: El octavo circuito es la cúspide del sistema. En este nivel, el cerebro consigue superar lo inmediato y lo próximo , uniéndose con lo pequeño y lo grande en la “Gran Mente Cósmica”. En este circuito se experimenta la unión con el todo, el retorno a la fuente del Tao, la experiencia de la unidad. En los circuitos inferiores, la mente siguen comportándose de una manera dual, distinguiendo entre el yo y todo lo demás. En el octavo circuito se supera esta última limitación, accediendo al último nivel de conciencia y transcendiendo cualquier dualidad: materia-espíritu, Dios-hombre, activo-pasivo, bien-mal, etc. Este circuito, según Leary, solo puede ser activado mediante el uso de potentes alucinógenos y se encarga de la comprensión de la realidad más allá de la percepción humana normal. También se encarga de la conexión con una inteligencia superior o con un plan divino. Este es el circuito del Buddha, Cristo, Lao Tse, Enoch etc.

Otros autores y los neurocircuitos

Las ideas de Leary influyeron poderosamente en la obra de Robert Anton Wilson, escritor, filósofo y activista estadounidense conocido por su trabajo en el campo de la ciencia ficción y la teoría de la conspiración. El libro de Wilson de 1983, Prometheus Rising, un trabajo en el que documenta con profundidad el modelo de conciencia de ocho circuitos de Leary.

Sin embargo, a diferencia de Leary, Wilson sostenía que estos circuitos no se activan de manera lineal a medida que el individuo avanza en su desarrollo, sino que pueden ser activados de manera simultánea y que cada persona tiene distintos niveles de desarrollo en cada uno de ellos.

Antero Alli es otro autor que desarrolló aún más la teoría de los 8 neurocircuitos o sistemas cerebrales que operan dentro del sistema nervioso humano.

Esta teoría sobre los 8 circuitos cerebrales aún no ha sido aceptada en la comunidad científica, ya que la propia ciencia al estar atorada en el cuarto circuito y no tiene la capacidad de ver y saltar a un nivel superior. Aun así, podemos ver que la teoría de los 8 neurocircuitos tiene gran semejanza con la pirámide de A. Maslow, el sistema integral de K. Wilber o a la visión de la realidad de diversas tradiciones milenarias como el sistema de chakras tántrico o el Árbol de la vida kabalista.

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

LIBROS PARA PSICONAUTAS

Book Prometheus Rising

Libro: Prometheus Rising
Autor: Robert Anton Wilson

Precio: 21,81 €

book: The Eight-Circuit Brain

Libro: The Eight-Circuit Brain: Navigational Strategies for the Energetic Body
Autor: Antero Alli

Precio: 21,81 €

 

 

book: Angel Tech - A Modern Shaman's Guide to Reality Selection

Libro: Angel Tech: A Modern Shaman’s Guide to Reality Selection
Autor: Antero Alli

Precio: 21,56 €

 

 

MICRODOSIS PSICODÉLICAS: CUANDO MENOS ES MÁS

MICRODOSIS PSICODÉLICAS: CUANDO MENOS ES MÁS

Microdosis en la actualidad

Una microdosis es una dosis de una sustancia psicoactiva que es demasiado baja para producir un efecto modificador de la conciencia perceptible. Los hongos psilocibios y el LSD son las dos sustancias que son microdosificadas con mayor frecuencia, aunque la ketamina, el DMT o la ayahuasca van alcanzando cada día más popularidad.

Las razones por las que las personas toman microdosis son muy diversas: eliminar la ansiedad o la depresión, aumentar la creatividad o profundizar en los estados meditativos. Sin embargo, aunque los consumidores informan sobre muchos beneficios de las microdosis, el tema ha eludido durante mucho tiempo a la comunidad científica responsable de poner estos informes a prueba.

Afortunadamente, la creciente popularidad de las microdosis está impulsando una investigación científica más profunda sobre el tema. Hace cinco años, prácticamente no había estudios sobre microdosis de psicodélicos. Sin embargo, en todo este tiempo, podemos encontrar en revistas académicas cerca de 400 artículos diferentes publicados sobre el tema.

Destellos de esperanza

Los profundos cambios provocados por la psicoterapia asistida por psicodélicos están vinculados a las intensas tomas de conciencia que inducen las sustancias con macrodosis. Una microdosis de hongos psilocibios, que se encuentra entre 0,05g y 0,3g aproximadamente, no es probable que cause la profunda desintegración y reestructuración del ego asociada con una dosis completa de los hongos (de 2g a 3,5g). Pero eso no significa que las microdosis de hongos no sea beneficiosas. Lo que ocurre es que sus efectos no son perceptibles como una intensa alteración de la conciencia o experiencia psicodélica como ocurre con macrodosis.

Estos efectos son más sutiles y se van acumulando con el tiempo actuando paulatinamente, produciendo pequeños cambios en la vida del consumidor que marcan la diferencia. Por poner solo unos ejemplos, en algunos casos mejorará el estado de ánimo, la concentración o la memoria y en otros aumentará la creatividad o potenciará algún tipo de trabajo de desarrollo personal o proceso psicoterapéutico. Todo depende de la intención y el enfoque en lo que la persona quiera trabajar, algo muy similar a lo que ocurre con las macrodosis en contextos ceremoniales o terapéuticos.

 

¿Con qué frecuencia se debe tomar microdosis de psicodélicos?

Como sugieren investigadores como James Fadiman o Paul Stamets, la microdosificación suele ser intermitente. Eso significa que los consumidores tomarán una pequeña dosis cada dos, tres o cuatro días, durante un periodo en el cual se manifestarán resultados claros de lo que se pretende conseguir con el proceso de microdosificación. Las microdosis de psicodélicos puede ayudar a desmantelar lentamente los patrones de pensamiento negativos habituales y ofrecer nuevas formas de percibir y afrontar la vida.

Podemos decir que la microdosificación activa un proceso sutil en el que los pequeños cambios se convierten en resultados visibles a modo de beneficios a medio o largo plazo. Estos beneficios van vinculados con el propio compromiso de la persona ya que una parte fundamental de la ecuación es la intención de la persona que toma microdosis. Esto puede sonar poco científico, pero después de ver cientos de personas que en estos últimos cuatro años han experimentado con microdosis, los resultados positivos hablan por sí mismos.

«Los alcaloides no son los responsables de los cambios, son las propias personas que los consumen. Los alcaloides sólo facilitan que el cambio sea posible».

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

 

LIBROS SOBRE MICRODOSIS

Qué día más bueno. Tomar LSD en microdosis me cambió la vida

Libro: Qué día más bueno: Tomar LSD en microdosis me cambió la vida
Autor: Ayelet Waldman

Precio: 19,85 €

Cómo cambiar tu mente - Michael Pollan

Libro: Cómo cambiar tu mente: Lo que la nueva ciencia de la psicodelia nos enseña
Autor: Michael Pollan

Precio: 22,70 €

 

 

Microdosis de hongos mágicos

Libro: Microdosis de hongos mágicos
Autor: Xosé F. Barge

Precio: 4,99 €
(versión Kindle)

 

 

ATRAPADOS EN UN MAR DE CREENCIAS TÓXICAS

ATRAPADOS EN UN MAR DE CREENCIAS TÓXICAS

UNA MIRADA DESDE LA EXPERIENCIA PSICODÉLICA

Desde tiempos inmemoriales, los seres humanos hemos estado sumergidos en mares invisibles de creencias y costumbres, navegando a menudo sin cuestionar los vientos que guían nuestra existencia. Sin embargo, hay momentos privilegiados —como los que nos brinda la experiencia psicodélica— donde la marea se detiene y, por un instante, contemplamos las redes que han mantenido cautiva nuestra libertad interior. Bajo la influencia de las plantas maestras o de ciertas sustancias visionarias, se abre un espacio desde el cual podemos observar, a veces con una nitidez dolorosa y liberadora, cómo esas creencias y hábitos han sido grabados en lo profundo de nuestra psique.

Todos estamos inmersos en una maraña de creencias y costumbres que repetimos mecánicamente sin plantearnos de dónde vienen, desde cuándo, y si realmente sirven para algo. Tanto las religiones como los diferentes sistemas sociales han establecido ciertos parámetros por los cuales se rigen las vidas de infinidad de personas en cualquier parte del mundo. Algunas de estas creencias introyectadas en nuestra psique crean conflictos internos que nos pueden ocasionar una sensación de continuo malestar. Estas creencias nos hacen sentirnos enjaulados en nuestra propia psique, ocasionando lucha, conflictos y dudas.

Hasta que estas creencias no son desmanteladas o transformadas, muchas personas viven en un estado permanente de conflicto que les imposibilita vivir la vida con plenitud y libertad. Muchas de estas creencias nos alejan de una vida natural más armónica y saludable. Estas creencias están tan arraigadas dentro del inconsciente que nadie se suele replantear si quiera su existencia y piensan que las cosas son así y punto.
Podemos encontrar cientos y cientos de estas creencias que se manifiestan en un infinito abanico de costumbres y hábitos. Desde las formas de vestir y comportamiento a la gastronomía, las fiestas religiosas y laicas u otras celebraciones populares. Por ejemplo, ¿cuántas personas se sienten mal por no poder celebrar su cumpleaños o no poder asistir a la cena de Navidad?

Si indagáramos más en estos ejemplos, descubriríamos que festejar los cumpleaños es una celebración que sólo se realiza en ciertas partes del mundo y no desde hace tanto tiempo como creemos. Egipcios, griegos y romanos sólo celebraban los cumpleaños de dioses, nobles y gobernantes. Al ser una costumbre pagana, los cristianos no celebraron los cumpleaños hasta el siglo IV. Todavía hoy día existen varias culturas en las que no se celebran los cumpleaños. E igualmente, aunque no es fácil seguir la pista al origen de la Navidad, todo apunta a que sus raíces se remontan a la fusión de ritos chamánicos y la adoración del dios Mitra, divinidad persa del sol, (también conocida por los Romanos como Mitras). Se dice que Mitra nació en una cueva donde los pastores vinieron a rendirle culto asegurando que Mitra era el hijo de dios. El cumpleaños de Mitra se llevaba a cabo cada año el 25 diciembre y es a partir del siglo IV que el nacimiento de Jesús no se celebró hasta esas fechas haciéndolo coincidir con el solsticio de invierno. ¿Te resulta familiar esta historia?

 

Somos animales de costumbres

La exagerada importancia que se le dan a ciertas costumbres nos muestra lo atrapadas que están muchas personas y la poca libertad de que realmente disfrutan. La mayoría de personas rigen su vida por una ecuación: “si no hago esto que hace todo el mundo yo no soy como los demás y eso no es bueno”, y bajo este parámetro se han ido estructurando la gran mayoría de sociedades a lo largo de la historia. Así las creencias actúan como programas que dictan como han de hacerse las cosas y modelan nuestras costumbres. Si esto partiera de una base natural y con sabiduría, sin duda estas programaciones enriquecerían nuestra vida, pero la realidad es que no es así.

De hecho esto no sólo lleva a perpetuar costumbres y creencias, sino lo que es más grave, se intentan defender e imponer a toda costa: Fronteras, imperialismos, guerras, dictaduras, genocidios y toda clase de atrocidades cometidas por la humanidad. El resultado es que  el que no actúa igual que nosotros se convierte en un enemigo.

Entonces ¿De dónde vienen estos patrones? El ser humano, aún sigue siendo un «bebé» en el proceso evolutivo. Como humanos todavía no sabemos manejarnos con las emociones, los instintos, los pensamientos y, además, desconocemos las inmensas capacidades que poseemos como seres humanos. Somos como críos que aún no se conocen en profundidad y, que necesitan imperiosamente la aprobación de los demás. En base a esta necesidad, somos engañados por otros que nos programan a su antojo siguiendo sus propias creencias y conveniencias.

 

Despidámonos del sistema del absurdo

Así funcionan los sistemas imperantes, inculcando creencias, valores, leyes y todo tipo de imposiciones para que todo funcione a su antojo. Si bien es cierto que sin estos patrones parecería que todo sería un caos, esto no sería así si todos los individuos fuera realmente sujetos responsables de sí mismos y respetuosos con el prójimo: Individuos que supieran vivir realmente en libertad y en paz.
  creencias tóxicas como la fiesta de cumpleañosComo ya expresó C. G. Jung, vivimos en una sociedad totalmente neurótica, somos el propio producto de la sociedad: individuos altamente neuróticos en un estructurado mar de absurdos conflictos que se perpetúan generación tras generación. Y es nuestra responsabilidad darnos cuenta de ello y actuar con sabiduría, despertando de esta neurosis colectiva, actuando desde nuestra sabiduría interna, celebrando cada día el milagro de la vida.
Desde la lucidez que pueden aportarnos los estados ampliados de consciencia, producto tanto del trabajo interior como de la experiencia psicodélica, se nos invita a mirar de frente nuestros programas, a examinar la autenticidad de nuestras creencias, a soltar los grilletes invisibles impuestos, y a reconectar con una libertad genuina, nacida del conocimiento interior y el amor propio. Quizá, solo desde esa perspectiva, no necesitaremos que ningún sistema externo nos diga cómo celebrar, amar, trabajar o existir. Porque lo haremos desde la verdad profunda de nuestro ser, desde la experiencia de haber mirado —cara a cara, y sin miedo— la estructura de la propia jaula.

 

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

 

LIBROS PARA PSICONAUTAS

El camino del psiconauta - Stanislav Grof

Libro: El camino del psiconauta [vol. 1]: La enciclopedia del viaje interior
Autor: Stanislav Grof

Precio: 23,75 €

 

Guía del explorador psicodélico

Libro: Guía del explorador psicodélico. Cómo realizar viajes sagrados de modo seguro y terapéutico
Autor: James Fadiman

Precio: 18,90 €

 

 

PLANTAS MAESTRAS. Guía de uso de enteógenos

Libro: PLANTAS MAESTRAS: Guía de uso de enteógenos
Autor: José Luis López Delgado

Precio: 12,99 €

 

 

EL SET AND SETTING EN LA EXPERIENCIA CON PSICODÉLICOS

EL SET AND SETTING EN LA EXPERIENCIA CON PSICODÉLICOS

Set and Setting

Cualquiera que haya tenido una experiencia desagradable con psicodélicos estará de acuerdo en que un lugar acogedor y bien preparado junto con alguien que cuide de uno durante ese trance es algo que puede salvarle de pasar una de las experiencias más terribles de su vida. Así, en el contexto adecuado y la presencia de un experto o guía se puede transformar la experiencia en una vivencia llena de valiosos aprendizajes y crecimiento personal. Incluso lo que comúnmente se llama mal viaje puede resultar ser una enriquecedora experiencia

Se trata de un viaje hacia el interior de uno mismo, hacia espacios sutiles y profundos del inconsciente y el alma humana. Para ello, debemos tener muy en cuenta lo que se denomina el «set» (predisposición y preparación) y el «setting» (entorno y contexto) del viajero. 

Esto se logra a través de la implementación de los Cinco principios de reducción de daños, que pueden ayudarte a mejorar y sacarle mayor provecho al viaje con psicodélicos.

1. Información

Cuando se va a consumir sustancias enteógenas o psicodélicas es conveniente tener una información previa de lo que se va a realizar. Conocer personas que hayan vivido experiencias con enteógenos es de gran ayuda y una posible referencia. Pero hay que tener muy en cuenta que tanto físicamente (nivel bioquímico, neurológico, etc) como psicológicamente (nivel emocional y mental) cada individuo es único, y los psicodélicos sólo activan lo que existe en ese interior único de cada individuo. Lo ideal es conocer a un experto que oriente al neófito y verifique que no existe ninguna contraindicación para poder pasar por tan intensa experiencia.

Documentarse en temas acerca de chamanismo, etnobotánica, desarrollo personal, psicología, antropología, mitología, simbolismo, religión y filosofía, resulta de gran ayuda para saber qué se pretende y qué es lo que se puede encontrar. Después, durante la experiencia, los datos en la mente no serán relevantes, ya que de lo que se trata es de trascender la mente, pero estar bien informado nunca está de más. De hecho adquirir determinada información puede favorecer la sensación de seguridad durante la experiencia psicodélica, mientras no produzca unas exageradas expectativas sobre cómo ha de transcurrir la experiencia.

2. Intención del viaje

Es muy importante tener una intención o propósito bien definido al acceder a la experiencia con enteógenos. De no ser así se puede ir a la deriva, sin rumbo y sin que se experimente algo realmente significativo. Sin propósito es muy común perderse en divagaciones y sinsentidos. Este propósito es una orientación previa, una vez empezada la experiencia sólo hay que fluir y no intentar dirigir o controlar lo que suceda. El propósito o intención del viaje se mostrará tarde o temprano como una intuitiva revelación o sensación de resolución de algún conflicto interno. Aunque resulte paradójico, se trata de definir un objetivo pero sin hacerse expectativas de ningún tipo.

Se necesita una firme determinación de responsabilizarse de uno mismo y tener una actitud de valor, voluntad, inquietud, deseo de búsqueda, trascendencia y evolución. Hay que tener muy claro que la decisión de experimentar con enteógenos es personal y no ha de ser el resultado de influencias de terceros.

Por otra parte, se debería evitar una definición previa demasiado estricta de la experiencia, ya que a la larga sólo puede influir sobre la trayectoria del viaje con erróneas expectativas. Esta incapacidad para alcanzar un objetivo rígidamente establecido terminará por resultar innecesariamente frustrante y desalentadora.

3. El contexto adecuado

Se trata del entorno en el que se dan las condiciones idóneas para el desarrollo de la experiencia; el lugar adecuado, la compañía idónea e incluso la elección del día más favorable. Son importantes todos los elementos y herramientas que favorezcan todo el proceso del viaje y esto se presenta, generalmente, en un contexto ritual, en una sesión de terapia psicolítica o una sesión de terapia psicodélica. Ambas se convierten en un rito iniciático o de tránsito, que cataliza el viaje interior. Éste debe afectar al individuo en todos los niveles del Ser y su relación con el mundo. Por tal motivo, el contexto ceremonial resulta ser el más idóneo para tener experiencias con plantas maestras. Dentro de un ámbito ceremonial se tienen en cuenta gran cantidad de elementos que influyen poderosamente en la experiencia. 

Así, ha de tenerse en consideración el lugar y el momento adecuados, la iluminación, la música, e incluso también la disposición astrológica como influencia para la sincronización con el cosmos y la naturaleza, como ocurre, por ejemplo, con los solsticios y equinoccios solares. Si el lugar donde va a transcurrir el ritual se tratase de un lugar de poder en el que ya se han realizado ceremonias, estará bien preparado y cargado con energías específicas para el propósito del mismo. Hoy en día se está prestando más atención a los rituales. Esta es una tendencia comprensible porque los rituales se han usado para la sanación o la trascendencia desde tiempos inmemoriales desempeñando un papel fundamental en el desarrollo de todas las culturas.

4. Estado de la persona

En la mayoría de las ceremonias que se realizan con plantas sagradas se requiere que el participante previamente haya depurado su cuerpo con una dieta específica o ayuno. Los chamanes recomiendan además purificarse y prepararse emocional y mentalmente.

Si se padece alguna psicopatología, cardiopatía, glaucoma u otra enfermedad severa es seguro que la ingesta de una sustancia psicotrópica no sea muy recomendable, incluso puede ser contraproducente y empeorar la salud. Igualmente si se ingieren determinados medicamentos (antidepresivos, antipsicóticos, ansiolíticos, sedantes, etc) pueden influir negativamente impidiendo que el proceso sea el más óptimo con los enteógenos.

La preparación emocional se basa en estar muy abierto y permitirse sentir y experimentar todo lo que pueda surgir en uno. Aunque es muy lógico sentir miedo ante una experiencia a lo desconocido, una actitud receptiva y llena de confianza en el proceso y todo lo que lo rodea hará que todo se desarrolle en perfecta armonía. Es necesario saber estar serenos y tranquilos ante las intensas emociones que emergen con los psicotrópicos. 

Para la preparación mental lo idóneo es dejar atrás los pensamientos rígidos y limitantes. Estar dispuestos a que nuestras estructuras mentales cambien para propiciar una auténtica transformación. Se ha de estar dispuesto a cambiar de paradigmas y no tener expectativas. Hay que tener en cuenta que una experiencia difícil no es lo mismo que una mala experiencia. La actitud mental que uno tiene con respecto a este tipo de experiencia es fundamental. El miedo (el temer que uno puede sumirse en un mar de desconcierto o desesperación) y la frivolidad (el restar importancia a la experiencia presuponiendo que uno es suficientemente fuerte o preparado como para que el dolor o desconcierto no le alcance) son ambos un posible indicador para un mal viaje con psicotrópicos.

Es recomendable abrigar una clara intención de trascender nuestra zona de confort para conectar con nuestra parte más pura y sagrada. El ego siempre se resiste y se aferra a la estabilidad o aparente seguridad de lo conocido y tangible. En esta sociedad industrializada lo sagrado es ignorado, está totalmente desprestigiado y forma parte de lo desconocido para la mayoría de las personas, y esto mismo contribuye a alimentar nuestra resistencia a trascender la realidad cotidiana.

Así, para la preparación espiritual, el hecho de creer en algo superior o sagrado, independientemente del credo o filosofía que sea, ayuda a traspasar muchas barreras y alcanzar una mayor comprensión y nivel de profundidad en la experiencia con los psicotrópicos. Ciertos valores, aptitudes y cualidades se convierten en la brújula o «hilo de Ariadna» hacia la trascendencia. Aunque también hay que tener en cuenta que algunos dogmas religiosos son ideas extremadamente limitantes e incluso contrarias a lo que se busca en una experiencia con enteógenos.

5. El guía

La persona que guía la ceremonia puede ser un orientador de la experiencia, un cuidador, un sanador, o las tres funciones al mismo tiempo, dependiendo del tipo de trabajo que se busque. A través de él se canalizan ciertas energías para que en la ceremonia se alcance un nivel vibratorio específico. Por lo general y según lo que se esté buscando, puede tratarse de un chamán, un terapeuta, un psicólogo, un facilitador, un maestro de ceremonias, o un sacerdote.
El guía ha de contar con una serie de herramientas para la orientación y desarrollo óptimo del proceso de los participantes. Su cometido es ayudar al viajero en los momentos críticos y ha de estar capacitado para cualquier tipo de eventualidad, como cuando en ocasiones un participante experimenta un mal viaje. También se asegurará de que los participantes entienden de antemano que él está allí sólo para ayudar y que se ha de confiar plenamente en él.

Entre sus capacidades ha de estar la de saber desenvolverse en todos los niveles que se están activando. Incluye desde el físico a los niveles más sutiles e invisibles. Esto vendrá dado por su desarrollo personal, tanto en el ámbito energético como de conciencia y se puede ver reflejado en ciertas cualidades como su ética, tolerancia, humildad, compasión, conocimientos que muestra e incluso en su sentido del humor.

El guía es la expresión de la ceremonia, es la voz de los que en ella participan. Es importante que su proceder sea impecable, ya que la gente tiende, por naturaleza, a imponer perspectivas personales y sociales a cada nueva situación, ya sea por exceso de conocimientos o por ignorancia. Por eso el guía ha de ser una persona capacitada en la cual es depositada toda la confianza de los participantes para el mejor desarrollo posible de la misma.

JOSÉ LUIS LÓPEZ DELGADO

LIBROS PARA PSICONAUTAS

El camino del psiconauta - Stanislav Grof

Libro: El camino del psiconauta [vol. 1]: La enciclopedia del viaje interior
Autor: Stanislav Grof

Precio: 23,75 €

Guía del explorador psicodélico

Libro: Guía del explorador psicodélico. Cómo realizar viajes sagrados de modo seguro y terapéutico
Autor: James Fadiman

Precio: 18,90 €

 

 

PLANTAS MAESTRAS. Guía de uso de enteógenos

Libro: PLANTAS MAESTRAS: Guía de uso de enteógenos
Autor: José Luis López Delgado

Precio: 12,99 €